El término se ha extendido en la conversación familiar de todos los niveles sociales de México y ha pasado ya a algunos periódicos ya sea entrecomillado para marcar su valor popular o sin marca alguna para referirse a los guardaespaldas de funcionarios públicos, miembros de sus familias, o, en general, personajes importantes.
El origen del término es desconocido en tanto no se haga una acuciosa búsqueda de sus primeras apariciones y se tengan más datos de otras regiones hispanohablantes.Entre las Líneas En Venezuela, el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia de la Lengua registra guarura con la acepción “caracol usado como bocina”, por lo que no parece existir ninguna relación con el vocablo mexicano. El Diccionario Crítico Etimológico de la Lengua Castellana de Corominas no registra ninguna voz parecida. Otros diccionarios generales del español y el Diccionario de Mejicanismos de F. J. Santamaría no incluyen este sentido. Lo mismo sucede con los diccionarios de americanismos de Malaret y Morínigo.
Muy probablemente la palabra guarura se origina en la jerga del hampa de la Ciudad de México, quizá como una transformación de la voz aguardar” que compone el término general de guardaespaldas. Hacia el mes de la década de 1950 el vocablo se utilizaba ya en la jerga de los jóvenes de la Ciudad de México. La voz tampoco ha sido registrada en algunas colecciones lexicológicas dedicadas al. lenguaje popular” de, México como el Repertorio de voces populares en México, de Miguel Velasco Valdés (CostaAmic, 1967) o El chingolés, primer diccionario del lenguaje popular mexicano, de Pedro M. de Usanclizaga y Mendoza (Costa Amic, 1972). Aunque los dos sentidos de la palabra guarura conviven, poco a poco la acepción de guardaespaldas ha venido ganando terreno y así, es ya difícil escuchar “me asaltaron cuatro guaruras” que era relativamente común hace algunos años.Entre las Líneas En una noticia formal acerca de los guardaespaldas de un funcionario no es posible escuchar el término en cuestión, no así en la voz popular: “el salón estaba repleto de guaruras del secretario [ministro] X” o, caso curioso, cuando los periódicos quieren criticar algún acto reprobable de un funcionario importante. [1]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Luis Fernando Lara (autor original), adaptado y corregido (por Lawi) de los términos latinoamericanos que debían formar parte del Diccionario de Ciencias Sociales en español de la UNESCO, publicado en 1975 bajo la dirección de Salustiano del Campo y al amparo del Instituto de Estudios Políticos. Es el resultado de la postura crítica y disidente del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) frente al diccionario de la UNESCO y su respuesta con la obra colectiva “Términos latinoamericanos para el Diccionario de Ciencias Sociales”, publicada en 1976.
Véase También
Bibliografía
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Subempleo: Esta entrada se ocupa del Subempleo, que ha sido definido como la subutilización o utilización ineficiente de las habilidades, calificaciones o experiencia de un trabajador. La existencia del subempleo complica considerablemente la evaluación del empleo existente y, por consiguiente, del empleo que hay que crear. Por una parte, la duración del trabajo en los países en vías de desarrollo es con frecuencia, y no por voluntad de los interesados, inferior a la norma (subempleo visible); por otra, tal trabajo produce ingresos anormalmente bajos y no permite la plena utilización de la capacidad o de las calificaciones de los trabajadores (subempleo invisible). Para muchos trabajadores el empleo es "precario": no disfrutan ninguna estabilidad de empleo ni ingresos regulares. Sus empleos no ofrecen ninguna perspectiva real de mejora. Véase también: Ciencias Sociales Latinoamericanas, Estudios Latinoamericanos.
