Transformaciones del Estado
Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre transformaciones del Estado. Nota: Consulte también la información relativa a las dimensiones políticas de la globalización, el Estado-nación y la extinción del Estado. Se examina en la presente plataforma digital la premisa de la tesis del Estado competidor, que destaca una transición gradual, no dramática y pacífica de la forma de Estado del bienestar al “Estado competidor” (véase más detalles). Véase también acerca de las Transformaciones del Estado Contemporáneo y sobre la Administración Pública en los Estados Postcomunistas, como ejemplo de transformador del sistema público.
[aioseo_breadcrumbs]Dimensiones de las Transformaciones del Estado
Primero se intenta sentar las bases para la presentación en este texto de los últimos conocimientos de las ciencias sociales sobre el Estado y sus transformaciones. Desarrolla un marco analítico que ayuda a identificar y comprender la diversidad de las transformaciones del Estado. Las transformaciones del Estado difieren en cuanto a sus causas y fuerzas motrices, difieren con respecto a los elementos del Estado que se ven afectados y con respecto al alcance y la intensidad del cambio. Nuestro marco analítico incluye categorías para el análisis de los determinantes de la transformación del Estado, de las dimensiones de las transformaciones del Estado y de la intensidad y el alcance de las transformaciones del Estado.
Perspectivas cambiantes sobre el Estado
Tres olas de pensamiento en ciencias sociales han marcado el debate sobre el Estado y sus transformaciones desde la Segunda Guerra Mundial. Durante la primera ola, las perspectivas intelectuales dominantes del periodo de auge de la posguerra -el pluralismo, el marxismo, la teoría de la modernización y el conductismo- dejaron de lado en gran medida el Estado desde el punto de vista analítico. En la segunda oleada, un campo histórico-institucionalista emergente señaló las respuestas diferenciales de los países a los retos comunes, como el lento crecimiento y la crisis democrática, haciendo hincapié en el papel del Estado para afrontar estos retos. La perspectiva histórico-institucionalista fue contrarrestada, especialmente entre los académicos angloamericanos, por una visión neoliberal más crítica del Estado. En la tercera ola más reciente, la globalización y otros acontecimientos internacionales han alimentado la sensación de que los Estados son cada vez menos poderosos y relevantes, una perspectiva defendida por los neoliberales. Los historiadores-institucionalistas han respondido de dos maneras: algunos estudiosos señalan la persistencia o la dependencia del camino de las políticas e instituciones estatales establecidas, mientras que otros han hecho hincapié en las transformaciones del Estado, identificando nuevas funciones y misiones para los Estados.
El surgimiento de los Estados modernos
Véase también Surgimiento de la Civilización, Características del Estado Moderno y Estado Moderno.
Variedades de la experiencia estatal
León Trotsky (1879-1940) retomó una vez a Heráclito (c. 520-c. 460 a.C.) y declaró que “la guerra es la locomotora de la historia”. Este texto sostiene que la guerra continua que tuvo lugar en el noroeste de Europa produjo efectivamente un cambio social fundamental, en contraste con la mayor estabilidad de las principales civilizaciones agrarias. Las luchas condujeron con el tiempo a la construcción de poderosos estados-nación, que luego se enseñorearon de gran parte del resto del mundo. Pero un patrón institucional que fue progresivo en un conjunto de circunstancias puede resultar desastroso en otras. En una era democrática, nacionalista e industrial, la guerra sin límites resultó ser tan horrenda que derribó a Europa de su posición como punta de lanza del poder mundial. El texto concluye con una descripción de los cambios institucionales que han transformado a Europa en una zona de paz.
El Estado en capas: Caminos y patrones de la construcción del Estado-nación moderno
Este texto traza la evolución del Estado moderno a través de tres procesos de desarrollo: el surgimiento del Estado-nación territorial, la democratización y el surgimiento del Estado intervencionista moderno. Centrándonos principalmente en los modelos europeos, demostramos cómo estas tres etapas secuenciales estuvieron históricamente interconectadas, creando así el “estado estratificado” moderno. También exploramos las principales divergencias en la estructura del Estado moderno, destacando cómo las diferentes formas en que se resolvió el conflicto político en las primeras etapas del desarrollo del Estado tuvieron un impacto duradero en las estructuras de los Estados modernos actuales. La principal contribución del texto es mostrar cómo los primeros procesos de construcción de la nación moldearon indirectamente la política de partidos, la democratización y el desarrollo del Estado de bienestar a través de diferentes patrones de homogeneidad y heterogeneidad religiosa y confesional. Aunque el surgimiento del Estado moderno se suele presentar como el surgimiento de un Estado “secular”, la dinámica religiosa y confesional ha configurado las posibilidades de coalición que sustentan la política de partidos, la ruptura democrática y el desarrollo del Estado de bienestar en la era moderna.
El surgimiento de los Estados del Nuevo Mundo
Este texto se centra en el impacto del colonialismo español y británico para el desarrollo del Estado y el rendimiento económico y social a largo plazo en las Américas. En casi todos los casos, el efecto inmediato del colonialismo fue devastador para las sociedades precoloniales. Sin embargo, a partir de esta experiencia traumática se crearon estados soberanos con distintos niveles de capacidad para alcanzar el desarrollo humano y económico. Para explicar estas variaciones, ponemos a prueba una teoría de la neomodernización del colonialismo frente a una teoría histórico-institucional del mismo. La teoría de la neomodernización postula que un mayor colonialismo -por ejemplo, un mayor número de colonos- se asocia con mayores niveles de desarrollo. Por el contrario, la teoría histórico-institucional sugiere que el efecto del colonialismo depende de las instituciones de la nación colonizadora. Mientras que los niveles más altos de asentamiento colonial se asocian con un mejor desarrollo para las colonias británicas, no ocurre lo mismo con las colonias españolas. Explicamos estos resultados explorando las diferencias institucionales entre Gran Bretaña y España en el momento de sus proyectos coloniales en el Nuevo Mundo.
Formación y transformación del Estado en África y Asia: La tercera fase de la expansión del Estado
Mientras que la información sobre Patrones de construcción del Estado-nación moderno considera los orígenes de los Estados en Europa Occidental y la información o Surgimiento de los Estados del Nuevo Mundo revisa sus orígenes en las Américas, este texto explora los orígenes de los Estados en África y Asia. Con algunas excepciones notables, el colonialismo de ultramar construyó nuevos estados o transformó radicalmente los estados precoloniales de estas regiones. El colonialismo desempeñó un papel similar en las Américas, pero el colonialismo en África y Asia difiere en gran medida porque había pocos colonos y muchos pueblos indígenas. Debido a esta diferencia, las potencias coloniales dependían mucho más de las formas indirectas de gobierno en África y Asia que en América. El texto señala que esta diferencia tuvo importantes efectos en los legados estatales coloniales y en el desarrollo poscolonial. Por último, el texto revisa cómo los estados coloniales afectaron a las identidades étnicas y a la violencia en regiones con tantos pueblos indígenas.
Teoría del Estado: Algunas tradiciones analíticas
La literatura sostiene que los análisis de las transformaciones del Estado se beneficiarían de prestar una mayor atención a la teoría del Estado. Las diferentes respuestas teóricas a lo que es el Estado y a cómo surgió conducen a diferentes respuestas a la hora de explicar el cambio estatal. Se identifican cuatro grandes tradiciones teóricas -la analítica, la liberal, la neo-weberiana y la culturalista-. El texto contiene una visión general de la forma en que cada tradición conceptualiza:
- las relaciones entre el Estado y la sociedad, o la frontera entre los actores y procesos estatales y no estatales,
- la capacidad del Estado, o la habilidad para implementar las opciones políticas, y
- el consentimiento al poder del Estado, o cómo los Estados obtienen la conformidad de los ciudadanos.
