El agua, en la historia, ha sido un desencadenante o causa de conflicto, donde existe una disputa sobre el control del agua o los sistemas de agua o donde el acceso económico o físico al agua, o la escasez de agua, desencadena la violencia. Por ejemplo, Las disputas relacionadas con el agua en la India han sido un área difícil de disputa entre los gobiernos estatales en el período postcolonial. Desde fines del siglo XX, gran parte de este conflicto se ha centrado en los mecanismos de adjudicación legal, tanto a través de la maquinaria estatal centralizada de los tribunales establecidos por el gobierno central como por las demandas legales presentadas por los estados ante la Corte Suprema.