Animal
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Historia del Animal en su Interacción con el Hombre
CULTURAS Y RELIGIONES ANTIGUAS
Los pueblos de las civilizaciones más antiguas eran politeístas (creían en más de un dios). Muchos pueblos antiguos adoraban a los animales como dioses, usaban animales para representar a sus dioses, o pensaban que sus dioses podían asumir la forma animal cuando lo deseaban.
Algunas civilizaciones antiguas también adoraban cuerpos celestes, como el sol y la luna. Estas culturas creían que las estrellas y los planetas tenían influencias mágicas sobre los acontecimientos terrestres. Seguían de cerca la posición y los aspectos de los cuerpos celestes y creían que esa información podía utilizarse para prever el futuro. La astrología y el zodíaco evolucionaron a partir de estas creencias y fueron adoptadas por personas de muchas culturas diferentes, incluyendo los babilonios, egipcios, hindúes y los primeros chinos, que utilizaron 12 animales diferentes para representar diferentes años en un ciclo de 12 años.
Aunque los antiguos indios tenían variadas creencias espirituales, muchas de estas creencias se mezclaron en la práctica del hinduismo alrededor del 3.000 AC.Entre las Líneas En general, los hindúes creen que los animales y las personas experimentan el renacimiento después de morir.Entre las Líneas En otras palabras, un humano puede reencarnarse en un animal, o viceversa. Esto significa que todas las formas de vida deben ser respetadas. Dado que los hindúes consideran que prácticamente todo es divino, adoran a muchos dioses animales y creen que sus dioses pueden adoptar muchas formas, incluidas las formas humano-animales.
El budismo fue fundado durante el siglo VI a.C. por Siddhartha Gautama (c. 563-c. 483 a.C.), un filósofo indio que llegó a llamarse Buda. Buda creía que los animales eran importantes espiritualmente y estaban evolucionando hacia una conciencia superior, al igual que los humanos.
Una Conclusión
Por lo tanto, los budistas consideran que está mal causar cualquier daño a un animal o a cualquier otro ser vivo.
El jainismo también se originó en la India y es similar en muchos aspectos al budismo, aunque quizás sea mucho más antiguo. Los jainistas se oponen tan categóricamente a matar cualquier forma de vida que permiten que les piquen los mosquitos y los mosquitos en lugar de aplastarlos. A menudo llevan escobas para poder cepillar los insectos de su camino y evitar pisarlos. Los jainistas condenan enérgicamente el consumo de cualquier carne. Se hicieron muy conocidos en los últimos siglos por sus hospitales para animales.
La evidencia arqueológica indica que la cría de ganado se practicaba en la antigua China y que se utilizaban carros tirados por caballos. Un emperador chino del siglo I a.C. estableció el Jardín de la Inteligencia, uno de los mayores zoológicos del mundo. El confucianismo se basa en las enseñanzas de Confucio (551-479 a.C.), un filósofo chino que se hizo famoso por sus dichos sobre cómo vivir una vida feliz y responsable.Entre las Líneas En general, Confucio fomentaba el respeto por los animales, pero no la reverencia.Entre las Líneas En otras palabras, los animales no debían ser tratados como deidades.
El taoísmo es una filosofía espiritual que se desarrolló en China durante los siglos V y IV a.C. Los taoístas creen que hay un poder que envuelve y fluye a través de todas las cosas vivas y no vivas y que toda la vida debe ser respetada.
Las tribus hebreas y el judaísmo
Los orígenes del judaísmo se encuentran en las tribus hebreas que poblaron la región mesopotámica de Oriente Medio.
Aunque los hebreos siguieron varias prácticas de culto, incluyendo el animismo, con el tiempo desarrollaron una religión central conocida como judaísmo. Los seguidores del judaísmo llegaron a ser llamados judíos. El judaísmo era inusual entre las muchas religiones de la época porque era monoteísta. Los judíos adoran sólo un dios en lugar de muchos dioses, y el dios hebreo es antropomórfico, o similar al humano.
Según el Génesis (o B’reshit), el primer libro de la Biblia hebrea, Dios creó la tierra y la pobló con todo tipo de criaturas. Dios concedió a los humanos “dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del aire, y sobre todos los animales salvajes de la tierra, y sobre todo lo que se arrastra sobre la tierra”. Esta idea de dominio puede ser interpretada de muchas maneras e iba a tener un profundo efecto en la civilización occidental durante los siglos venideros.