A continuación, se analiza el surgimiento del Estado moderno a través de la lente de cada tradición teórica, así como sus explicaciones del desarrollo del Estado en un área política clave: la política de bienestar. También conectamos con la agenda más amplia de las transformaciones del Estado y exploramos las implicaciones que las cuatro tradiciones de la teoría del Estado tienen para el análisis del cambio estatal y para las recientes transformaciones de la estatalidad.
Estado limitado: Una perspectiva crítica
El Estado moderno plenamente soberano como plantilla para organizar nuestra comprensión de la estatalidad es en gran medida un mito, y lo ha sido históricamente y en el sistema inter-nacional contemporáneo. La versión más común de la estatalidad se caracteriza por las “áreas de estatalidad limitada”: se trata de partes del territorio o áreas políticas en las que el gobierno central carece de capacidad para aplicar decisiones y/o su monopolio sobre los medios de violencia se ve cuestionado. Estas zonas no son espacios sin gobierno ni carecen de él. A menudo, los bienes colectivos se proporcionan bajo una soberanía nacional extremadamente limitada, por parte de una variedad de actores estatales y no estatales, locales y transnacionales. En este texto, primero conceptualizo la estatalidad limitada y muestro su validez empírica como la situación por defecto en el sistema internacional. En segundo lugar, critico los paradigmas predominantes sobre la estatalidad y las transformaciones estatales por considerarlos sesgados hacia la modernidad occidental y europea. En tercer lugar, demuestro que existen alternativas funcionales a la “sombra de la jerarquía” que proyecta el Estado.
Transformaciones del Estado en perspectiva comparada
Este texto sitúa las transformaciones del Estado contemporáneo en perspectiva comparada a través de tres conjuntos de comparaciones. La comparación a través del tiempo sugiere que, mientras que en el pasado las transformaciones estatales implicaban generalmente el desarrollo de nuevas capacidades, gran parte de la literatura actual equipara las transformaciones estatales con una reducción de las misiones y capacidades del Estado y un estrechamiento de las diferencias entre países, un enfoque que pasa por alto dimensiones críticas del cambio. La comparación a través de las políticas sostiene que el retroceso del Estado es más frecuente en las áreas de intervención económica directiva; es más atenuado cuando los Estados desempeñan un papel central en la aplicación; y en los casos marcados por la aparición de nuevos riesgos o normas sociales, a menudo vemos una expansión de la actividad estatal. La comparación entre lugares muestra que las transformaciones estatales están adoptando formas muy diferentes en distintas partes del mundo -que van desde la forja de nuevas misiones y modos de gobernanza entre los países más prósperos, hasta la renovación de la capacidad despótica en gran parte del mundo poscomunista (véase más detalles), así como la ineficacia, la crisis y la violencia política recurrentes en el Sur Global- y que estas diferencias interregionales pueden atribuirse a las diferencias en las posiciones estatales dentro del sistema internacional, las estructuras estatales y las características de la sociedad civil.
La Internacionalización y el Estado
Comparado con el punto de referencia de la soberanía tradicional, se argumenta que, en el siglo XX, el significado de la soberanía tradicional ha cambiado a una “soberanía condicional” en las cuatro dimensiones, pero que la soberanía sigue siendo crucial para entender el “lado externo” del Estado y el funcionamiento del sistema estatal.
Internacionalización, Soberanía y Estado Moderna
Se conceptualiza la soberanía tradicional como un concepto que tiene cuatro componentes: Se basa en una noción de:
- reconocimiento que se refiere a la capacidad -suponiendo que los estados tienen el control sobre su territorio-;
- igualdad formal y diferenciación segmentaria -que no permite una relación de dominio formal entre los estados-;
- autoridad final -que no permite el aumento de la autoridad más allá del estado o los estados-; y
- independencia social y económica -que permite un desarrollo económico y social independiente en la esfera doméstica, pero que mantiene la interdependencia entre los estados en el ámbito de la seguridad.
Aspectos a tener en cuenta:
- La soberanía: El lado externo del Estado moderno
- La soberanía como idea reguladora
- La soberanía responsable
- La soberanía estratificada
- Autoridades plurales
- Autonomía limitada
- La soberanía condicionada.
La (in)igualdad soberana en la evolución del sistema internacional
La igualdad soberana -la idea de que todos los Estados soberanos son formalmente iguales- es un principio fundamental del derecho internacional, de muchas instituciones internacionales y de gran parte de la teorización sobre las relaciones internacionales. Este texto analiza los orígenes del concepto de igualdad soberana y su naturaleza controvertida, la pretensión de que las instituciones puedan igualar las relaciones entre Estados que de otro modo serían dispares, y si la erosión de la soberanía estatal está afectando a la pretensión de igualdad entre Estados, y de qué manera. Argumentamos que la igualdad soberana es un concepto dinámico compuesto por tres componentes constitutivos -funcional, jurídico y político- que se encuentran en tensión cambiante entre sí. El grado de igualdad alcanzado en cualquier dimensión depende en gran medida de la naturaleza de las instituciones internacionales y de cómo distribuyen los derechos y privilegios. El texto identifica tres amplios patrones por los que las instituciones internacionales actúan como igualadores y desigualadores del Estado. Concluimos reflexionando sobre el futuro de la igualdad soberana y sus implicaciones en un sistema internacional cambiante.
El Estado competidor: El Estado moderno en una economía global
La tesis del Estado competidor sostiene que los Estados capitalistas modernos se están transformando de Estados de bienestar a “Estados competidores”. Aclaramos el concepto de Estado competidor refiriéndonos a algunos de sus destacados defensores, como Philip Cerny, Bob Jessop y Joachim Hirsch. Repasamos los principales mecanismos que supuestamente impulsan el auge del Estado competidor: la globalización económica, la sobrecarga gubernamental, el posfordismo y la hegemonía cultural del neoliberalismo. Y discutimos tres cuestiones clave de la tesis del Estado competidor: ¿Hasta qué punto son estrictas las restricciones de la competencia? ¿Hasta qué punto son convergentes las reacciones del Estado a las restricciones competitivas? ¿En qué medida son perjudiciales las restricciones competitivas para el Estado de bienestar? Comparamos las afirmaciones de la tesis del Estado competidor con argumentos contrastados de otras corrientes de la literatura de economía política comparada y ponemos a prueba sus afirmaciones basándonos en pruebas descriptivas de las tendencias de la política fiscal en los países de la OCDE.
El Estado incrustado: La nueva división del trabajo en la provisión de funciones de gobierno
Este texto revisa la reconfiguración de la autoridad pública entre los estados y las instituciones internacionales desde mediados del siglo XIX. Utilizamos el concepto de “Estado incrustado” para comprender tanto el papel limitador como el habilitador que la internacionalización ha desempeñado para tres dimensiones de la autoridad estatal: la toma de decisiones, la aplicación y la legitimación de la autoridad. Basándonos en esta conceptualización, argumentamos que hasta finales del siglo XX las instituciones internacionales protegían principalmente la soberanía del Estado en un entorno internacional interdependiente. El Estado integrado que ha surgido en las últimas décadas se caracteriza, por el contrario, por un desplazamiento continuo de la autoridad decisoria hacia el nivel supranacional. Aun así, como la gobernanza mundial sigue dependiendo de la aplicación y la legitimación a nivel estatal, nuestra conclusión apunta a la dinámica institucional compleja y dependiente de la trayectoria que surge de esta reconfiguración de autoridades.
