Diccionarios Sistemáticos
¿Cuántas palabras están dedicadas a nombrar a una persona en general? ¿Cuáles son? ¿De qué manera y en qué orden rozan sus significados? ¿Con qué palabras aludimos a las acciones realizadas con los brazos, colocadas también de manera que los significados se sobrepongan, se froten o se acaricien? ¿Con qué palabras, todas agrupadas, designamos a la persona que se dedica o interesa por la música en alguna de sus dimensiones? Es verdad que este cometido lo han realizado algunos diccionarios ideológicos, de uso, de sinónimos o de ideas afines, pero siempre de manera sesgada, incompleta o arbitraria. El usuario puede, tal vez, descubrir algunas palabras, pero sin tener un concepto amplio y abierto del campo semántico. Necesitamos saber las palabras que son; las que siendo no utilizamos porque pertenecen al ámbito local o regional; las que fueron y ya no se usan; e incluso las recientemente incorporadas. La lengua española, sondeada por los inteligentes listados de Casares, protegida en los excelentes catálogos de Moliner, atizada y sacudida por los empeños de Corripio, no queda tan sutilmente descrita como en los diccionarios temáticos del inglés, del francés o del ruso.