Puntualización
Sin embargo, la Biblia hebrea también afirma que “un hombre justo considera la vida de sus animales” (Proverbios 12:10).
Las culturas árabes y el Islam
El primer reino apareció en el desierto de Arabia alrededor del 1.000 AC. Antes de esa época la región estaba habitada por familias y clanes dispersos, muchos de los cuales eran nómadas, llamados beduinos, que criaban camellos. Los beduinos creían que los espíritus vivían dentro de todas las cosas naturales. También adoraban a sus antepasados y a los cuerpos celestes.
Durante los siglos siguientes la sociedad se centralizó más y la adoración de muchos dioses se hizo común en los templos y cultos de toda la Península Arábiga. El Islam fue fundado por el profeta Mahoma (c. 570-632 d.C.), que creía en un solo dios. El Corán es el texto sagrado islámico e incluye muchas referencias a los animales, en particular a los camellos. Los gatos, halcones, caballos y palomas también se consideraron importantes en las primeras culturas islámicas. La leyenda cuenta que Mahoma era tan aficionado a los gatos que una vez hizo un agujero en su túnica para no molestar a un gato que se había quedado dormido en su manga. Mahoma también hablaba muy bien de los caballos y consideraba que su cría era una tarea honorable. Los árabes criaban caballos rápidos que se usaban en la guerra, el transporte y los eventos deportivos.
El Corán no menciona específicamente las almas de los animales, pero enseña a respetar a todas las criaturas vivientes.
La Grecia clásica
Aunque Grecia se asoció con una variedad de culturas, el período griego clásico de 500 a.C. a 323 a.C. fue el más influyente para las futuras ideas sobre los animales. Los griegos clásicos no tenían una filosofía central, sino que seguían las enseñanzas de varias escuelas establecidas por sabios y filósofos. Algunas de las más famosas fueron Sócrates (470?-399? a.C.), Platón (428-348 a.C.) y Aristóteles (384-322 a.C.).
En general, los animales fueron ampliamente utilizados para la comida, la ropa y el trabajo en la sociedad griega. Estos usos no fueron cuestionados por razones morales o filosóficas porque la gente creía que todo en la naturaleza tenía un propósito.Entre las Líneas En otras palabras, las plantas existían para los animales, y tanto las plantas como los animales existían para el bienestar y el disfrute de los seres humanos.
Puntualización
Sin embargo, el filósofo y matemático Pitágoras (c. 570-c. 490 a.C.) y sus seguidores no comían carne porque creían que los animales tenían alma. Muchos otros griegos, incluyendo a Platón, recomendaron una dieta vegetariana por razones éticas o prácticas.
Aristóteles, estudiante de Platón, es considerado el padre de la zoología en la historia occidental. Escribió extensamente sobre anatomía animal, comportamiento y reproducción en Historia de los Animales y sobre las partes de los animales. Aristóteles creía que había una jerarquía natural en la que los humanos, los animales, las plantas y los objetos inanimados estaban dispuestos por su nivel de perfección. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Este arreglo llegó a llamarse la scala naturae o “escalera de la naturaleza”. Los filósofos posteriores la llamaron “La Gran Cadena del Ser”.
Los peldaños superiores de la escalera de Aristóteles estaban ocupados por humanos porque Aristóteles creía que sólo ellos tenían almas racionales capaces de creer, razonar y pensar. Debajo de los humanos estaban los animales; Aristóteles creía que los animales tenían almas limitadas que les permitían sentir, pero no razonar. Las plantas tenían las formas más bajas de alma y eran las más bajas en la escala. Entre los humanos, Aristóteles creía que había una jerarquía natural, con los hombres libres por encima de los esclavos, las mujeres y los niños.
Más Información
Las ideas de Aristóteles sobre el rango de los humanos y animales en la sociedad influenciarían el pensamiento en las culturas occidentales durante siglos.
Cristianismo
El cristianismo comenzó como una secta del judaísmo durante el primer siglo d.C. Sus seguidores creen que Dios ha venido entre ellos en la forma de un humano llamado Jesucristo (4? A.C.-29 D.C.). Establecieron sus creencias en las escrituras que llegaron a conocerse como el Nuevo Testamento de la Biblia. El texto menciona muchos animales, pero sobre todo en el contexto de la vida cotidiana y como fuentes de alimento. Los cristianos mantuvieron la creencia de la Biblia hebrea de que los humanos tenían dominio sobre los animales. La importancia del alma humana era fundamental para la teología cristiana. Muchos filósofos cristianos de siglos posteriores, como San Agustín de Hipona (354-430), sostenían que sólo los humanos (no los animales) tenían mentes y almas racionales.