La gobernanza multinivel y el Estado
La soberanía de los Estados nacionales se ve desafiada por la integración europea y la descentralización. La ampliación y profundización de la Unión Europea (UE) y la descentralización hacia los gobiernos subnacionales han desplazado la autoridad -la competencia para tomar decisiones vinculantes que se consideran legítimas- lejos de los gobiernos nacionales. En este texto documentamos hasta qué punto se ha dispersado la autoridad y exploramos algunas de las razones por las que esto ha tenido lugar. Sugerimos que la arquitectura jurisdiccional de la UE-política se ha convertido efectivamente en multinivel y que la estructura de gobierno refleja una tensión entre las presiones funcionales y la identidad. ¿En qué medida la política multinivel de la UE altera el lugar de la soberanía? Llegamos a la conclusión de que la gobernanza multinivel no niega la soberanía nacional, pero sí reduce su poder descriptivo. Los Estados siguen siendo los árbitros últimos de la asignación de los derechos de decisión, pero esto no nos dice mucho sobre quién ejerce la autoridad sobre la toma de decisiones.
¿Más allá del Estado? ¿Están las instituciones reguladoras transnacionales sustituyendo al Estado?
El papel regulador del Estado está experimentando marcados cambios en áreas clave de la economía global. La globalización ha puesto de manifiesto las importantes insuficiencias de procedimiento y los límites organizativos de las organizaciones intergubernamentales tradicionales, en particular la falta de conocimientos técnicos y de recursos financieros para hacer frente a los retos reglamentarios, cada vez más complejos y exigentes. Esto ha llevado a una participación mucho mayor de las organizaciones transnacionales o del sector privado en la regulación mundial. Esta tendencia no está exenta de riesgos para la sociedad. Puede excluir a un amplio abanico de partes interesadas de las fases clave del proceso de elaboración de normas, lo que puede dar lugar a una captura reguladora. Para evitar o prevenir ese resultado, el Estado ha estado redefiniendo su papel es algunas áreas de la elaboración de normas globales, reforzando su supervisión e imponiendo cambios organizativos a los organismos privados de elaboración de normas o trabajando en conjunto con ellos para salvaguardar el interés público. Esta reafirmación del Estado, sin embargo, no es ni rápida, ni fácil, ni necesariamente exitosa.
Seguridad, intervención y responsabilidad de proteger: La transformación del Estado mediante la reinterpretación de la soberanía
El cambio normativo internacional ha contribuido a la transformación del Estado. La norma tradicional de la soberanía, que ha servido durante siglos como escudo protector contra la injerencia exterior en los asuntos internos de los Estados, se ha redefinido en los últimos años. Este texto reconstruye la reinterpretación de tres conceptos centrales de las relaciones internacionales -seguridad, intervención y responsabilidad- en el discurso público para demostrar cómo se han reajustado los derechos y las obligaciones de los Estados. Aunque la soberanía sigue funcionando como “idea reguladora” de la política internacional, el concepto ha cambiado fundamentalmente su significado, transformando la idea misma de Estado.
Transformaciones ambiguas: La crisis financiera internacional de 2007-08 y los cambios en las funciones económicas del Estado
A lo largo del último siglo, las crisis financieras internacionales han contribuido a menudo a transformar el papel del Estado dentro de las economías domésticas, así como la naturaleza de las relaciones económicas entre los Estados. Sin embargo, la naturaleza precisa de estos legados ha estado lejos de ser consistente. Mientras que la crisis de principios de la década de 1930 contribuyó a socavar los regímenes económicos liberales nacionales y la cooperación económica internacional, las de principios de la década de 1980 y finales de la de 1990 tuvieron el efecto contrario. La crisis financiera internacional de 2007-08 ha dejado hasta ahora un legado mucho más ambiguo. Aunque muchos analistas argumentaron inicialmente que la crisis desafiaba a los regímenes económicos “neoliberales” a nivel nacional, esa interpretación ha parecido cada vez menos convincente con el paso del tiempo. En el plano internacional, la crisis desencadenó inmediatamente un fortalecimiento de la cooperación económica multilateral, pero cada vez está más claro que tanto la importancia de esta cooperación como el compromiso duradero de los Estados con ella son fácilmente exagerados. Dadas estas ambigüedades y el hecho de que las tendencias nacionales e internacionales actuales a menudo funcionan con objetivos cruzados, el mundo se encuentra en una especie de interregno en el que todavía no está claro el significado a largo plazo de la crisis de 2007-08 para la transformación del papel económico del Estado.
Los riesgos medioambientales y la interfaz cambiante de la gobernanza doméstica e internacional
El texto investiga cómo los diferentes tipos de transformaciones estatales se manifiestan en un campo principal, la elaboración de políticas medioambientales. Aunque el carácter de bien público de los problemas medioambientales transfronterizos podría hacernos esperar niveles más débiles de privatización y más fuertes de internacionalización, muchas actividades estatales relacionadas con el medio ambiente no empezaron a desarrollarse hasta la década de 1960, cuando se produjeron algunas de las principales transformaciones estatales que se analizan en esta plataforma digital. Como resultado, podríamos esperar que las dependencias históricas del camino que obstruyen, desvían o canalizan las fuerzas transformadoras sean más débiles en el ámbito medioambiental. Los procesos estudiados en este texto sugieren un panorama mixto con respecto a ambos supuestos: El Estado sigue siendo central incluso en una época de (creciente) interdependencia ecológica, pero su papel a la hora de abordar los riesgos medioambientales ha cambiado en respuesta a la internacionalización y privatización de la gobernanza medioambiental.
Transformaciones contemporáneas del núcleo de la OCDE-mundo de los Estados
Transformaciones estatales entre las democracias afluentes
En comparación con otras partes del globo, los países capitalistas avanzados de Europa Occidental, Norteamérica, las Antípodas y Japón comparten una serie de características: afluencia económica y seguridad, gobierno democrático, cohesión territorial y étnica y un Estado que funciona bien. Estas ventajas han legado una fuerte reserva de apoyo para transformar, en lugar de simplemente hacer retroceder, las instituciones estatales. La globalización, la integración europea y el estancamiento económico combinados han llevado ciertamente a las autoridades estatales a ceder importantes responsabilidades económicas, sobre todo el control del sistema de crédito, el ajuste fiscal y monetario y la propiedad de los servicios públicos y otras empresas públicas. Pero, los funcionarios estatales han forjado nuevas responsabilidades tanto dentro de la economía (conciliación laboral y familiar, promoción de la innovación, activación del mercado laboral) como fuera de ella (lucha contra el terrorismo, limitación de la inmigración). También han cultivado nuevas formas de gobernanza, en particular, la gobernanza multinivel y las asociaciones público-privadas. A pesar de todos estos ajustes, sigue existiendo una gran inquietud en la opinión pública sobre el rendimiento y la responsabilidad de los Estados de la OCDE, una preocupación que se ha puesto de manifiesto con el colapso financiero de 2008 y la actual crisis de la deuda soberana.
