Tenentismo
Este elemento es una ampliación de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]
Tenentismo de Brasil: Significado y Consecuencias
Movimiento que, en el Brasil, durante los años 20, se opuso al régimen vigente y luchó por derrocar del poder a las “oligarquías latifundistas” que controlaban sólidamente el gobierno republicano desde el siglo XIX. Tenía como base principal la joven oficialidad de las Fuerzas armadas, particularmente del Ejército, y encontraba entre los tenientes (de donde el movimiento sacó su nombre) sus elementos más combativos y destacados.
Situación histórica. Luego de la liberación de los esclavos negros, en 1888, un alzamiento militar decretará la muerte del régimen monárquico y promulgará la República en Brasil (15 de noviembre de 1889).
Puntualización
Sin embargo, el cambio republicano no traerá grandes modificaciones a la estructura social y económica del país. Como durante el Imperio, serán aún los grandes latifundistas quienes dictarán las líneas principales de la política del gobierno.
Local y regionalmente es, en las manos del terrateniente, el “coronel”, que se concentra todo el poder, dando origen a lo que se llamó “coronelismo” (en algunos aspectos semejante al “gamonalismo” peruano). A nivel nacional, el poder será organizado de manera a componer los intereses de las más importantes oligarquías regionales.Entre las Líneas En función de la importancia del café en la economía brasileña al empezar. el siglo el café representaba más del 70% de las exportaciones es la Oligarquía cafetera la que asumirá la hegemonía en el seno del régimen republicano.
La inexistencia de partidos políticos nacionales es una de las más claras expresiones de esta estructura, donde las oligarquías locales detentan gran parte del poder. Lo que había eran partidos a nivel provincial, todos ellos llamados Partido Republicano, al que se agregaba el indicativo de la provincia. Así surgirían, en lugar de los tradicionales partidos Liberal y Conservador del Imperio, el Partido Republicano de sao Paulo, el Partido Republicano de Minas Gerais, etc. A partir de 1896, el presidente Campos Salles establece lo que se conoce como la “política de los gobernadores”, en la cual el Gobierno central apoya los gobiernos provinciales a cambio de su solidaridad. en el momento de elegir los presidentes. Según esa política, la presidencia tocaría siempre a las provincias, es decir, a las oligarquías regionales más fuertes. Paulistas (de Sao Paulo) y mineros (de Minas Gerais) se alternarán en la presidencia de la República de manera monótona a partir de entonces, lo que hizo que el régimen recibiera el apodo de “República del café con leche” (Sao Paulo gran productor de café y Minas Gerais gran productor de leche).
Ese equilibrio podía mantenerse debido al total control que ejercían los “coroneis” sobre las elecciones; jamás un candidato oposicionista podría alcanzar la presidencia.
Es contra esa “República Oligárquica” que los tenientes se rebelarán. Contra ella lucharán por casi diez años hasta que, en octubre de 1930, después de varios pronunciamientos fracasados, una insurrección impedirá que el candidato oficial, victorioso en las elecciones de marzo, asuma la presidencia. Subirá entonces al poder Getulio Vargas, abriendo una nueva era en la historia brasileña.
Los objetivos de los tenientes. El tenientismo se caracterizará siempre por una gran heterogeneidad político-ideológica, conviviendo en su seno las más variadas tendencias.
Otros Elementos
Además, con el pasar de los años y de las luchas, también las varias corrientes sufrirán evoluciones, algunas veces bastante significativas.
Al inicio, lo que unía los tenientes era una decisión unánime de derrocar el régimen oligárquico. Las corrientes más democráticas del tenientismo exigían elecciones libres, con voto, secreto, pues consideraban que sería suficiente liberar el proceso electoral del control de los “coroneis” para solucionar por lo menos una gran parte de los problemas nacionales. Expresivo, desde este punto de vista, el manifiesto del jefe del pronunciamiento de 1924, Isidoro Días Lópes, que presentaba las siguientes reivindicaciones: revocación de la ley de prensa, enseñanza primaria uniforme y obligatoria, unificación de la justicia, voto secreto, prohibición de impuestos interprovinciales, reforma tributaria y lucha contra la carestía.
Pero también algunas tendencias autoritarias y “elitistas” tenían una cierta importancia en el movimiento. Su más importante vocero era el teniente Juárez Távora, que atribuía a los militares a los tenientes revolucionarios, en particular la tarea de sacar el país de la miseria, de la ignorancia y del estrago. Para Juárez Távora, el pueblo aún no estaba preparado ni maduro suficientemente para asumir las grandes responsabilidades que la democracia coloca sobre sus espaldas.