El Imperio Romano
El Imperio Romano en realidad comenzó como una sola ciudad, la ciudad de Roma, que se convirtió en una república en el año 510 AC. Los romanos tenían una mentalidad guerrera y construyeron su imperio conquistando otros pueblos y culturas. Los gobernantes del Imperio Romano se deleitaban con competiciones y deportes brutales e inventaban muchos “juegos” para entretener a sus ciudadanos. El Coliseo de Roma era una arena enorme que presentaba eventos en los que los animales salvajes lucharon hasta la muerte entre ellos o con los humanos. Los textos antiguos describen la muerte de toros, elefantes, leones, tigres y otros animales. A menudo, los animales eran encadenados o atormentados con hierros y dardos ardientes para hacer la lucha más feroz.
La evidencia histórica muestra que los romanos eran aficionados a los caballos. Su economía, sus tropas y su servicio postal dependían del trabajo realizado por los caballos. Los romanos también criaban ganado y tenían gatos y perros como mascotas o animales de trabajo. El cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano en el 325 d.C. Esto puso fin a la matanza de seres humanos en el Coliseo, porque el alma humana es sagrada para el cristianismo.
Puntualización
Sin embargo, no hay evidencia de que los juegos con animales hayan cesado, hasta que el imperio se volvió demasiado pobre para adquirir animales exóticos y salvajes para ellos.
Galeno (alrededor de 130-200) fue un médico griego que se trasladó a Roma y administró a gladiadores y emperadores. Practicaba con frecuencia lo que ahora llamamos vivisección, el uso de procedimientos invasivos en animales vivos con fines científicos. Escribió extensamente, y sus enseñanzas formaron la base de la ciencia médica basada en el conocimiento anatómico.
PERÍODO MEDIEVAL
En general, el período medieval de Europa, también llamado la Edad Media, se considera la época desde la caída del Imperio Romano de Occidente a finales del siglo V hasta el siglo XVI. Los primeros siglos del período se denominan la Edad Oscura, porque las sociedades europeas lograron pocos logros científicos y culturales conocidos durante esta época. Una vez que los emperadores romanos se fueron, las autoridades de la iglesia cristiana comenzaron a tener un gran poder sobre los pueblos de Europa.
San Francisco de Asís (1182-1226) es posiblemente el amante de los animales más famoso del período medieval en Europa. Se dice que el fraile franciscano predicaba a los pájaros y animales y liberaba a los animales capturados de las trampas. Hay muchas leyendas sobre el santo, la más famosa es que una vez convenció a un lobo para que dejara de aterrorizar a un pueblo y de comerse su ganado. Se dice que San Francisco tenía “el don de la simpatía” por los animales y en el catolicismo moderno es el santo patrón de los animales y la ecología.
Uno de los filósofos más influyentes de la Edad Media fue Santo Tomás de Aquino (c. 1225-1274).Entre las Líneas En 1264 publicó De Dios y sus criaturas, en el que incluía una sección titulada “Que las almas de los animales mudos no son inmortales”. Thomas argumentó que los animales no pueden entender ni razonar y que sus acciones son impulsadas enteramente por instintos naturales en lugar de por el “arte” o la autoconciencia. Debido a que los animales sólo pueden comprender el presente y no el futuro, Tomás creía que sus almas no son inmortales como las almas humanas.
Los animales en la Edad Media
La Edad Media fue una época de guerra y de luchas civiles y religiosas en gran parte del mundo. China experimentó una serie de dinastías bajo gobernantes que desplegaron grandes ejércitos. Un guerrero mongol llamado Gengis Khan estableció el enorme imperio mongol en gran parte de Asia. Estas y otras fuerzas militares dependían en gran medida de caballos robustos y bien entrenados.Entre las Líneas En Oriente Medio y el norte de África, los camellos de paseo y los camellos de carga también eran importantes, tanto en la guerra como en el comercio.
En Europa, durante el período medieval, la iglesia cristiana trabajó para erradicar el paganismo, los cultos, el culto a los animales y todas las demás creencias no cristianas. Muchas cruzadas, o guerras santas, fueron lanzadas entre 1095 y 1291 para tratar de conquistar a los musulmanes, que se habían apoderado de Jerusalén. Miles de personas (y caballos) de ambos bandos fueron asesinados durante estas guerras.