Las transformaciones del modelo estatista
Francia y Japón han encarnado durante mucho tiempo las posibilidades del desarrollo económico dirigido por el Estado, que los partidarios anunciaban como una forma superior de organización económica al enfoque de libre mercado de Estados Unidos. Sin embargo, a partir de la década de 1970, Francia y luego Japón experimentaron crecientes dificultades económicas, y las instituciones y políticas clave asociadas al modelo estatista fueron desmanteladas. Esta reorientación de la política francesa y japonesa no puede reducirse a un movimiento del Estado al mercado: Para evitar que los trabajadores sufrieran las consecuencias más duras de la reforma económica, Francia creó uno de los estados de bienestar más caros del mundo, mientras que Japón contuvo el desempleo gastando masivamente en obras públicas y rescates de empresas deficitarias. Así pues, el camino que se aleja de la política industrial voluntarista se ha pavimentado con un nuevo e importante gasto estatal, en gran parte de carácter social. El reto que tenemos por delante es reducir y redistribuir este gasto de forma que apoye más el desarrollo económico.
Del corporativismo industrial al Estado de inversión social
Analizamos los cambios en la economía política de siete pequeños países corporativistas europeos -Austria, Bélgica, los Países Bajos y los cuatro países nórdicos- desde la Edad de Oro hasta el siglo XXI. El corporativismo se define por la negociación tripartita entre el Estado y las confederaciones centralizadas de Empleadores y Sindicatos. El núcleo de la negociación corporativista era la contención salarial de los sindicatos a cambio de una política social redistributiva y del pleno empleo. El Estado, entre otras cosas, controlaba los movimientos de capital, fijaba la política de los bancos centrales, proporcionaba tipos de interés bajos a las empresas y, en ocasiones, era propietario de partes importantes del sector manufacturero. Tras la ruptura del sistema de Bretton Woods en 1971, el Estado se retiró de esa participación. En su lugar, principalmente en los países nórdicos y en menor medida en los Países Bajos, el Estado invirtió cada vez más en capital humano, aumentando sustancialmente su inversión en educación y formación. El dividendo fue una mano de obra extremadamente cualificada, lo que podría explicar la irrupción de los países nórdicos en la industria de la tecnología de la información y las comunicaciones y en otras empresas de alta tecnología en las dos décadas posteriores a 1990.
El papel cambiante del Estado en las economías liberales de mercado
Este texto repasa los principales acontecimientos que han afectado a los Estados que presiden las economías liberales de mercado en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Tras considerar las perspectivas ofrecidas por las literaturas de la modernización, el neocorporativismo y las variedades del capitalismo sobre el Estado liberal, revisa las políticas relativamente intervencionistas de una era keynesiana que se extiende hasta los años 70. Resume las principales reformas de la era neoliberal que comenzó en la década de 1980, argumentando que el discurso neoliberal socavó la autoridad del Estado, mientras que las políticas basadas en la privatización, la desregulación y la contratación externa alteraron su funcionamiento. Las nuevas formas de financiación utilizadas para apoyar las estrategias de crecimiento basadas en la demanda aumentaron los riesgos de crisis financiera, y los límites de las funciones fiscales y activistas de los Estados liberales limitan sus capacidades para participar en la inversión pública en educación, investigación e infraestructuras que son cruciales para su éxito económico a largo plazo.
Los Estados liberales invierten el rumbo: De la sustitución de importaciones a la economía abierta
El modelo de industrialización por sustitución de importaciones (ISI) es un subtipo de capitalismo organizado que prevaleció desde la década de 1930 hasta la de 1980. Las políticas e instituciones desplazaron las rentas de las exportaciones de materias primas hacia un incipiente sector manufacturero para ampliar la producción de bienes de consumo no duraderos y, con el tiempo, dar el salto a la producción de bienes de consumo duraderos y de capital con alto contenido local y protección arancelaria. Este paquete también creó nuevos grupos sociales, capital y trabajo organizados, que mejoraron la capacidad del Estado para la gestión económica directa. La transformación fundamental durante los últimos treinta años se produjo en la forma en que el Estado ejerce el control de la economía, y no simplemente en el hecho de que haya más o menos Estado. El control burocrático directo y la intermediación corporativista dieron paso al uso de reglas, directrices y presiones competitivas para moldear los comportamientos individuales y de las empresas. En este texto se consideran los antiguos dominios británicos (Australia, Canadá, Nueva Zelanda), Iberia (España, Portugal) y los tres mayores países latinoamericanos (Argentina, Brasil, México).
Transformación del Estado de Bienestar: La convergencia y el auge del modelo de la oferta
Este texto describe la transformación del Estado del bienestar en los países de la OCDE desde la década de 1970 con el trasfondo del acuerdo de posguerra. Basándonos en macrodatos cuantitativos y en información cualitativa procedente de la literatura, mostramos que los estados de bienestar han convergido, especialmente en lo que respecta a diversas medidas de gasto, y también en cierta medida en algunos patrones cualitativos de elaboración de políticas. Lo que ha surgido puede describirse mejor como el modelo de “estado de bienestar del lado de la oferta”, y esta orientación general se refleja en muchos ámbitos del estado de bienestar. Diferimos de los pronósticos anteriores de una carrera hacia el fondo por parte de los estados de bienestar generosos y discrepamos de la opinión de que una orientación hacia la oferta equivale a un “gobierno magro” en términos de gasto social. Pero la convergencia implica que el espacio de maniobra se ha reducido para los responsables políticos. Las consecuencias de la crisis financiera de 2008 para los estados de bienestar son difíciles de predecir. Las medidas anticíclicas a corto plazo como reacción a la crisis ponen de manifiesto la importancia de los colchones de protección en las economías altamente integradas. Aun así, algunos países han experimentado duras medidas de austeridad desde entonces, por lo que la crisis financiera de 2008 ff. puede marcar el final del periodo de convergencia aquí descrito.
El Estado y la igualdad de género: ¿Del Estado patriarcal al Estado favorable a las mujeres?
Este texto utiliza los cambios en el mercado laboral, en particular el objetivo de aumentar la participación femenina en el mercado laboral y el cambio en la maquinaria de toma de decisiones en materia de igualdad de género, para proporcionar la lente a través de la cual es posible identificar los avances y los obstáculos en las transformaciones del Estado en una dirección de igualdad de género/amigable a las mujeres. Llega a la conclusión de que los principales Estados de la OCDE pueden caracterizarse como Estados conscientes de la igualdad de género, algunos más que otros, pero el movimiento hacia los Estados de la igualdad de género se ve limitado por el fracaso a la hora de abordar estructuras de desigualdad más amplias. El Estado ha sido omnipresente y, en algunos momentos y lugares, dominante, en el cambio de las relaciones de género, pero siempre ha estado sujeto a la orientación política dominante, incluida la representatividad de género de los parlamentos y la presión, o falta de ella, de la sociedad civil, en particular del movimiento de mujeres orientado a la igualdad. Estos factores explican en gran medida la variación en la institucionalización de las estructuras y los resultados en materia de igualdad.
Del Estado positivo al Estado regulador: ¿Una transformación en la maquinaria de la gobernanza?
