Escuela Clásica del Derecho Penal
Podría decirse que la obra de Beccaria suele ser el antecedente inmediato más importante que impulsó a la corriente clásica del Derecho Penal. Esta corriente de pensamiento jurídico-penal se inicia a principios del siglo XIX en la “Escuela de juristas”. La aparición del pensamiento criminológico suele remontarse a los reformadores del derecho penal del siglo XVIII, como Cesare Beccaria, Jeremy Bentham y John Howard, que comenzaron a cuestionar las construcciones legales del delito. Estos primeros estudiosos se preocuparon por la protección legal tanto de los derechos de la sociedad como de los del individuo. Estos principios se consideran ahora parte de la escuela clásica de criminología. Constituyen los fundamentos sobre los que se basan muchas políticas de justicia penal contemporáneas.