También se lanzaron cruzadas domésticas contra grupos e individuos en toda Europa que se consideraban peligrosos para la iglesia o sus enseñanzas. Mucha gente de la región se obsesionó con el diablo y creyó que él y sus sirvientes asumían formas humanas y animales. Aunque se sospechaba que diferentes animales eran agentes del diablo en diferentes momentos y lugares, el gato era, de lejos, el más asociado (véase qué es, su concepto jurídico; y también su definición como “associate” en derecho anglo-sajón, en inglés) con el mal. Durante la Edad Media los gatos eran quemados en la hoguera en Europa, junto con sus dueños, por sospecha de ser brujos. A principios del siglo XIV la población de gatos en Europa había sido severamente reducida.
La persecución de los gatos durante la Edad Media parece haber sido única en Europa.Entre las Líneas En otras partes del mundo, los gatos conservaron su prestigio como protectores de granos y otros alimentos. El estudio científico de los animales también continuó fuera de Europa durante este período. Por ejemplo, el médico persa Ahmad ibn Abi al-Ash’athï escribió un libro alrededor del año 959 en el que describe la disección de un león vivo para observar los cambios en su estómago al verter agua en su boca.Entre las Líneas En África y Asia, el uso de partes de animales para tratar enfermedades siguió siendo parte integrante de la práctica médica.
LA ERA DE LAS LUCES Y EL USO DE LA VIVISECCIÓN
En la historia europea, los siglos inmediatamente posteriores a la Edad Media se denominan el Siglo de las Luces porque las oleadas de avances intelectuales y científicos se extendieron por toda Europa. Muchas supersticiones y costumbres desaparecieron a medida que las sociedades se volvieron más urbanas y menos rurales.
Pormenores
Las autoridades eclesiásticas comenzaron a perder mucho de su poder sobre la vida de las personas. Los investigadores médicos obtuvieron permiso para realizar autopsias (sobre todo en prisioneros ejecutados) para aprender sobre la anatomía humana.
Pormenores
Las autopsias habían sido prohibidas por la iglesia durante siglos, y se habían hecho pocos progresos médicos en el campo de la anatomía. La experimentación animal se convertiría en una importante herramienta de investigación de la medicina moderna.
En 1543 el médico belga Andreas Vesalius (1514-1564) publicó “Algunas Observaciones sobre la Disección de Animales Vivos” en Sobre la Estructura del Cuerpo Humano. Vesalius esperaba convencer a otros médicos de que el estudio de la anatomía era esencial para mejorar la atención médica. Abogó por cortar animales vivos para enseñar a los estudiantes sobre la circulación de la sangre.
Durante el 1600 el filósofo y matemático francés René Descartes (1596-1650) publicó algunos ensayos influyentes en los que sostenía que los animales no podían pensar en absoluto. Descartes dijo que sólo los humanos tenían almas eternas; por lo tanto, sólo los humanos podían razonar. Describió el don del lenguaje como prueba de que los humanos eran filosóficamente diferentes de los animales. Descartes estaba fascinado con el campo de la mecánica y extendió sus ideas a los animales no humanos. Escribió que los animales eran cosas mecánicas como los relojes y por lo tanto no podían sentir dolor. Esto ayudó a que fuera socialmente aceptable abrir a los animales mientras estaban vivos con fines médicos y científicos. El proceso se conoció como vivisección y se extendió por toda Europa durante los siglos XVII y XVIII.
La literatura de este período describe a perros vivos siendo clavados en mesas en las aulas y disecados para aprender sobre su anatomía. Los escritores descartaron los gritos de los perros por ser similares a los chillidos que hace una máquina cuando es desmontada a la fuerza.
DEPORTES DE SANGRE
A medida que la Edad Media se acercaba a su fin, los deportes en los que los animales se enfrentaban entre sí se hicieron populares en Inglaterra. Estos llamados deportes de la sangre incluían las cacerías de toros y osos con perros, las peleas de gallos y las peleas de perros.
Las cacerías comenzaron como un asunto más práctico que como un deporte. La gente medieval creía que un animal que era azotado inmediatamente antes de la matanza proporcionaría una carne más tierna.
Detalles
Los azotes administrados por los carniceros evolucionaron finalmente en eventos donde se permitía a los equipos de perros montar toros y morder y desgarrar su carne. Tales cebos pronto se convirtieron en un entretenimiento popular y se expandieron para incluir otros animales, como los osos. Los eventos de cebo se celebraban generalmente en un ruedo o arena o en un campo cerca de las tiendas de la ciudad.