El cambio del “Estado positivo al Estado regulador” describe una transformación de un Estado que proporciona por sí mismo muchos servicios sociales y públicos a sus ciudadanos a un Estado que se limita a proporcionar el marco regulador de dichos servicios que son prestados por actores privados. Al “volver a introducir el mercado”, el Estado regulador está estrechamente relacionado con las crecientes presiones competitivas, la globalización y el fracaso del Estado. Tras un resumen de las teorías pertinentes, ofrecemos una visión general del desarrollo del estado regulador en el mundo de la OCDE y examinamos la variación transnacional e intersectorial de las trayectorias hacia el estado regulador, centrándonos en los procesos de liberalización, privatización y re-regulación. Las palabras clave de los retos normativos de esta transformación del Estado son bienestar, equidad y responsabilidad. Nuestra perspectiva: El Estado regulador ha sido y seguirá siendo una actividad estatal fundamental, como ya demuestran la crisis financiera de 2008 y sus ramificaciones. Cada vez es más necesaria la regulación a nivel internacional.
La migración y las fronteras porosas de los Estados democráticos
La investigación en ciencia política se ha centrado en cómo los Estados regulan la migración. Este texto considera, en cambio, cómo la regulación estatal de la migración y la ciudadanía determina los límites territoriales y de pertenencia. A partir de una discusión conceptual sobre cómo las fronteras estatales transforman la movilidad geográfica en migración internacional, sostengo que las fronteras como lugares de control de los flujos migratorios se pliegan cada vez más al territorio, así como se impulsan hacia el exterior más allá de los confines tradicionales de los Estados. Los derechos y las oportunidades de movilidad dependen en gran medida del estatus de ciudadanía. Sin embargo, en las democracias de la OCDE, las distinciones basadas en la ciudadanía y la residencia se han vuelto cada vez más borrosas gracias al fortalecimiento de los derechos de los residentes de larga duración, de la ciudadanía extraterritorial y de la tolerancia de la doble ciudadanía. La transformación de los Estados en Estados de inmigración y de emigración no es sólo un hecho demográfico, sino también un fenómeno políticamente contestado. El experimento de la Unión Europea con la libre circulación interna y las fronteras abiertas supone un reto adicional para la coordinación entre los estados y sus regímenes de pertenencia. Por último, sugiero que el mayor reto para la investigación futura es cómo combinar las perspectivas de la migración y la movilidad en un marco analítico coherente.
Estados plurinacionales
Los términos “nación” y “Estado” se han utilizado a menudo como sinónimos. Los científicos sociales los han vinculado inextricablemente en el término “Estado-nación”. En realidad, la conexión entre nación y estado es contingente y no todos los estados están formados por una sola nación. Tanto la nación como el estado son construcciones políticas y adoptan formas diferentes. A medida que el Estado va cambiando de forma, su relación con la nación también cambia. El término “estado multinacional” se ha utilizado para los estados en los que hay más de una nación. Yo he utilizado el término “estado plurinacional” de una forma ligeramente diferente, para referirme a los casos en los que la propia definición y el significado tanto del estado como de la nación son discutidos. Esto nos permite examinar la variación entre los movimientos nacionales y sus objetivos, así como las múltiples formas en que pueden conciliarse con las cambiantes nociones de Estado.
La arquitectura cambiante del Estado de seguridad nacional
Si los Estados nación en las últimas décadas se han caracterizado por reducir el alcance de sus actividades y delegar tareas en otros actores, como ha demostrado la investigación, el ámbito del Estado de seguridad nacional es uno de los que se desvía de esa tendencia general. Influidos por conmociones como los atentados terroristas del 11-S, los Estados nacionales han aumentado la legislación, el personal y los presupuestos dedicados a la “seguridad nacional”, y han consolidado y concentrado su participación en este ámbito. El texto rastrea los cambios estructurales, organizativos y tecnológicos que han contribuido a la transformación de esta dimensión estatal y los ilustra con ejemplos de varios países. Tanto desde una perspectiva teórica como a partir de pruebas empíricas, se argumenta que el Estado de seguridad nacional ha afectado gravemente a los derechos civiles y al funcionamiento de los sistemas políticos democráticos, que sus necesidades de recursos han aumentado sustancialmente y que los problemas de control de la acción del ejecutivo en este ámbito se han hecho muy evidentes, sobre todo por las recientes revelaciones sobre las actividades de vigilancia exhaustiva de servicios de seguridad como la NSA.
Transformaciones del Estado democrático
En la actualidad, todos los Estados capitalistas avanzados son Estados democráticos. Desde la década de 1950, las estructuras institucionales básicas de la mayoría de los Estados democráticos no han cambiado. Grecia, España y Portugal entraron en el club de las democracias en la década de 1970. Aquí examinamos la transformación gradual del Estado democrático que tuvo lugar por debajo de la notable estabilidad de las instituciones centrales democráticas. Se produjo una profundización de la participación política y un mayor uso de los referendos, junto con reformas que fomentaron la autonomía de las élites políticas, las administraciones y los expertos. El surgimiento de organismos semiindependientes y la difusión internacional del modelo de un banco central independiente alteraron decisivamente los modos de gobernanza democrática. El vínculo entre el Estado democrático, la sociedad civil y los ciudadanos, que antes era muy estrecho, se debilitó. Además, los estados democráticos se ven desafiados por el nuevo poder político de las organizaciones internacionales y re-gionales; irónicamente, estas organizaciones son instituciones que estos mismos estados establecieron y que han promovido constantemente.
¿Peculiaridades postcomunistas? Las transformaciones del Estado en el antiguo mundo comunista
Las peculiaridades del desarrollo del Estado poscomunista: Consolidación institucional y competencia de las élites
Las instituciones estatales poscomunistas se han consolidado en gran medida y ahora ejercen una profunda influencia sobre la competencia de las élites. En los primeros años tras el colapso del comunismo, la competencia de las élites dio forma a los procesos de construcción del Estado poscomunista. Estos procesos dieron lugar a la creación de instituciones estatales que favorecieron a los ganadores de la competición de élites o proporcionaron garantías a los perdedores, permitiendo a estos últimos sobrevivir y prosperar en diversos grados. Las élites competidoras también incorporaron diversos grados de restricción y discreción a las instituciones que crearon. Estas instituciones se han consolidado desde entonces; aquí examinamos cómo han afectado a su vez a la competencia de las élites. En concreto, argumentamos que desde principios de la década de 2000, las instituciones estatales poscomunistas han desempeñado un papel fundamental a la hora de determinar quién puede competir (el conjunto de élites), sobre qué compiten (el objetivo de la competencia de las élites) y cómo compiten (los medios de la competencia de las élites).
La transformación del Estado en Europa del Este
La adhesión a la Unión Europea (UE) ha contribuido a configurar la transformación del Estado después del comunismo. ¿Cuáles han sido las diferentes trayectorias de cambio político de los Estados postcomunistas de Europa Central y del Sudeste elegibles para la UE, y cómo se formaron estas trayectorias por la competencia política después de 1989? Unos cinco años después, comenzó el proceso de preadhesión a la UE. Explico cómo la influencia de la UE configuró la competencia política interna al cambiar las agendas de los partidos políticos y la elaboración de políticas internas mediante el impulso de la reforma de las instituciones estatales y la economía. Considero también los casos de Bulgaria y Rumanía, donde la reforma del Estado ha sido insuficiente, como demuestran los altos niveles de corrupción, la escasa capacidad del Estado y la mala calidad judicial. Y exploro las implicaciones del reciente retroceso de la democracia liberal de Fidesz en Hungría. Por último, esbozo las trayectorias del cambio político en los Estados de los Balcanes Occidentales y sostengo que el uso activo de la UE para ejercer presión sigue teniendo un efecto democratizador en algunos Estados candidatos de la región.
