Políticas de Reducción de Daños en la Drogodependencia
Este texto se ocupa de la reducción de daños en la drogodependencia en relación a las políticas públicas, en el contexto de la reducción de daños en adicciones. Las mujeres consumidoras de drogas han sido sometidas a una medicalización a través de discursos y prácticas de minimización de daños dentro de los cuales el consumo de drogas se construye como un comportamiento de riesgo que puede evitarse mediante la elección. Esto sirve para reforzar la patología percibida de las usuarias dependientes que se constituyen como responsables de su situación aparentemente provocada por haber tomado las decisiones equivocadas. En el discurso de la minimización de daños en el Reino Unido, en respuesta a la pandemia de VIH/SIDA de los años 80, se situó a las consumidoras de drogas como mujeres irresponsables, promiscuas y enfermas, un grupo de especial riesgo de propagación del VIH/SIDA. En Estados Unidos, durante la pandemia del VIH/SIDA, el modelo de enfermedad y los enfoques punitivos dominaron la política de drogas. Predominaba el tratamiento basado en la abstinencia y los programas de reducción de daños seguían siendo ilegales en muchos estados. Numerosas pruebas internacionales respaldan el uso del mantenimiento con metadona para reducir el consumo de heroína. Sin embargo, podría decirse que siempre ha tenido más que ver con el control social que con la reducción del daño a los usuarios.