Guerra Ruso-japonesa
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Guerra Ruso-japonesa (Historia)
Guerra Ruso-japonesa, conflicto armado entre Rusia y Japón ocurrido en 1904-1905. La causa de la guerra fue que la expansión rusa en Asia oriental chocó con los planes japoneses de tomar posiciones en el continente asiático. Rusia y otras potencias europeas consiguieron evitar que Japón lograra el control sobre Corea después de la Guerra Chino-japonesa (1894-1895).Entre las Líneas En 1898, Rusia arrebató Port Arthur a China, con la intención de convertirlo en importante puerto asiático y cuartel general de la potencia marítima rusa en el Pacífico. Rusia envió numerosas tropas a Dongbei Pingyuan (Manchuria) durante la rebelión Bóxer de 1900, pero, debido a la alianza anglo-japonesa de 1902, prometió abandonar el territorio chino.
Puntualización
Sin embargo, no mantuvo su promesa y en junio de 1903 Japón propuso un acuerdo mutuo que reconocía los intereses de Japón en Corea y los de Rusia en Dongbei Pingyuan (Manchuria), y aseguraba la integridad de China y Corea, pero Rusia lo rechazó.Entre las Líneas En la noche del 8 de febrero de 1904, la armada japonesa lanzó un ataque sorpresa contra Port Arthur y después bloqueó la flota rusa, bastante perjudicada. El 10 de febrero se produjo la declaración oficial de guerra por parte de Japón. [1]
Las causas y consecuencias de la guerra ruso japonesa de 1904
Nota: sobre las Consecuencias de la Guerra Ruso-japonesa, véase aquí.
Durante mucho tiempo, los orígenes del conflicto ruso-japonés se malinterpretaron debido a las explicaciones interesadas de Serguéi Witte, el relativamente liberal ministro de Finanzas e implacable enemigo de Pleve, que atribuyó la responsabilidad en parte a reaccionarios que ansiaban desviar la atención de las dificultades internas («Necesitamos una pequeña guerra victoriosa para evitar la revolución» era la idea que él adjudicaba a Pleve) y en parte a aventureros inescrupulosos allegados a la corte. Hoy se sabe que Pleve no quería una guerra y que los aventureros desempeñaron un papel mucho más limitado de lo que Witte pretendía hacer creer a la posteridad (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). De hecho, el propio Witte cargó con gran parte de la responsabilidad por el conflicto. Como principal arquitecto de la industrialización de Rusia, ansiaba conseguir mercados extranjeros (referido a las personas, los migrantes, personas que se desplazan fuera de su lugar de residencia habitual, ya sea dentro de un país o a través de una frontera internacional, de forma temporal o permanente, y por diversas razones) para sus productos manufacturados. A su juicio, los destinos más prometedores para la exportación estaban en el Lejano Oriente y sobre todo en China. Witte también creía que Rusia podía ser una gran ruta de tránsito de mercancías y pasajeros de Europa occidental al Pacífico, un papel potencial del que la había privado la conclusión, en 1869, del canal de Suez. Con esos objetivos en mente, convenció a Alejandro III de autorizar la construcción de un ferrocarril a través de las inmensas extensiones siberianas. El Transiberiano, iniciado en 1886, iba a ser el ferrocarril más extenso del mundo. Nicolás, que simpatizaba con la idea de la misión de Rusia en el Lejano Oriente, apoyó la iniciativa y la llevó adelante.
Pormenores
Las ambiciones rusas en esa región del mundo contaron con el caluroso estímulo del káiser Guillermo II, que procuraba apartar la atención de Rusia de los Balcanes, donde Austria, el principal aliado de Alemania, tenía sus propios planes. (En 1897, mientras navegaba por el Báltico, Guillermo envió un mensaje a Nicolás: «El almirante del Atlántico saluda al almirante del Pacífico».)
En las memorias que escribió tras retirarse de la vida pública, Witte afirmó que si bien había apoyado, en efecto, una vigorosa política rusa en el Lejano Oriente, solo lo había hecho con un objetivo de penetración económica, pero que generales y políticos irresponsables habían desbaratado sus planes. Esta tesis, sin embargo, no puede sostenerse si se contrasta con las pruebas halladas desde entonces en los archivos. Los planes de Witte para fomentar la penetración económica en el Lejano Oriente estaban impregnados del espíritu imperialista de la época; requerían una fuerte presencia militar que, sin duda, tarde o temprano violaría la soberanía de China y entraría en conflicto con las ambiciones imperiales de Japón. Esta conjetura se convirtió en un hecho cierto en 1895, cuando Witte tuvo la idea de acortar la ruta del Ferrocarril Transiberiano mediante un atajo por la Manchuria china. Por medio de sobornos al estadista Li Hung-chang y la promesa de una alianza defensiva, obtuvo el consentimiento de China. Un convenio en este sentido se firmó en junio de 1896, durante la visita de Li a Moscú para asistir a la coronación de Nicolás II. Los signatarios se comprometían a prestarse ayuda mutua en caso de un ataque a cualquiera de ellos o a Corea. China autorizaba a Rusia a construir una línea hasta Vladivostok a través de Manchuria, con la premisa del respeto de su soberanía en esta provincia.