¿Los recursos como limitaciones? La riqueza de recursos naturales y la posibilidad de Estados desarrollistas en la antigua Unión Soviética
La experiencia de los Estados sucesores de la Unión Soviética hasta la fecha pone en duda la noción de que la abundancia de recursos es necesariamente un perjuicio para la aparición de un Estado desarrollista, mientras que la escasez de recursos es necesariamente una ventaja. En primer lugar, la escasez de Estados desarrollistas en la región no debe atribuirse al acceso de estos países a la riqueza de recursos, sino a su legado soviético compartido y al momento en que se independizaron del dominio soviético. En segundo lugar, estos Estados también se enfrentan a impedimentos similares para adoptar el nuevo modelo de Estado desarrollista del siglo XXI, impedimentos que no están relacionados con la riqueza en recursos: a saber, un gobierno autocrático y una sociedad civil débil. Por último, los Estados ricos en recursos pueden tener en realidad una ventaja respecto a sus homólogos pobres en recursos a la hora de construir un Estado desarrollista en el siglo XXI.
La transformación del Estado ruso
El colapso de la Unión Soviética dejó tras de sí un grupo de Estados generalmente débiles en Eurasia, incluido el principal Estado sucesor, Rusia. El esfuerzo del presidente ruso Vladimir Putin por reconstruir el Estado ruso ha dado lugar a evaluaciones contradictorias sobre la transformación del Estado ruso. Los estudiosos discrepan tanto del éxito del proyecto de construcción del Estado de Putin como de la capacidad de los líderes para influir en el Estado, dadas las condiciones estructurales. Este texto evalúa este debate y lo utiliza como lente de temas más generales en la literatura estatista sobre cómo conceptualizar, medir y explicar el desarrollo del Estado. Un área de acuerdo general emerge en la literatura académica sobre el Estado ruso contemporáneo: la persistencia de la mala gobernanza.
China: Liberalización económica, instituciones informales adaptables y resistencia del partido-estado
El Partido Comunista Chino (PCC) sigue monopolizando el poder político contra lo que convencionalmente se entiende como poderosas probabilidades contra la supervivencia autoritaria: el rápido crecimiento de las clases comerciales y medias, la venalidad oficial, la inestabilidad social y el efecto demostración de la transición de régimen en los antiguos países socialistas. ¿Cómo ha conseguido el partido-estado de China redefinirse a sí mismo mientras preside uno de los casos más exitosos de desarrollo económico? Este texto se basa en las ideas derivadas del institucionalismo histórico y propone que el concepto de “instituciones informales adaptativas” puede dilucidar los mecanismos causales que subyacen a la resistencia del partido-estado. Mientras que las teorías existentes sobre el Estado tienden a describir las prácticas informales de los actores sociales en términos comprometedores, el caso de China demuestra que la informalidad adaptativa puede facilitar las reformas que revitalizan las instituciones estatales al borde de la irrelevancia y la decadencia anacrónicas. Las adaptaciones institucionales del partido-estado para canalizar la participación política no llegan a ser una transición formal a la democracia, pero proporcionan un cierto grado de estabilidad en un clima social y político por lo demás volátil.
Transformaciones estatales en el mundo no perteneciente a la OCDE
Estados en el Sur Global: Transformaciones, tendencias y diversidad
Este texto considera las transformaciones estatales en el Sur Global. Comienza describiendo brevemente la historia de los Estados, así como las características estatales clave que son comunes en gran parte de la re-gión. A continuación, repasa cuatro cuestiones especialmente relevantes para las transformaciones estatales contemporáneas en la región: la pobreza, la dependencia, las divisiones etnonacionales y el desarrollo tardío. El texto termina esbozando los textos que tratan de los “tipos cruciales” y luego de las “cuestiones cruciales” en el Sur Global.
Desarrollo humano, transformación del Estado y política del Estado desarrollista
Los debates sobre la naturaleza del Estado desarrollista deben superar los orígenes del concepto en el análisis de las estrategias de industrialización de Asia Oriental en los años 60 y 70, reenfocando la atención desde la acumulación de capital hacia el papel central del desarrollo humano en el éxito del desarrollo nacional. Este reenfoque conlleva un replanteamiento de las relaciones entre el Estado y la sociedad en las que se inserta el Estado desarrollista contemporáneo. Los vínculos estrechos con las élites industriales ya no son suficientes y pueden ser contraproducentes. Las redes estructuradas de forma diversa que crean vínculos efectivos con una amplia sección de la sociedad civil, y especialmente con los grupos desfavorecidos, se vuelven esenciales. Este texto aborda estos debates teóricos aportando tres pares de análisis comparativos transnacionales: Corea y Taiwán, Sudáfrica y Brasil, e India y China.
Estados rentistas y transformaciones estatales
Este texto revisa la amplia e influyente literatura que investiga la relación causal entre la abundancia de recursos y las instituciones estatales depredadoras, la política autocrática y la guerra civil. Destaca la diversidad de hallazgos e identifica una posición ortodoxa que postula un efecto no mediado de la abundancia de recursos; una posición heterodoxa que sostiene que la relación está mediada por variables importantes; y una posición herética que niega cualquier relación sistemática entre la abundancia de recursos y los resultados político-económicos. También se considera tres desafíos clave para la afirmación principal que postula una relación: problemas de medición, problemas para especificar adecuadamente el contrafactual pertinente y problemas para identificar los mecanismos causales. Concluye que las instituciones estatales son en gran medida exógenas a la abundancia de recursos y que las teorías sobre la abundancia de recursos deberían incorporarse a teorías más amplias y abarcadoras sobre la formación del Estado y sus consecuencias.
Estados depredadores y transformación del Estado
Este texto considera los estados depredadores y sus transformaciones. Se centra en la tensión entre la idea de que los Estados depredadores reflejan la codicia de las élites gobernantes y la idea de que los Estados depredadores surgen de las estrategias de supervivencia a corto plazo de los regímenes políticamente vulnerables. La primera subraya la importancia de las oportunidades de búsqueda de rentas, mientras que la segunda considera la depredación como una consecuencia de los esfuerzos de los gobernantes por disminuir la influencia de las burocracias y confiar en cambio en la regulación personal del acceso a las oportunidades económicas a través de un sistema de patronazgo para gestionar la oposición interna. Los debates contemporáneos se centran en si los regímenes depredadores pueden evolucionar de forma compatible con el crecimiento económico y el desarrollo institucional. Un enfoque del cambio en los estados depredadores se centra en el impacto de los factores globales, como los efectos de los cambios geoestratégicos y el impacto de la evolución de las normas en la estrategia de los regímenes depredadores. Otro enfoque considera el impacto de la depredación en las estructuras sociales nacionales y sus consecuencias para el mantenimiento de los regímenes depredadores.
Fracaso del Estado y transformación del Estado
En este texto se evalúan críticamente los conceptos más comunes de fracaso del Estado y se valoran las diferentes dimensiones de la transformación violenta del Estado y sus características institucionales y físicas. Se hace especial hincapié en el nexo entre hacer la guerra y (des)hacer el Estado, el papel crítico de las intervenciones internacionales en la construcción de la paz y del Estado, y los modos alternativos de gobernanza más allá del Estado. Concluimos que el Estado conserva una gran relevancia teórica y empírica, pero que los análisis del fracaso del Estado se benefician al desglosar el concepto y utilizar estrategias de investigación multinivel.