Sociopopulismo: Estilo de trabajo sociológico inaugurado en Buenos Aires tras el acceso al poder del general Onganía (golpe de estado del 28 de junio de 1968) a través de las cátedras de Sociología (autodenominadas nacionales) de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional. Los nuevos docentes reemplazaron a otros que renunciaron como repudio a la intervención de las Universidades (octubre, 1966) o fueron dejados cesantes por la dictadura (octubre 1966/marzo 1967). Los profesores desplazados participaban en su mayor parte del estilo llamado sociología científica, los menos tenían orientación marxista. Los nuevos docentes se definieron inicialmente como críticos de ambas orientaciones y eventualmente (finalmente) propusieron el rechazo del conjunto de la sociología porque negaban la validez universal de sus postulados o bien porque era un arma del imperialismo norteamericano. Propusieron tanto a partir de la crítica y/o del rechazo formular una sociología nacional. Véase también: Ciencias Sociales Latinoamericanas, Estudios Latinoamericanos.
Sociología Latinoamericana: La historia del pensamiento social latinoamericano es, por un lado, la historia de una serie de recepciones y un esfuerzo por la originalidad, por otra. Las ideas sociales del período colonial se sitúan, desde luego, entre las de recepción o lo que Raúl Orgaz llamó la "refracción de la cultura europea". Propiamente lo que hubo en el período colonial fue filosofía moral. Aunque los historiadores liberales del siglo pasado sean los principales culpables de lo mal que se conoce lo que sucedió dentro de las colonias españolas en América, parece evidente que en las universidades coloniales predominó el escolasticismo que ni en lo social ni en lo político desarrolló sistemas autónomos. Era un esfuerzo filosófico por encontrar una explicación religiosa del mundo. Pero siguen coexistiendo diversos estilos de sociología y varias generaciones de sociología. Se ha hecho ciertamente una fuerte revisión ideológica de la sociología científica que ha traído incluso repercusión mundial, pero nadie puede asegurar que no se vaya a producir una nueva "refracción" de la sociología de los países centrales aunque sea "crítica". Véase también: Ciencias Sociales Latinoamericanas, Estudios Latinoamericanos.
Sociología Crítica Latinoamericana: La Sociología Crítica LatinoamericanaEste elemento es una ampliación de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]
Sociología Crítica Latinoamericana en las Ciencias Sociales LatinoamericanasUso común El Diccionario de la Real Academia Española entiende que "crítica" puede usarse con cinco significados diferentes: 1. Arte de juzgar de la [...] Véase también: Ciencias Sociales Latinoamericanas, Estudios Latinoamericanos.
Socialismo Nacional Lationoamericano: El socialismo nacional latinoamericano se vincula directamente y en un mismo texto suelen aparecer como sinónimos con otras corrientes ideológicas similares: izquierda nacional, nacionalismo de izquierda, patriotismo revolucionario y los diversos socialismos "chileno", "peruano", '"uruguayo", "venezolano'', etc. Para una definición más precisa del concepto deben quedar bien claras sus dos fuentes básicas, siempre constitutivas de la ideología y del hecho político que describe: el "socialismo" y el "nacionalismo". El socialismo engendró en América Latina, tanto en sus versiones definidamente marxistaleninistas como en sus versiones reformistas, en distintos momentos de su historia grupos de pensadores y políticos que definieron la "lucha nacional" y "antiimperialista" como la forma histórica de la "lucha de clases". El agente coordinador de la lucha debía ser un Frente Nacional, en el que dominaría la clase obrera. Véase también: Ciencias Sociales Latinoamericanas, Estudios Latinoamericanos.
Sindicalismo en América Latina: Con relación al proceso de formación de la clase obrera en América Latina que no comienza sino a principios del siglo XX se puede argumentar con razón que el grado de organización de los trabajadores latinoamericanos refleja el nivel de desarrollo económico de los países de esta región. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Las organizaciones sindicales deben hacer frente en la década de 1970 a una serie de problemas cuya característica común es la incertidumbre creciente sobre la posición de los obreros en el contexto político nacional. La incapacidad del sistema económico para absorber el crecimiento proyectado de la mano de obra y la subutilización de la mano de obra actualmente empleada se conjugan para impedir un incremento significativo de la productividad del trabajo y para obstaculizar mejorías en la situación obrera. Véase también: Ciencias Sociales Latinoamericanas, Estudios Latinoamericanos.