Rusia violó de inmediato las condiciones del tratado al enviar numerosas unidades policiales y militares a Manchuria y establecer en Harbin una base de operaciones casi independiente. Se destinaron más tropas a esta provincia durante la rebelión de los bóxers contra Occidente (1900), y en 1898 los rusos habían obtenido de China la base naval de Port Arthur mediante un arrendamiento a largo plazo.
Con la adopción de estas medidas, y pese al deseo de Nicolás de mantener relaciones pacíficas y a las reservas de algunos ministros, Rusia se encaminó hacia un enfrentamiento con Japón.Entre las Líneas En noviembre de 1902, funcionarios rusos de alto rango celebraron una conferencia secreta en Yalta para debatir sobre las quejas de China acerca de las violaciones al tratado y los problemas causados por la renuencia de los extranjeros (referido a las personas, los migrantes, personas que se desplazan fuera de su lugar de residencia habitual, ya sea dentro de un país o a través de una frontera internacional, de forma temporal o permanente, y por diversas razones) a invertir en las empresas rusas del Lejano Oriente.Entre las Líneas En la reunión se llegó a la conclusión de que Rusia solo podría alcanzar sus objetivos económicos en Manchuria por medio de una intensa colonización; pero, para que los rusos se asentaran allí, el gobierno debía consolidar su autoridad en la región. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). La opinión unánime de los participantes —Witte incluido— fue que Rusia tenía que anexionarse Manchuria o, como mínimo, controlarla de manera más rigurosa.[24] En los siguientes meses, el ministro de la Guerra, Alexéi N. Kuropatkin, instó a adoptar medidas enérgicas para proteger el Ferrocarril Transiberiano; a su entender, si Rusia no estaba dispuesta a anexionarse Manchuria tendría que retirarse de allí.Entre las Líneas En febrero de 1903, Nicolás aprobó la anexión.
Los japoneses, que tenían sus propias ambiciones en la región, trataron de impedir un conflicto mediante un acuerdo sobre esferas de influencia; reconocerían los intereses rusos en Manchuria a cambio de que se reconocieran los suyos en Corea. Podría haberse llegado a un acuerdo de esa índole si Nicolás, en agosto de 1903, no hubiera prescindido de Witte como ministro de Finanzas; tras ello la diplomacia rusa en el Lejano Oriente, acéfala, quedó a la deriva. Fue entonces cuando especuladores de las altas esferas sociales, interesados en explotar los recursos madereros coreanos, agravaron las relaciones con Japón. Convencidos de que Rusia no negociaría, a finales de 1903 los japoneses decidieron ir a la guerra. Aunque sabían de los preparativos de Japón, los rusos no hicieron nada, dispuestos a lograr que la responsabilidad por el inicio de las hostilidades recayera en ese país (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Despreciaban por completo a los japoneses; Alejandro III los había calificado de «monos que se hacen los europeos», y el vulgo bromeaba con que asfixiaría a los makaki («macacos») con sus gorras.
El 8 de febrero de 1904, sin declarar la guerra, Japón atacó y sitió la base naval de Port Arthur. Tras hundir algunos buques de guerra rusos e inmovilizar el resto, aseguraron su dominio del mar y pudieron desembarcar tropas en la península de Corea. Las batallas ulteriores se libraron en suelo manchuriano a lo largo de la frontera coreana, muy lejos de los centros donde se concentraban la población y la industria de Rusia, lo cual implicó considerables dificultades logísticas para esta, agravadas además por el hecho de que, al estallar la guerra, el Transiberiano aún no estaba en pleno funcionamiento por no haber sido terminado aún un tramo en torno al lago Baikal.Entre las Líneas En todos los enfrentamientos, Japón demostró contar con un mando de mayor calidad y con mejor información. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). (…)
En febrero de 1905, los rusos combatieron con los japoneses en defensa de Mukden, una ciudad de Manchuria que Kuropatkin se había comprometido a no rendir jamás. Fue un enfrentamiento feroz entre 330.000 rusos y 270.000 japoneses. Tras perder 89.000 hombres (frente a 71.000 del enemigo), Kuropatkin decidió abandonar la ciudad.