Etnicidad y transformación del Estado en el Sur global
Este texto considera cómo la diversidad étnica afecta a las transformaciones del Estado en el Sur global. Se centra en el impacto de la etnicidad en los cambios de las fronteras estatales, la descentralización, el consociacionalismo, la militarización de los Estados, la capacidad estatal y la comunalización del poder estatal. Como parte del análisis, el texto también compara la región con el núcleo de la OCDE. Mientras que el consociacionalismo y la descentralización son más relevantes para el núcleo de la OCDE, y aunque se ha prestado mucha atención a cómo los movimientos étnicos pueden transformar las fronteras estatales, los tres son relativamente raros en el Sur global. Por el contrario, la movilización y el conflicto étnicos han tenido efectos mucho mayores en la militarización de los Estados, la capacidad estatal y la comunalización del poder estatal.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Democratización Grigore Pop-Eleches y Graeme
En este texto, intentamos evaluar lo que la investigación sobre la democratización tiene que decir sobre las perspectivas de democratización en el Sur Global. Aunque la bibliografía es amplia, argumentamos que la investigación apunta a tres conjuntos de factores que son de importancia primordial para la futura democratización y la consolidación democrática: la estructura social y económica, la calidad del Estado y la naturaleza de los regímenes políticos existentes. Utilizando datos sobre cada uno de estos elementos a lo largo de los últimos 40 años, mostramos que, aunque las tendencias a largo plazo del tipo de régimen apuntan en una dirección democrática, la mayor pobreza relativa, las divisiones etno-nacionales y los retos de construcción del Estado del grupo restante de regímenes autoritarios o híbridos en el Sur Global (y en otros lugares) significan que estos Estados se enfrentan a retos estructurales más severos para democratizarse que la mayoría de los Estados que hicieron la transición en la tercera ola.
Estados de bienestar emergentes en América Latina y Asia Oriental
El requisito previo para construir un Estado de bienestar eficaz es la presencia de un Estado eficaz. Este texto se centra en los países con Estados comparativamente eficaces y en los Estados de bienestar más avanzados del Sur Global: Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Uruguay, Corea del Sur y Taiwán. Estos países siguieron diferentes caminos hacia el desarrollo del estado de bienestar, vinculados a la democratización o a la cooptación del trabajo bajo auspicios autoritarios, y los países de Asia Oriental siguieron estos caminos significativamente más tarde que los países latinoamericanos. Durante los periodos democráticos, los partidos políticos y los grupos de defensa fueron los actores clave que promovieron las diferentes opciones. En cada etapa, los legados políticos de los periodos anteriores dieron forma a la gama de opciones políticas consideradas. El reciente giro hacia el universalismo básico en América Latina está relacionado con el “giro a la izquierda”, es decir, con el aumento de la fuerza de los partidos de izquierda y su control del gobierno. El retraso de la expansión del Estado del bienestar en Asia Oriental está relacionado con la debilidad de los partidos de izquierda en esa región.
Los Estados se transforman
Los Estados y el sistema estatal han cambiado de forma importante y los diferentes grupos de Estados -las sociedades capitalistas avanzadas, el antiguo mundo comunista, las partes avanzadas del Sur Global y el resto del Sur Global- de forma aproximadamente similar a otros miembros del grupo y diferente a otros grupos. El sistema internacional se ha alejado del sistema estatal clásico de “soberanía absoluta” para pasar a uno del siglo XXI de “soberanía relativa”. El Estado contemporáneo es un “Estado incrustado” internacionalmente con niveles de integración y dependencia ciertamente muy diferentes. En el futuro esperamos una capacidad de facto -no de jure- disminuida del estado para regular y gravar a los actores corporativos, con una democracia cada vez más seca y vacía, si no se producen compensaciones globales o supranacionales o si éstas, como a nivel de la UE, fracasan. Esperamos que el mundo de los estados de las sociedades capitalistas avanzadas se adapte mejor al entorno cambiante de lo que pueden hacerlo muchos de los estados de Asia y África, ya que el abismo entre el Norte Global y el Sur Global es cada vez mayor.
Transformación frente a consolidación del poder estatal en Malasia
Poco después de asumir el cargo, algunos líderes de Pakatan Harapan (Coalición de la Esperanza) encapsularon el programa de reformas de la coalición como uno impulsado por la visión de una “Nueva Malasia”, lo que implicaba un cambio decisivo de la política y la elaboración de políticas basadas en la raza. Esta retórica inspiró tanto optimismo como ansiedad entre los distintos elementos del nuevo gobierno. También fue enfáticamente contestada por fuerzas bien organizadas dentro de la sociedad civil. Pronto afloró la resistencia dentro del gobierno a varios de los principales compromisos de reforma institucional del Pakatan Rakyat. La escala y el tono ideológico de la movilización de la sociedad civil contra una “Nueva Malasia” también envalentonaron a las fuerzas dentro de Pakatan Harapan (Coalición de la Esperanza) que se posicionaron como campeones y defensores de la supremacía política malaya.
Tras las elecciones, Ikatan Muslimin Malaysia (ISMA, o Solidaridad Musulmana de Malasia) realizó un intento concertado liderando una coalición de organizaciones no gubernamentales para contrarrestar la influencia del Pertubuhan Ikram Malaysia (IKRAM), alineado con el Parti Amanah Negara (Partido Nacional de la Confianza), entre los musulmanes de clase media. Esto incluyó un mitin el 28 de julio de 2018 cuyo tema se tradujo en “La nueva Malasia post-GE14: Los musulmanes malayos están siendo amenazados’. La principal protesta fue por el reconocimiento propuesto por el gobierno del Certificado de Examen Unido (UEC), una prueba estandarizada adoptada por las escuelas secundarias independientes de etnia china en Malasia. Se exigió que no se cuestionaran los derechos especiales de los malayos.
El tema de la inseguridad de los malayos se explotó cada vez más en las movilizaciones de la sociedad civil y en las actividades relacionadas, especialmente tras el anuncio del primer ministro Mahathir a finales de septiembre de 2018 en la Asamblea General de las Naciones Unidas de que su gobierno pretendía ratificar todas las convenciones internacionales restantes. Esto incluía la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (ICERD). En respuesta, una manifestación de protesta del 8 de diciembre de 2018 organizada por organizaciones no gubernamentales musulmanas -respaldada por el Parti Islam Se-Malaysia (Partido Islámico Panmalayo) y la Organización Nacional de Malayos Unidos- atrajo a 60.000 personas.
A mediados de noviembre de 2018, Mahathir anunció que el gobierno no seguiría adelante con la ratificación de la ICRED. En abril de 2019 se produjo un anuncio similar sobre otra convención de la ONU: el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI). Este fue abandonado tras las protestas de los miembros de la familia real de Malasia, que incluían afirmaciones espurias de que el Estatuto contradecía la Constitución Federal, socavaría las instituciones reales y amenazaría “el estatus especial de los malayos, así como la santidad del Islam en el país” (The Star 2019).
