Radicalismo, en la historia política, eran miembros de un movimiento que defiende el cambio extremo de instituciones sociales y políticas. El término se utilizó por primera vez en sentido político en Inglaterra, por el estadista británico Charles James Fox, por el derecho de voto. El Radicalismo, por otro lado, es también una ideología que defiende la voluntad de emplear o apoyar activamente la violencia con el fin de alcanzar objetivos terroristas. Por tanto, la radicalización alude principalmente al proceso de adoctrinamiento que suele acompañar a la transformación de los reclutas en personas decididas a actuar con violencia, inspiradas por ideologías extremistas. El proceso de radicalización a menudo implica el uso de propaganda, ya sea comunicada en persona o por Internet, en el curso del tiempo. Sin embargo, la duración del proceso y la eficacia de la propaganda y otros medios de persuasión empleados pueden variar según las circunstancias y relaciones de cada caso particular.