La mayoría de las autoridades eclesiásticas consideraban los deportes de sangre animal como pasatiempos inofensivos, pero esto no era cierto en el caso de los puritanos. Los puritanos eran un grupo cristiano que quería cambiar la Iglesia de Inglaterra.Entre las Líneas En 1583 el reformador social puritano Philip Stubbes (c. 1555-c. 1610) publicó “The Anatomie of Abuses”, en el que preguntaba, “¿Qué corazón cristiano puede sentir placer al ver a una pobre bestia desgarrar, desgarrar y matar a otra?” Los puritanos asumieron el poder en el Parlamento Británico a mediados de 1600 y prohibieron los cebos y otros deportes sangrientos por un corto tiempo.
Puntualización
Sin embargo, cuando los puritanos fueron expulsados del poder, los deportes sangrientos volvieron y se hicieron aún más populares.
Datos verificados por: Chris
Animal en Relación a Historia de la Iglesia
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] Según la Biblia, los animales, como todos los demás seres y cosas, han sido creados por Dios.Entre las Líneas En el primer relato del Génesis (véase en esta plataforma: Creación), en el día quinto se crean los animal que pueblan las aguas y el aire, concretamente «los grandes monstruos marinos y todos los seres que se mueven en las aguas, y toda ave alada»; y en el día sexto, antes del hombre, los animal que pueblan la tierra, concretamente «ganados, alimañas y bichos que se arrastran por el suelo» (Gen 1-, 20-25). Esta descripción deja ver que aquí se reproduce el concepto hebreo del mundo animal, ya que la Biblia no es un libro de ciencia (para un examen del concepto, véase que es la ciencia y que es una ciencia física), sino de religión, y en esta cuestión, como en otras, se acomoda al estado cultural de la época en que se escribe cada libro sagrado.Entre las Líneas En el segundo relato de la Creación, Dios forma también a los animal y luego los presenta ante el hombre para que éste les imponga sus nombres (Gen 2, 19-20). Como en el antiguo Oriente la imposición del nombre (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) es una señal de dominio, la significación de estos relatos es que los animal han sido creados por Dios y puestos por Él para el servicio y bajo el dominio del hombre.
Fiel a esta concepción, la Biblia refleja en general una gran estima por los animal La legislación mosaica prevé varias normas para protegerlos. Así, p. ej., los animal tienen también derecho al descanso sabático (Dt 5, 14), se debe ayudar al asno excesivamente cargado (Ex 23, 5); cuidado especial merecen los pájaros que anidan o empollan (Dt 22, 6-7); se prohíbe poner bozal al buey que trilla (Dt 25, 4) para que pueda comer; no se debe uncir a un buey con un asno (Dt 22, 10), porque el asno es más débil, etc.Entre las Líneas En general, la misericordia universal de Dios alcanza también a los animales, como concluye el libro de Jonás (4, 11) y desarrolla magníficamente el Salmo 104, 10-30, preparando la enseñanza de Jesús sobre la Providencia (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), que también se preocupa de los animal (Mt 6, 26, y paralelos; cfr. Mt 18, 12 ss.).
La Biblia menciona también los animal salvajes, peligro para el hombre. A menudo sirven de instrumento de Dios para castigar los pecados de su pueblo (Lev 26, 22; 2 Reg 17, 25; Ez 14, 15). Esta situación de enemistad ha sido provocada por el pecado (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), que trastroca todo el orden de la Creación (cfr. Gen 3, 17-19). El mismo tentador que introduce el pecado en el mundo se describe bajo el símbolo de una serpiente (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general).Entre las Líneas En contrapartida, la restauración mesiánica (véase en esta plataforma: MESíAS) es descrita como una era de paz y de reconciliación universal y cósmica, que incluye la pacificación de los animal proverbialmente hostiles entre sí y enemigos del hombre, es decir, como la vuelta a la paz paradisiaca, en la que todos los animal estaban sumisos al hombre (cfr. el famoso oráculo de Is 11, 6-9).
