Emigrantes Cubanos
Los cubanos comenzaron a emigrar a los Estados Unidos en grandes cantidades a mediados del siglo XIX y principios del XX, estableciéndose principalmente en la parte baja de la península de la Florida, donde se dedicaban a la fabricación de tabaco. Una segunda ola se produjo entre principios y mediados del siglo XX, y muchos buscaron oportunidades económicas en los Estados Unidos. Tras la Revolución Cubana de 1959 que desbancó a Fulgencio Batista y puso a Fidel Castro en el poder, cientos de miles de cubanos huyeron del país comunista. El éxodo continuó a lo largo de los siguientes decenios, obligando a los Estados Unidos a revisar continuamente su política de inmigración hacia Cuba. En 1995 el presidente Bill Clinton firmó un acuerdo con el gobierno cubano para repatriar a los inmigrantes cubanos recogidos en el mar. En lo que se conoció comúnmente como la política de “Pies Mojados, Pies Secos”, la administración Clinton acordó no admitir a los cubanos que encontrara en el mar, pero dijo que continuaría concediendo asilo y una oportunidad de ciudadanía a los cubanos que llegaran a la costa. En 2008 el gobierno de los Estados Unidos comenzó a trabajar con México para reducir el número de cubanos que emigraban a los Estados Unidos cruzando ilegalmente la frontera entre México y los Estados Unidos.