Cultura Judia
El patrocinio de la literatura sapiencial se atribuye al último rey judaíta, Ezequías, y la conexión de la sabiduría con los reyes es común también en las culturas extrabíblicas. Tras ser conquistada por Alejandro Magno (332 a.C.), Palestina pasó a formar parte del reino helenístico del Egipto ptolemaico, cuya política consistía en permitir a los judíos una considerable libertad cultural y religiosa. Cuando en el año 198 a.C. Palestina fue conquistada por el rey Antíoco III (247-187 a.C.), de la dinastía siria de los seléucidas, los judíos recibieron un trato aún más liberal y se les concedió una carta para gobernarse por su propia constitución, es decir, la Torá. Sin embargo, la influencia griega ya se estaba manifestando. Algunas de las 29 ciudades griegas de Palestina alcanzaron un alto nivel cultural. Hay pruebas de que la crueldad mostrada por los asmoneos hacia las ciudades griegas de Palestina tenía un origen político más que cultural. Constituyeron los judiós un grupo étnico singular entre la población de Alejandría manteniendo hasta cierto punto un aislamiento lingüístico, económico y cultural que les permitió conservar su raza y religión, fieles a la ley y a las tradiciones de los padres. La colonia judía se siente atraída por todo el saber helenístico que representa Alejandría, primer foco cultural del mundo grecooriental.