Drones Militares
Las normas centrales del derecho internacional no necesitan ni deben abandonarse para enfrentar los desafíos planteados por el terrorismo y las “nuevas” formas de conflicto. Por el contrario, el hecho de que los aviones no tripulados hagan que los asesinatos selectivos sean mucho más fáciles debería servir como un indicador para garantizar una aplicación diligente de estas normas, especialmente en vista de la probable expansión en el número de Estados con acceso a esta tecnología en el futuro. Las armas se han adaptado a la evolución militar, y los drones sirven para acechar a los rebeldes dentro de un país, aunque sean civiles.
Aunque no son armas intrínsecamente ilegales, los drones hacen que el despliegue de la fuerza letal a través de las fronteras sea mucho más fácil que antes, y como tal representan un riesgo significativo para la protección de la vida. Existe una necesidad urgente de que la comunidad internacional obtenga un mayor consenso sobre la interpretación de las limitaciones que el derecho internacional en todas sus manifestaciones impone al uso de drones. Esto es importante no solo por las implicaciones para aquellos que actualmente se encuentran en el extremo receptor de aviones no tripulados, sino también para mantener intacto un sistema viable y sólido de seguridad internacional. Un componente central de dicho sistema de seguridad es el estado de derecho. Los drones deben seguir la ley, y no al revés.