Acepción
En la ética teológica se designa con este nombre el pecado que comete quien, al adjudicar (decidir o resolver) a otros aquello que se les debe según la justicia distributiva, se deja llevar por consideraciones basadas en alguna condición de la persona ajenas al título que debe ser tenido en cuenta en ese caso concreto. Cada situación en que ha de ejercerse la justicia distributiva requiere la aplicación de un conjunto concreto de criterios, que tendrán relevancia o no según los distintos casos.