De una manera general, tanto en una como en otra de las tendencias más importantes del movimiento, había una cierta visión mística de la “misión histórica” de los tenientes, considerados representantes máximos de la nacionalidad, ejemplos de espíritu cívico, los únicos a encarnar los intereses de la Patria. A ese sentimiento “mesiánico”, los tenientes acrecentaban un cierto desprecio por los políticos civiles y por todo el tipo de arreglos que caracterizaban la vida política.
Este tipo de comprehensión de la realidad política explica el gran aislamiento en que se encontrará el tenientismo en varias ocasiones, a pesar de la simpatía que disfrutaban en las poblaciones urbanas y las capas medias en particular, que en él veían su mejor representante.
Los Dieciocho del Fuerte de Copacabana. Es en la lucha por la sucesión del presidente Epitacio Pesséia, en 1921, que los tenientes por la primera vez intervendrían de manera concreta en la vida política de la República. Por todo el Brasil, de manera muy poco organizada, muchas Veces sin ninguna coacción, varios grupos se forman para oponerse al candidato oficial Arthur Bernardes. Esa oposición se tornará aún más aguda cuando el Club Militar reconoce la veracidad de una carta de Arthur Bernardes en la cual éste, según los tenientes, hacía graves insultos al Ejército.Entre las Líneas En varias provincias los pronunciamientos se suceden. Maranhao, Ceará, Pernambuco y Alagoas, al norte; Río de Janeiro, Santa Catarina y Río Grande do Sul al sur, conocen movimientos de rebelión y ven los opositores del presidente y de su candidato aplastados por las tropas legalistas.Entre las Líneas En el Maranháo consiguieron el éxito transitorio al dimitir el gobernador de la provincia, y en Manaus (capital de Amazonas) y Salvador (capital de Bahía) no vacilarán en bombardear las ciudades.
La represión del Gobierno central se abatirá sobre Jos participantes de esos movimientos, incluso con la detención del Maréchal Hermes da Fonseca, ex presidente de la República acusado (persona contra la que se dirige un procedimiento penal; véase más sobre su significado en el diccionario y compárese con el acusador, público o privado) de confabulación con los revoltosos y con el cierre del Club Militar.
En ese clima se prepara rápidamente una insurrección para el 5 de julio de 1922. Controlada con facilidad en todo el país, al final se resume a la guarnición del Fuerte de Copacabana, en Río de Janeiro, que con sus cañones hace algunas veces el blanco sobre el palacio presidencial.
El teniente Siqueira Campos, jefe de los revoltosos, es presionado por el Gobierno en el sentido de la rendición. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Aunque completamente aislados, la recusan; y salen los dieciocho que habían quedado por las calles cercanas al fuerte, siendo ametrallados. Algunos mueren, otros quedan heridos, pero la leyenda heroica de los “Dieciocho del Fuerte” tuvo la importancia de contribuir para la popularidad del movimiento tenentista.
La Columna Prestes. Una serie de militares que habían participado de los movimientos de 1921-1922, y que se encontraban o bien prófugos, o bien en libertad, ya en 1923 retoman la conspiración. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Una vez más, ella se extiende por todas las guarniciones, penetrando incluso en algunos buques de la Marina de Guerra. De todos los grupos rebeldes el más importante y activo surgirá en Sao Paulo. Sus principales figuras eran: Joao Alberto, los hermanos Joaquim y Juárez Távora, Eduardo Gomes sobreviviente de los 18 del Fuerte, Ricardo Hall, Estillac. Ese grupo contará también con el apoyo de parte de la Fuerza pública de S3. o Paulo, en la persona del mayor Miguel Costa.
El 5 de julio de 1924 es deflagrada la nueva rebelión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Los 3. 500 revoltosos controlan rápidamente toda la ciudad de Sao Paulo.Si, Pero: Pero después de la sorpresa, el Gobierno Federal moviliza tropas legalistas y establece el cerco a la ciudad, llegando incluso a bombardearla.
A fines de julio, una vez más aislados por la falta de apoyo concreto de la población y la falta de coordinación con las guarniciones en el resto del país, los revolucionarios inician su repliegue hacia el sur.Entre las Líneas En el Paraná, en la ciudad de Igual, la columna paulista, o lo que quedaba de ella, integra sus fuerzas con otra columna que había partido del sur del país (Río Grande do Sul), bajo el comando del capitán Luis Carlos Prestes, luego de un levantamiento también fracasado. Estaba formada la Columna Prestes y se iniciaba la más increíble eso ya del tenentismo.
