Historia de la Atención Médica Primaria
En 1978, en una conferencia internacional celebrada en Kazajstán, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia presentaron una propuesta de política titulada “Atención primaria de la salud” (APS). Adoptada por todos los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud, la propuesta catalizó ideas y experiencias mediante las cuales los gobiernos y las personas comenzaron a cambiar sus opiniones sobre la forma de obtener y mantener una buena salud. La Declaración de Alma-Ata (como se conoce, después de la ciudad en la que se celebró la conferencia) comprometió a los Estados miembros a adoptar medidas para lograr la definición de la OMS de la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedades o dolencias”. Argumentando que la buena salud no era meramente el resultado de los avances biomédicos, la prestación de servicios sanitarios y la atención profesional, la declaración afirmaba que la salud era un derecho humano, que la desigualdad del estado de salud entre las poblaciones del mundo era inaceptable y que las personas tenían el derecho y el deber de participar en la planificación y ejecución de su propia atención sanitaria. Propuso que esta política se apoyara mediante la colaboración con otros sectores gubernamentales para asegurar que la salud se reconociera como una clave para la planificación del desarrollo.