Saludos: Como un aspecto de la subcultura, o si se quiere contracultura, que las organizaciones de tipo radical revolucionario obrero y socialista de lengua española, especialmente de orientación anarquista, desarrollaron en la Época Contemporánea, se deben analizar las fórmulas epistolares. A principios del siglo XIX predominan en ese medio social fórmulas que se remontan al estilo republicano, y a veces jacobino, de la Revolución Francesa de 1789. Así el encabezamiento de "Ciudadano", e incluso el uso de "Salud". Véase también: Ciencias Sociales Latinoamericanas, Estudios Latinoamericanos.
Revoluciones Políticas: Para comprender mejor el carácter de lo que se ha dado en llamar la primera revolución del siglo XX, es indispensable analizar algunas de las características centrales del antiguo régimen. México logró su independencia de España en 1821, tras una década de guerra civil y sin contar con una élite política preparada y unida. A partir de esa fecha y por medio siglo se enfrentarían constantemente dos facciones, los liberales y los conservadores; los primeros dirigidos generalmente por miembros de los pequeños sectores medios, muchos de los profesionales de carrera, y los segundos por algunos elementos del grupo criollo acomodado y respaldado por la Iglesia. Los liberales tenían un proyecto. nacional modelado a imagen de los Estados Unidos y las naciones más avanzadas de Europa. Los conservadores, en tanto, deseaban la preservación de las formas políticas y económicas imperantes durante la Colonia y por ello veían en la monarquía el mejor sistema de gobierno. A esta lucha, que asumió las características de una guerra c vil, se debe añadir la guerra con los Estados Unidos, en virtud de la cual México perdió la mitad de su territorio, así como la invasión francesa que, apoyándose en el partido conservador, intentó crear una monarquía en México ligada a Francia y comprometida con la lucha contra la expansión de la influencia norteamericana en América Latina. En otro lado (cuando se estudia las características de una Revolución, lo que son y lo que no) se ilustra en qué se diferencian las revoluciones de otros tipos de desórdenes y cambios sociales. Las revueltas campesinas, las revueltas del grano, las huelgas, los movimientos sociales, los golpes de estado y las guerras civiles pueden surgir en el curso de las revoluciones y son elementos constitutivos importantes de las luchas revolucionarias. Las revoluciones se distinguen de éstas porque combinan todos los elementos del derrocamiento forzoso del gobierno, la movilización de masas, la búsqueda de una visión de la justicia social y la creación de nuevas instituciones políticas. Véase también: Ciencias Sociales Latinoamericanas, Estudios Latinoamericanos.
Revoluciones en América Latina: No existe consenso entre los estudiosos latinoamericanos sobre qué acontecimientos deben considerarse revolucionarios. En el pasado, el término se aplicaba generalmente a los movimientos anticoloniales de principios del siglo XIX. Hoy en día, muchos investigadores consideran que se trata de movimientos de élite que, si bien condujeron a la independencia política de las potencias europeas, también reforzaron las estructuras sociales, políticas y económicas preexistentes. La revuelta de los esclavos haitianos de 1791 fue la única excepción. Tras diez años de guerra sostenida, los esclavos de las plantaciones de esta colonia francesa derrocaron a la clase plantadora, destruyeron la economía de exportación basada en el azúcar y establecieron un nuevo gobierno dirigido en gran parte por antiguos esclavos. Aunque rara vez se considera un ejemplo clásico de movimiento revolucionario, fue uno de los cambios revolucionarios más profundos de la historia del mundo moderno. Algunos han visto el nivel de violencia brutal y el estado empobrecido que creó como una advertencia contra cualquier intento de cambio revolucionario. Véase también: Ciencias Sociales Latinoamericanas, Estudios Latinoamericanos.
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