Imperio
La categoría analítica clásica de “imperio”, en oposición a “estado”, “ciudad”, “federación” y otras formas políticas, puede explicar un gran número de experiencias históricas y actuales, incluyendo los últimos Estados Unidos de América, el Unión Europea, Rusia y China. Se ha concebido un “imperio”, en contraste con un “estado”, como una política de tamaño muy grande con un gobierno formado en fronteras móviles, con múltiples niveles institucionales, jurisdicciones superpuestas y relaciones asimétricas entre el centro y las diversas unidades territoriales.