Clasificación
La clasificación del mundo animal importa menos. La mentalidad hebrea hay que enmarcarla en el estadio cultural de su tiempo. Según esto, los animal se clasifican, por su apariencia vulgar, en cuatro grandes apartados: 1) cuadrúpedos: todos los terrestres de cuatro patas bastante visibles; 2) volátiles: todos los que tienen alas, incluidos los insectos; 3) peces: todos los que nadan en el agua, cetáceos incluidos; 4) reptiles: todos los que se arrastran o parece que se arrastran por la tierra, p. ej., ratones, etc. Por la misma razón se considera, p. ej., a la liebre como rumiante, sin que esto, ni tampoco la clasificación expuesta, signifique dificultad alguna para la veracidad bíblica (véase en esta plataforma: BIBLIA v). Al reflejar el ambiente de un pueblo esencialmente agrícola y ganadero, la Biblia menciona con mucha frecuencia (en todos los libros, excepto el de Rut) a los animal Sin lugar para hacer un recuento, baste saber que, dentro de esos cuatro grandes apartados, se encuentran más de 130 nombres de animales; algunos de ellos son diversas denominaciones populares o poéticas del mismo ser, o designan las diversas fases de su edad o desarrollo. Son bastantes aquellos aniamales, sobre todo salvajes, cuya identificación y traducción resulta muy dudosa, debido en parte a que muchas de las especies designadas en la Biblia se han extinguido ya en Palestina.
Otra clasificación de los animal es la que hace la legislación mosaica, distinguiendo animal puros e impuros. La raíz de esta división es religiosa, lo mismo que la de las demás reglas de pureza e impureza que señala el Levítico (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general): es puro, en general, lo que puede acercar a Dios, e impuro lo que aleja de Él, en particular creando incapacidad para el culto (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). De aquí que los animal son puros, sobre todo porque pueden ser ofrecidos a Dios (Gen 7, 2; 8, 20). El criterio es, pues, religioso; la impureza y consiguiente carácter abominable de algunos animales, aparentemente ininteligible para nosotros, se basa probablemente en que esos animal formaban parte de los sacrificios que los paganos ofrecían a sus dioses, en particular a los dioses subterráneos y demonios cananeos, o en razones higiénicas revestidas también de carácter religioso: al ser repugnantes o malos para el hombre, se considera que su contacto también desagrada a Dios.
Animales puros e impuros
La relación de estos animales, la da Lev 11, 1-31, y la repite más brevemente Dt 14, 3-20. De los cuatro grupos señalados, los cuadrúpedos, para ser puros, tienen que ser rumiantes y tener además la pezuña hendida. Se consideran impuros el camello, el conejo, la liebre y el cerdo. Como se ve, las condiciones son también, según la apariencia vulgar. De los acuáticos son puros los que tienen aletas y escamas, y no se especifican los impuros; de los volátiles se da una lista de las aves impuras, que comprende en general las aves rapaces y otras como el murciélago, etc.; entre los menores que vuelan, son impuros todos los que andan a cuatro patas, excepto los que tienen las dos de atrás más largas para saltar, concretamente la langosta en sus diversas formas; los reptiles son todos impuros, y se especifican. La impureza de estos animal afectaba a no poder ofrecerlos en sacrificio (Gen 8, 20), ni comer su carne, ni tocar su cadáver. También era impuro, a efectos de contacto, el cadáver de un animal puro muerto naturalmente (Lev 11, 39-40). Sobre las normas para esta impureza, véase purificación en esta plataforma digital. Esta clasificación de animal puros e impuros es preciso interpretarla dentro de su contexto histórico, la vida entera del israelita era como un culto ofrecido a Dios, por eso el pueblo santo del Dios Santo (Lev 11, 44) debía distinguirse, hasta en esos pormenores, de todos los demás pueblos.
Simbología
Los animal tienen también en la Biblia un amplio uso literario. Son de destacar los nombres de animal que designan metafóricamente a las tribus en las bendiciones de Jacob (Gen 49) y de Moisés (Dt 33), el águila, alegoría (una historia de representación para ser entendida simbólicamente y no literalmente; véase también la filosofía del lenguaje) de Nabucodonosor (Ez 17), las maravillosas descripciones del libro de Job (38-41), las deliciosas metáforas del Cantar, el uso figurado de la oveja y el cordero que preparan las alegorías del Cordero de Dios (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) y del Buen Pastor (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) (Ez 34; lo 10, 1-18).
