La dependencia de la trayectoria o rigidez institucional surge, en última instancia, porque hay rendimientos crecientes en la adopción de alguna técnica u otra práctica y porque hay costes en el cambio de una práctica establecida a otra diferente. En consecuencia, muchas de las características actuales de la economía se basan en lo que parecía óptimo o que maximizaba los beneficios en algún momento del pasado, y no en lo que podría ser preferible en función de las condiciones generales actuales. La teoría de la rigidez institucional no es una alternativa a la economía neoclásica, sino un complemento de ésta. La teoría de la dependencia de la trayectoria supone, en general, que las personas se optimizan en función de sus propios intereses y de la información de que disponen, pero pone de relieve las formas en que las elecciones anteriores limitan las posteriores, encauzando la secuencia de resultados económicos por una trayectoria posible en lugar de otra. Esta teoría ofrece razones para creer que algunos -o quizás muchos- procesos económicos tienen múltiples trayectorias posibles de resultados, en lugar de un equilibrio único (o una trayectoria única de equilibrios). Así, la selección entre los resultados puede depender de elecciones o acontecimientos no sistemáticos o “contingentes”. Los estudios de casos empíricos ofrecen ejemplos de cómo tales elecciones o acontecimientos han conducido al establecimiento y “fijación” de determinadas técnicas, instituciones y otras características de la economía que observamos hoy en día, aunque otros resultados habrían sido posibles. Así pues, el análisis de la dependencia de la trayectoria se suma a lo que los economistas saben sobre la base de formas más establecidas de análisis neoclásico. En este momento no es posible evaluar la importancia global de la rigidez institucional, ni en la determinación de las características individuales de la economía ni en la determinación de patrones más amplios de actividad económica. La investigación sólo ha aclarado parcialmente las condiciones concretas de la tecnología, las interacciones entre los agentes, la previsión y los mercados y otras instituciones que hacen que la asignación dependa de la trayectoria en algunos casos, pero no en otros.