Garrote
Este elemento es un complemento de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]
Política del Gran Garrote o Big Stick
La expresión, tomada de un dicho del político y Presidente de los Estados Unidos, Theodore Roosevelt, caracteriza una fase culminante de la expansión norteamericana en el hemisferio occidental, que se ubica a fines del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX.
El interés de los Estados Unidos por la expansión hacia América Latina aparece tempranamente, desde principios de su existencia independiente, pero su realización concreta se ve largo tiempo obstaculizada por la hegemonía de Gran Bretaña en la región y la hostilidad de aquélla contra cualquier interferencia de algún otro país.
La acción de los Estados Unidos es, desde el principio, definida en cuanto a los lineamientos de una estrategia a largo plazo, pero también frecuentemente contradictoria y ambigua. La Doctrina Monroe no se aplica de modo consistente contra las agresiones europeas en el hemisferio. Los Estados Unidos pueden a veces manifestar una protesta formal, pero no se sienten obligados a utilizar su fuerza militar y naval contra las intervenciones de Gran Bretaña y Francia en México, Brasil, Argentina, Uruguay y Chile. Tardan veinte años en intervenir en la disputa anglo-venezolana por la frontera con Guayana (1875 a 1895). Sólo a fines del siglo XIX, al precisarse claramente la marcha de los Estados Unidos hacia la hegemonía sobre América Latina, la Doctrina Monroe comienza a ser aplicada de modo abierto como medio de reducir la injerencia europea y de convalidar la propia expansión en la región. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).
La nueva fase se perfila ya en la década de 1840, con la proclamación del Destino Manifiesto (ver término). La Guerra de Secesión impone un paréntesis, pero resuelve algunos de los conflictos internos más paralizantes de la sociedad norteamericana, tras lo cual el desarrollo interno y la expansión exterior entran en una fase decisiva.Entre las Líneas En el último tercio del siglo XIX, los Estados Unidos van terminando de explorar, ocupar y organizar su territorio. El progreso industrial y la acumulación de capitales dan grandes saltos, y comienzan a exigir mercados y zonas de inversión en el exterior. Los Estados Unidos están ya predispuestos y preparados para expandirse plenamente en el mundo y, ante todo, en el hemisferio occidental. Su acción económica, política, diplomática y militar, avanza de manera interconectada.
La expansión económica progresa, aunque no sin dificultades y tropiezos.Entre las Líneas En lo que respecta al comercio exterior con América Latina, los Estados Unidos sufren durante un tiempo los efectos de algunas deficiencias, Su flota mercante es débil, atrasada y dispersa; está compuesta por veleros anticuados, que navegan sin regularidad por todos los mares; los que llegan a puertos latinoamericanos no tienen carga de retorno. Los comerciantes estadounidenses se despreocupan de los usos y costumbres de los mercados locales y de los gustos de los consumidores; envían productos mal embalados que llegan en deficiente estado; no establecen agentes directos ni sucursales sobre el terreno. Se carece de bancos propios, de sistemas de crédito a mediano y largo plazo, de servicios consulares suficientes, y de acuerdos comerciales recíprocos. Los Estados Unidos son además competidores de productos latinoamericanos y establecen contra ellos medidas proteccionistas.
Esta situación no se mantiene indefinidamente. El gradual agotamiento de las posibilidades de la frontera interna y el proceso crecientemente acelerado de concentración monopolista intensifican la necesidad de la expansión externa. Los empresarios y el gobierno norteamericanos no tardan en tomar conciencia de las posibilidades y exigencias del mercado al sur del Río Grande, investigan sobre el terreno, aprenden e innovan. Comienzan a vender en América Latina productos manufacturados en cantidad y en calidad crecientes. Prestan más atención a las necesidades y preferencias locales; presentan artículos nuevos y atractivos; envían viajantes que hablan español y portugués y distribuyen propaganda en ambos idiomas; se satisfacen con ganancias reducidas si ello les permite asegurarse mercados. [rtbs name=”mercados”] La venta va acompañada por la compra. A fines del Siglo XIX, los Estados Unidos se vuelven definitivamente el principal adquirente de productos brasileños.
El gobierno de los Estados Unidos es presionado para que asuma una política más activa en la promoción del comercio y de las inversiones de sus empresarios en América Latina.[rtbs name=”latinoamerica”] [rtbs name=”historia-latinoamericana”] La presión proviene particularmente de grandes importadores y exportadores de Nueva York y de la costa marítima oriental, de fabricantes de artículos de lana y otros productos, interesados en el aumento de las exportaciones y en la compra de materias primas baratas, y con influencia en sectores del partido republicano. Su interés se concentra en la producción de ciertas materias primas: petróleo venezolano y mexicano, estaño boliviano, cobre chileno; y de alimentos como el café1 el azúcar y el banano.
Bajo estas influencias, desde la década de 1880 el poder ejecutivo y el congreso de los Estados Unidos comienzan a tomar un interés activo y a desplegar una política cada vez más definida en favor de la expansión norteamericana hacia el sur.Entre las Líneas En 1882 y en 1885, el gobierno norteamericano se opone a que las cinco repúblicas de América Central se reintegren en una nación única. Por otra parte, se esbozan proyectos de unión económica (aduanera, monetaria, ferroviaria) entre el norte y el sur del hemisferio. Desde 1889, por iniciativa de los Estados Unidos, las conferencias panamericanas comienzan a sucederse.