Entre los animal tomados individualmente se destacan, por su uso litúrgico, mesiánico o profético: el becerro, objeto de la famosa apostasía del Sinaí (Ex 32, 1-16) y que, como símbolo de Yahwéh y a semejanza de las representaciones idolátricas paganas basadas en la imagen de la fuerza, recibió culto en los santuarios de Betel y Dan (1 Reg 12, 28; Os 8, 5), duramente censurado por los profetas (Am 4, 4; 5, 5 ss.; Os 2, 4-7); el carnero y el macho cabrío, muy usados en los sacrificios (Gen 15, 9; 22, 13; Ex 29, 1; etc.), y, en sentido figurado, símbolos del jefe o guía (Ex 15, 15; Ez 34, 17; Zach 10, 3) o de los imperios que se enfrentan (Dan 8, 3); el león, que como símbolo de fuerza y poder representa a Yahwéh (p. ej., el rostro en los animal de Ez 1, 10, y Apc 4, 7), a Jesús (Apc 5, 5), etc.; el caballo, ampliamente conocido como animal de guerra y de aquí muy usado en las descripciones de batallas apocalípticas (Zach 6, 1-8; Apc 6, 1-8; 19, 11 ss.); el asno, muy usado en la vida diaria y que, al haber sido desplazado en la guerra por el caballo, sirve de símbolo como montura humilde y pacífica del Mesías (Zach 9, 9; Mt 21, 2); etc.Entre las Líneas En cuanto a los animal mitológicos o fabulosos, véase mito en esta plataforma digital. [rbts name=”historia-de-la-iglesia”]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Animal en Relación a Filosofía
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1]
En oposición a vegetal
Desde un punto de vista fenomenológico, un animal se diferencia de un vegetal en que tiene órganos sensitivos. Las plantas, aunque no carecen de órganos, no poseen, sin embargo, órganos sensitivos. Un órgano se caracteriza por ser instrumento, es decir, por estar al servicio de fines que no son los suyos propios; pero, a su vez, se diferencia de un instrumento en que tiene la capacidad de conservarse y realizarse a sí mismo (en este sentido un órgano es una «entelequia»). Los órganos, como es obvio, no se diferencian sobre la base de su carácter enteléquico, sino sobre la base de los fines a que sirven como instrumentos.Entre las Líneas En el ámbito vegetativo, como ya observó Aristóteles (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), no hay más fines que la alimentación, el crecimiento y la reproducción. Los órganos vegetales se caracterizan por ser instrumentos para la realización de dichos fines.
Indicaciones
En cambio, el rendimiento de los órganos de los sentidos no está al servicio de esta forma de autoconservación.Entre las Líneas En efecto, a diferencia de las posibilidades que se presentan en el ámbito de la vida de los vegetales, que son posibilidades de lo inanimado, las posibilidades de los órganos sensitivos de los animal son posibilidades de impresiones sensibles (colores, sonidos, olores.).Si, Pero: Pero las impresiones sensibles, aparte de las posibilidades que pueden mostrar para el fin de tal o cual acción vital, no son para los sentidos meras posibilidades, sino ya realidad. Los colores, p. ej., son ahora para la vista, mientras que para el fin de una acción vital, como la caza, p. ej., son solamente posibilidades, son un todavía no. Se puede advertir cómo, de ese modo, surge vitalmente el espacio animal.
Una posibilidad futura -para la acción vital- realmente sentida ahora -por los sentidos- se muestra en un allí íntimamente conexionado con un aquí, pues todo aquí contiene posibilidades para el comienzo de una acción vital y todo allí contiene posibilidades para el final de la misma. El espacio es, entonces, la relación que encadena el aquí con el allí. Todo espacio animal es, por tanto, el espacio de una acción vital concreta.
El espacio no está presente en la vida de los vegetales, pues para ellos no existe la tensión entre un aquí y un allí. Éstos no existen más que en el espacio del observador y cuando se habla de una estructura y un orden espaciales en la planta no sólo se deslizan en la interpretación nuestras representaciones del espacio, sino que, además, estas representaciones llevan a practicar cortes instantáneos en el fluir del acaecer del vegetal interpretando entonces la simultánea copresencia de diversos elementos del orden vegetativo como estructura espacial.
En oposición a `hombre’
Se debe rechazar cualquier tipo de antropomorfismo en el estudio de los animales, y, por esta razón, la única manera que hay de comprender la articulación de la vida animal es a través de la observación del comportamiento de los animal últimamente la psicología experimental ha probado experimentalmente muchas ideas que ya Aristóteles tenía acerca de los animales.