La Columna Prestes, durante dos años, combatirá en el interior del Brasil contra las fuerzas del Gobierno. Atravesará prácticamente todo el extenso territorio nacional, de norte a sur y de sur a norte, llegando algunas veces a las puertas de ciudades importantes y capitales provinciales. Los 1. 000 hombres que componían la columna, en ese tiempo, correrán más de 24. 000 km., lo que supera de mucho la Larga Marcha del Ejército Rojo Chino de Mao Tsetung.
El objetivo principal de los jefes tenentistas era el de mantener encendida, en el interior del país, la flama de la lucha contra las “oligarquías” y “su” república. Pero, en 1927, agotados material y físicamente, la Columbia Prestes deja el territorio brasileño y se interna en Bolivia.
La Columna Prestes, sin llegar a la victoria, alcanzó sin embargo el objetivo de popularizar la lucha del tenentismo, al demostrar la viabilidad de la lucha armada contra el Gobierno Federal. Su comandante, Luis Carlos Prestes, apodado Caballero de la Esperanza, ‘fue transformado en ídolo nacional, esperado por las capas medias urbanas como un verdadero salvador.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
La revolución de 1930 y el fin del Tenentismo. La derrota del régimen contra el cual Lucharan los tenientes llegará como una de las secuelas de la gran crisis mundial (o global) resultante del “crash” de la Boisa de Nueva York. La falencia de muchos de los exportadores del café y la necesidad de evitar catástrofes aún más importantes, la agudización de las contradicciones entre varios grupos oligárquicos (sobre todo Minas Gerais y Río Grande do Sul rompen con el Partido Republicano Paulista), el descontento de las masas con la miseria que acompaña la crisis, todo eso señala el fin de la estructura política vigente desde el fin del Imperio.
Getulio Vargas, candidato de la oposicionista Alianza Liberal, a pesar de ser derrotado en las elecciones por el candidato oficial Julio Prestes, llegará a la presidencia por medio de un golpe militar, el 3 de octubre de 1930.
Los tenientes, por supuesto, tendrán una gran importancia en toda la primera etapa del nuevo régimen. Pero, ya en el poder, su heterogeneidad político-ideológica mostrará los verdaderos límites de un movimiento completamente aislado de las masas populares. Poco antes de 1930 algunas defecciones importantes ya habían surgido; entre ellas, la más importante fue la de su líder máximo Luís Carlos Prestes, que ingresa en el Partido Comunista y se niega a participar en la conspiración que hará victoriosa la Revolución de 1930, considerada por él, en un manifiesto, como expresión simplemente de lucha entre dos facciones oligárquicas de las clases dominantes. El tenentismo, sin embargo, sobrevivirá algún tiempo, como el sector más radical de las fuerzas que se congregan en tomo a Vargas. Su “jacobinismo” se expresará en su “Club 3 de Octubre”, de donde buscan construir una línea política para la Revolución. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).Si, Pero: Pero la situación ya había cambiado. Algunos tenientes serán promovidos e integrados en el aparato estatal, mientras otros acompañarán el proceso de radicalización que se abre en la lucha política brasileña de entonces: algunos, siguiendo el ejemplo de su jefe Prestes, acudirán al Partido Comunista; otros buscarán fortalecer la naciente Acción Integralista Brasileña, movimiento constituido a imagen del fascismo italiano. La muerte del tenentismo había, en la realidad, empezado en el día de su victoria, en el día en que llevaran a Vargas al poder. [1]
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas y Referencias
- Wainer (autor original), adaptado y corregido (por Lawi) de los términos latinoamericanos que debían formar parte del Diccionario de Ciencias Sociales en español de la UNESCO, publicado en 1975 bajo la dirección de Salustiano del Campo y al amparo del Instituto de Estudios Políticos. Es el resultado de la postura crítica y disidente del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) frente al diccionario de la UNESCO y su respuesta con la obra colectiva “Términos latinoamericanos para el Diccionario de Ciencias Sociales”, publicada en 1976.
Véase También
Bibliografía
BASBAUM, Leoncio, Historia Sincera da República, WERNECK SODRE, Nelson, Historia Militar do Brasil. LINS DE BARROS, J. Alberto, Memórias de um Revolucionario.
CARONE, Edgard, Revoluoes do Brasil Contemporáneo,
SILVA, Helio, Sangue no Areia de Copacabana (1922);
A Grande Marcha (1926).
SANTA ROSA, Virginio, O Sentido do Tenentismo.
▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.