La expansión político militar se perfila de modo cada vez más definido y agresivo.Entre las Líneas En 1895, el Secretario de Estado Richard Olney urge a Gran Bretaña la solución por arbitraje de su diferencio con Venezuela. Los Estados Unidos se lanzan a un programa de rearme que termina por convertirla en potencia mundial.Entre las Líneas En la guerra con España (1898), los Estados Unidos imponen la independencia de Cuba y la someten a su protectorado. El congreso aprueba la llamada Enmienda Platt, incorporada a la constitución de Cuba, que permite a los Estados Unidos intervenir en cualquier momento en dicho país, para proteger propiedades norteamericanas, sostener el orden civil, o reducir la amenaza de agresión extranjera. El tratado básico entre Estados Unidos. y Cuba también otorgó a los primeros el privilegio de establecimiento de una base naval en la isla; Puerto Rico es incorporado directamente a Estados Unidos. Ese mismo año, Gran Bretaña retira su flota del Caribe.
Theodore Roosevelt (1858-1919), tras una carrera política de gran éxito, que lo convierte en gobernador de New York, y el logro de una reputación de héroe por su intervención al frente de un cuerpo militar en la guerra de Cuba, llega a ser primero Vicepresidente (como segundo de William McKinley) y, tras el asesinato de éste, Presidente de los Estados Unidos (1901). Su política exterior, especialmente en relación a la región centroamericana y Caribe, se inspiraba en su célebre frase: “Hablad suavemente, pero tened siempre listo un garrote, y así iréis lejos. ” La conciencia del creciente poder mundial (o global) de los Estados Unidos, y la consiguiente necesidad de mover rápidamente la flota entre el Atlántico y el Pacífico, lleva a los Estados Unidos a promover la segregación (concepto: separación forzada de razas o separación de fincas) de Panamá en perjuicio de Colombia, y a lograr por un tratado la construcción y el control del Canal entre ambos océanos (1903). El comercio y las inversiones estadounidenses se multiplican en América Central y del Sur, concentrándose en empréstitos, tierras, explotaciones agropecuarias, minería y petróleo, servicios públicos. Theodore Roosevelt formula su corolario a la doctrina Monroe en el mensaje al Congreso de 1904. La inestabilidad política y los hechos repudiables que podrían ser su consecuencia (incumplimiento de obligaciones financieras, apoderamiento de propiedades extranjeras) pueden llevar a los Estados Unidos, aun contra sus deseos, “al ejercicio de un poder de policía internacional”. La “política del gran garrote” de Roosevelt, continuada por la “diplomacia del dólar” del presidente Taft, encuentran así su formulación jurídica, y las aplicaciones prácticas no se hacen esperar.
Más Información
Las intervenciones político-militares se suceden en Panamá (1917, 1928, 1925), Cuba (1898 a 1902, 1906 a 1909), Haití (1915 a 1934), República Dominicana (1916 a 1924), Nicaragua (1912 a 1925, 1926), México (1914, 1916). Sus objetivos son: el ordenamiento y control de las finanzas en los países ocupados; la protección de las inversiones y propiedades de empresas norteamericanas; la instauración y el sostén de grupos militares adictos; la consolidación definitiva de la hegemonía de los Estados Unidos en la región. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).Entre las Líneas En mi discurso del 11 de marzo de 1913, el Presidente Wilson da un paso más en el trazado de la política intervencionista, al sugerir que no se reconocerían los gobiernos latinoamericanos a los que no se considere democráticos ni regulares, y las intervenciones militares acompañan al comercio y a las inversiones, y son su estímulo y su garantía.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
La actitud de las clases dominantes y de las élites dirigentes de América Latina ante el expansionismo norteamericano es compleja y ambigua, y depende de la estructura sociopolítica interna del respectivo país, y del tipo de conexión con el mercado mundial (o global) de comercio e inversiones. Por una parte, se admira el modelo de organización política, de eficiencia económica y de creciente poder internacional que presentan los Estados Unidos; se busca su cooperación económica y su alianza, ya sea permanentemente o como medio de atenuar la dependencia financiera y las amenazas intervencionistas. de Gran Bretaña y de Europa. Por la otra, se teme a la vez los peligros del “Destino Manifiesto” y de un deterioro de los lazos tradicionales con Europa. [1]
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas y Referencias
- Marcos Kaplan (autor), adaptado y corregido (por Lawi) de los términos latinoamericanos que debían formar parte del Diccionario de Ciencias Sociales en español de la UNESCO, publicado en 1975 bajo la dirección de Salustiano del Campo y al amparo del Instituto de Estudios Políticos. Es el resultado de la postura crítica y disidente del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) frente al diccionario de la UNESCO y su respuesta con la obra colectiva “Términos latinoamericanos para el Diccionario de Ciencias Sociales”, publicada en 1976.
Véase También
Bibliografía
Garrote
Garrote en la Enciclopedia Jurídica Omeba
Véase:
📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras: Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.Garrote
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Véase También
- Pena
- Pena de Garrote
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Véase También
▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.