El rasgo que más destaca del comportamiento -tanto el innato como el adquirido- de los animales, si se compara con la flexibilidad de la naturaleza humana, es su carácter estereotipado. Al indagar las causas del mismo, Lorenz (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) descubrió que, tanto para los modos innatos de comportamiento, como para los adquiridos, existen desencadenadores determinados y específicos que consisten en un número relativamente pequeño de notas sensoriales, que se presentan siempre según el mismo modelo. De ello se infiere que han de existir esquemas preformados de acuerdo con los cuales la percepción ordena las diversas características sensibles. Estas predisposiciones perceptivas preformadas tienen la propiedad de destacar, de la multiplicidad de las impresiones sensibles subjetivas del animal, unas cuantas sensaciones para enlazarlas, según un modelo, en una configuración unitaria, que es el llamado desencadenador.
Informaciones
Los desencadenadores son, en último término, los objetos con los que se enfrentan los animal en su mundo propio subjetivo. Este enfrentamiento consiste en que determinados modos de comportamiento se desencadenan, inevitablemente y sin posible mediación de aprendizaje, en cuanto se registran los signos sensibles correspondientes a los esquemas desencadenadores.
Informaciones
Los desencadenadores, que determinan el comportamiento de los animales, no existen más que en la esfera subjetiva del animal correspondiente. Todo animal dispone de un determinado acervo de posibilidades de comportamiento esquemáticamente preformadas y de posibilidades perceptivas no menos esquemáticamente preformadas. Es evidente, por tanto, que en vez del clásico instinto hay que poner el par conceptual «modo de comportamiento-desencadenador».
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Ahora bien, el comportamiento de los animales no está dirigido por las percepciones sensibles que registran procesos del mundo externo, sino que dirige, a su vez, las percepciones sensibles y las posibilidades que tiene el mundo externo de dirigir el comportamiento del animal a través de los órganos de los sentidos.Entre las Líneas En otras palabras, entre percepción sensible y comportamiento motor del animal existe una relación recíproca, en la cual, percepciones sensibles y comportamientos motores, se regulan mutuamente. La percepción del animal, en efecto, no unifica las sensaciones de un desencadenador que ponga en marcha un comportamiento más que cuando el animal se encuentra en la predisposición correspondiente. Desencadenador y comportamiento desencadenado, por tanto, no son elementos aislados, sino fenómenos parciales y mutuamente referidos de un todo unitario, pues aparecen juntos y en el marco de una armonización que los abarca a ambos. De este modo, se hace comprensible que la percepción de los animal determine su comportamiento, mientras que, al mismo tiempo, el comportamiento influye como regulador en la percepción.
El comportamiento, aunque realmente es un medio que tiene el animal para alcanzar sus fines, vitalmente no es medial porque el comportamiento animal no se desencadena desde la posesión cognoscitiva de la finalidad: el animal posee los fines instintivamente, pero no objetivamente. El horizonte vital de los animal está circunscrito por las necesidades orgánicas que rigen sus percepciones; un animal sólo percibe lo que tiene sentido en relación con sus necesidades y la percepción, además, se constituye desde aquéllas.Entre las Líneas En último término, el conocimiento del animal no es más que una información -objetivación del estímulo proveniente del medio exterior- que se adecúa irreflexivamente con las necesidades vitales, dando lugar a las pasiones apetitivas que condicionan de un modo absoluto su comportamiento. Sería un error, por tanto, pensar que la culminación del conocimiento animal es conciencial. La atención del animal no es conciencialmente reflexiva -su comportamiento sería, entonces, medial e inteligente-, sino selectiva. Tal afirmación se corresponde con el hecho de que el animal no puede insertar tiempo entre la percepción y el comportamiento. Insertar tiempo entre percepción y movimiento, como sucede en el caso del hombre, significa que el conocer es una detención gracias a la cual el comportamiento no sigue inmediatamente a la percepción; el hombre puede, entonces, realizar las acciones desde la posesión objetiva de la finalidad. Y ésta es la razón de que la conducta humana sea, frente al carácter estereotipado del comportamiento animal, medial e inteligente. [rbts name=”filosofía”]
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre animal en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre animal en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Ediciones Rialp, 1991, Madrid, España
Véase También
Bibliografía
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E. BILLICK, Fauna, en Ene. Bibl. III, 458-475; Animales puros e impuros, en Ene. Bibl. I, 524-528; H. HAAG-S. DE AusElo, Animal, en Diccionario de la Biblia, Barcelona 1963, 101107; F. M. ABEL, Géographie de la Falestine, I, París 1933, 219234 S. BODENHEIMER, Animal and Man in Bible Lands, Leiden 1960.
Traducción al Inglés
Traducción al inglés de Animal: Animal
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