El activismo de las ONG que afirmaban las ideologías particularistas de raza y religión cobró mayor impulso en 2019, al igual que el cortejo de estos sentimientos por parte de Mahathir y otros miembros de Bersatu. De hecho, las demandas se volvieron más estridentes y las fuerzas sociales que buscaban defender los poderes estatales existentes de las reformas propuestas, más cohesionadas. A principios de octubre de ese año, cuatro universidades públicas -incluida la más prestigiosa del país, la Universidad de Malaya (UM)- coorganizaron un Congreso de la Dignidad Malaya al que asistieron 5.000 personas. En él se reunieron elementos del bloque de intereses dominante asociado (véase qué es, su concepto jurídico; y también su definición como “associate” en derecho anglo-sajón, en inglés) a las instituciones económicas, políticas y sociales establecidas en Malasia y elaboradas bajo el gobierno del Barisan Nasional (Frente Nacional), incluidos los líderes de todos los partidos políticos de mayoría malaya y una amplia gama de organizaciones no gubernamentales islámicas y muftíes influyentes.
El tema del Congreso fue contundente: la ideología del Ketuanan Melayu (la supremacía malaya) estaba más allá de los límites permisibles de la contestación política. En su discurso, el vicerrector de la Universidad de Malaya advirtió a los no malayos que seguir ese camino violaría el contrato social en el que se basaba el orden político. El Congreso exigió que los principales puestos del gobierno se reservaran exclusivamente a los malayos. A pesar de que los malayos ya ocupaban carteras clave y dominaban numéricamente el PH, en el discurso de apertura Mahathir pronunció que su gobierno no era suficientemente malayo.
Junto a estas campañas ideológicas en la sociedad civil, Mahathir intentó aislar a las instituciones principales de las reformas. En particular, él y sus colegas de Bersatu trataron de consolidar el control político sobre las empresas vinculadas al gobierno y bloquear o diluir las medidas para una mayor transparencia y responsabilidad en la gobernanza de las instituciones públicas. Véase transformación del Estado en general.
Mahathir creó un Ministerio de Asuntos Económicos (MEA), dirigido por el vicepresidente de Bersatu, Azmin Ali, que posteriormente arrebató al Ministerio de Finanzas el control de algunas empresas vinculadas al gobierno. El fondo soberano de Malasia, Khazanah Nasional, también fue transferido a la Oficina del Primer Ministro. Azmin y Mahathir asumieron nombramientos en el consejo de administración de Khazanah, violando un compromiso explícito del programa electoral del PH de prohibir a los políticos desempeñar tales funciones. Posteriormente, el Ministerio de Asuntos Económicos convocó un Congreso del Futuro de los Bumiputeras y de la Nación, seguido de la Revisión a Medio Plazo del 11º Plan de Malasia que volvió a comprometerse con el papel clave de la discriminación racial a través del patrocinio político, no sólo para el desarrollo de los negocios privados, sino para aprovechar ese apoyo a las estrategias de apoyo electoral.
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Algunos dentro de Pakatan Harapan (Coalición de la Esperanza) intentaron explicar la tardía aplicación de las medidas hacia una “Nueva Malasia” en función de los obstáculos de un “Estado profundo”. Sin embargo, gran parte de la resistencia procedía del interior del Pakatan Harapan (Coalición de la Esperanza), que a su vez estaba asediado por preferencias contrapuestas sobre quién debía ejercer el poder estatal, cómo y con qué fin. Estas luchas ideológicas reflejaban e incorporaban fuerzas que competían en la sociedad civil.
Los reformistas buscaban una transformación de las ideologías particularistas de raza y religión imperantes, pero sus programas redistributivos para trascender dichas ideologías estaban poco desarrollados. Este problema era en parte ideológico. Muchos reformistas se sentían más cómodos haciendo hincapié en las instituciones apolíticas para que el mérito prevaleciera sobre el clientelismo político. También era histórico y estructural. El amplio desmantelamiento de las organizaciones basadas en la clase militó contra las bases adecuadas en la sociedad civil a través de las cuales se podían concebir y promover alternativas a la redistribución basada en la raza.
Estas limitaciones facilitaron que los opositores a las reformas institucionales y de gobernanza tergiversaran y se movilizaran contra esas iniciativas. Esto incluía dentro de Pakatan Harapan (Coalición de la Esperanza) a los miembros de Bersatu, que tenían una visión ideológica clara al tratar de conservar el clientelismo político y la política del dinero como medio no sólo para avanzar en sus ambiciones directas de poder, sino también como modus operandi para la redistribución basada en la raza como solución “natural” a la desigualdad. La lucha por el control del poder estatal también se vio condicionada por las ambiciones políticas contrapuestas entre los líderes malayos de Pakatan Harapan (Coalición de la Esperanza) con afinidades ideológicas particularistas similares, algunas de las cuales comenzaron incluso antes de las elecciones de 2018. Resultó que Mahathir no estaba dispuesto a ceder el timón a Anwar, fuente suficiente para aumentar las fricciones intra-PH.
El colapso del gobierno fue instigado finalmente por el presidente de Bersatu, Muhyiddin, y el vicepresidente, Azmin Ali, y sus partidarios, que formaron una nueva coalición con la Organización Nacional de Malayos Unidos, el Parti Islam Se-Malaysia (Partido Islámico Panmalayo) y otros partidos de la oposición. El monarca constitucional de Malasia, el rey Abdullah, determinó a finales de febrero de 2020 que los números estaban con Muhyiddin y sus aliados, que formaron así el gobierno de la Perikatan Nasional (Alianza Nacional) sin elecciones. El 11 de enero de 2021, en el contexto de la crisis sanitaria del COVID-19, el rey y el primer ministro declararon el estado de emergencia que se aplicaría hasta el 1 de agosto de 2021. El gobierno de la Perikatan Nasional (Alianza Nacional) ejerció rápidamente las leyes sobre asambleas públicas, sedición y medios de comunicación para intimidar a las fuerzas reformistas de la sociedad civil.
Sin embargo, la antigua fórmula política por la que la Organización Nacional de Malayos Unidos ejercía el control ideológico y político a través del poder político formal y de las instituciones estatales no se reanudó de forma nítida. Por el contrario, comenzó una reconfiguración dinámica de la política de partidos y de los alineamientos de la sociedad civil, que reflejaba las tensiones entre las fuerzas que buscaban consolidar, mejorar o desafiar las posiciones dentro del bloque de intereses dominante que definía el régimen político. La sustitución de Muhyiddin como primer ministro por el vicepresidente de la Organización Nacional de Malayos Unidos, Ismail Sabri Yaakob, en agosto de 2021, debido a las luchas internas de su coalición de gobierno, fue sintomática de esta tensión.
Revisor de hechos: Callahan
[rtbs name=”globalizacion”]
[rtbs name=”politica”]
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Véase También
Estado, teoría del Estado, transformaciones del Estado, determinantes del cambio del Estado, actividades del Estado, instrumentos del Estado, soberanía del Estado, relaciones Estado-sociedad, Estado y globalización, interfaz de la política nacional e internacional
Dimensión política de la globalización
Dimensión económica de la globalización
Dimensión cultural de la globalización
Dimensión ecológica de la globalización
Ideologías de la globalización
Globalismo de mercado
Globalismo de justicia
Globalismos religiosos
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Economía
Economía internacional
Relaciones Internacionales
Economía Política Internacional
Ciencias Sociales
tesis del Estado competidor, Estado del bienestar, mercantilización, capitalismo, capital, Philip Cerny, Bob Jessop, Joachim Hirsch, determinismo estructural, convergencia
La tesis del Estado competidor
Definición del Estado competidor
Explicación del Estado competidor
Preguntas sobre el Estado competidor
Actividades del Estado, Determinantes del Cambio del Estado, Estado, Instrumentos del Estado, Relaciones Estado-Sociedad, Soberanía del Estado, Teoría del Estado, Transformaciones del Estado
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