Se define y describe la soberanía territorial, e incluye una hipótesis sobre el nacimiento de la soberanía territorial del Estado. Durante la Edad Media, los reyes afirmaban su soberanía hacia su propio pueblo y no con respecto a una porción de la tierra. Ellos decían, por ejemplo, ser reyes de los francos y no reyes de Francia. La realidad de la soberanía territorial en ese momento era afirmada solo por el gobernante local (el maestro feudal) o por el gobernante universal (el Emperador), con el Papa exigiendo el predominio universal de todos, incluido el Emperador.
En una época posterior, con, por un lado, la decadencia gradual de los pequeños feudos, erosionada por el ascenso del maestro feudal más fuerte (por ejemplo, el amo feudal del territorio que rodea París) y por el otro, la pérdida de prestigio y fuerza del Maestros universales (Imperio y papado) envueltos en una serie de luchas (las llamadas Guerras Religiosas, Reforma y Contrarreforma), llegó el momento del nacimiento y la consolidación de los estados territoriales. Y así, el rey de los francos se convirtió en el rey de Francia y ahora él es el presidente de Francia. El estatismo territorial (o el territorialismo estatal) se puede ver entonces, bajo tal hipótesis, como la continuación y la amalgama del feudalismo territorial con la arrogancia del centralismo imperial.