Como si esta humillación no hubiera bastado, en mayo llegó la noticia del peor desastre de la historia naval rusa. La flota del Báltico estaba navegando frente a la costa este de África cuando se conoció la rendición de Port Arthur. Como su misión era liberar esta ciudad, el comandante de la flota, el almirante Zinovi P. Rozhéstvenski, solicitó permiso para regresar a su base. La solicitud fue denegada. Junto con la flota del mar Negro, que había atravesado el canal de Suez, Rozhéstvenski llegó entonces al mar de la China y se dirigió hacia Vladivostok por el estrecho de Tsushima, entre Corea y el sur de Japón. Allí lo esperaba una flota japonesa al mando del almirante Togo. Los buques rusos tenían armamento más pesado, pero eran más lentos y menos maniobrables. Togo también contaba con una información más precisa. El enfrentamiento, ocurrido el 14/27 de mayo de 1905, fue un desastre en toda regla para los rusos. Todos sus buques de guerra y muchas naves auxiliares fueron hundidos, y la mayor parte del resto fueron capturados; solo unos pocos lograron escapar al amparo de la oscuridad. El propio Rozhéstvenski cayó prisionero. Tsushima terminó con cualquier esperanza que el gobierno imperial pudiese tener de mantener a raya las reformas constitucionales gracias a una gloriosa victoria militar.
La reacción inmediata de Nicolás ante la derrota de Tsushima fue designar a Trépov viceministro del Interior con amplios poderes policiales, lo cual, según Witte, hacía de él un «dictador extraoficial».[76] El zar también resolvió buscar la paz, y asignó esta ardua misión a Witte, que en junio partió hacia Portsmouth (New Hampshire), donde iban a tener lugar las conversaciones de paz bajo el patrocinio del presidente estadounidense, Theodore Roosevelt.
Serguéi Witte era el político más destacado de la Rusia tardoimperial. Sería una exageración calificarlo de estadista, porque su visión política era bastante pobre.Si, Pero: Pero sí tenía el talento —infrecuente en Rusia, donde el gobierno y la oposición eran igualmente propensos a encastillarse en posturas doctrinarias— de ejercer la política como el arte de lo posible, y se conformaba, cuando hacía recomendaciones en la materia, con decantarse por el menor de los males. Como muchos políticos de éxito, era un oportunista hábil en perseguir sus intereses privados bajo la apariencia de un servicio público. Nadie era más apto para guiar a Rusia a través de las tormentas revolucionarias; estaba dotado de un instinto político notablemente agudo y de energía de sobra. Por desdicha para él, y posiblemente para Rusia, Nicolás no lo quería y desconfiaba de él. El menudo zar, con sus modales exquisitos, no podía tolerar al grosero y dominante ministro, que se había casado con una divorciada de dudosa reputación, mascaba chicle y, según se rumoreaba (erróneamente), era masón.
Witte descendía de una familia sueca rusificada, y había comenzado su carrera en el Departamento de Ferrocarriles del Ministerio de Comercio. Sus posiciones políticas iniciales fueron nacionalistas y favorables a la autocracia; tras el asesinato de Alejandro II se incorporó a la derechista Santa Hermandad, que planeaba utilizar el arma del terrorismo contra los terroristas. A su juicio, Rusia debía tener una monarquía fuerte y sin límites, porque más de una tercera parte de su población estaba compuesta de «extranjeros».Si, Pero: Pero estaba dispuesto a llegar a un acuerdo con la oposición y siempre prefería la negociación a la represión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Tenía una capacidad de gestión poco común y ascendió con rapidez; en 1889 quedó a cargo de los Ferrocarriles del Estado y en 1892 fue designado ministro de Finanzas. Trazó y puso en práctica ambiciosos planes para el desarrollo industrial de Rusia y desempeñó un papel esencial en la obtención de préstamos del exterior, una buena parte de los cuales se destinaron a la construcción de ferrocarriles (existen varios acuerdos multilaterales internacionales bajo el auspicio de las Naciones Unidos en este ámbito: Convenio internacional para facilitar el paso de fronteras (véase qué es, su definición, o concepto jurídico, y su significado como “boundaries” en derecho anglosajón, en inglés) a pasajeros y equipajes transportados por ferrocarril, Ginebra, 10 de enero de 1952; Convenio internacional para facilitar el paso de fronteras (véase qué es, su definición, o concepto jurídico, y su significado como “boundaries” en derecho anglosajón, en inglés) a mercaderías transportadas por ferrocarril, Ginebra, 10 de enero de 1952; Acuerdo europeo sobre los principales ferrocarriles internacionales (AGC), Ginebra, 31 de mayo de 1985; Acuerdo sobre una red ferroviaria internacional en el Machrek árabe, Beirut, 14 de abril de 2003; Convenio sobre la facilitación de los procedimientos de cruce de fronteras (véase qué es, su definición, o concepto jurídico, y su significado como “boundaries” en derecho anglosajón, en inglés) para los pasajeros, el equipaje y el equipaje de carga transportados en el tráfico internacional por ferrocarril, Ginebra, 22 de febrero de 2019) y la compra de compañías ferroviarias privadas. Su política de crecimiento industrial a marchas forzadas despertó la enemistad de distintos grupos, en particular de la nobleza terrateniente y los funcionarios del Ministerio del Interior, en cuya opinión Witte subvertía los fundamentos agrarios del país.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Destituido en 1903 y destinado al cargo puramente honorífico de presidente del Consejo de Ministros, ahora volvieron a convocar a Witte y lo enviaron a Estados Unidos. Sus instrucciones eran vagas. No debía aceptar bajo ningún concepto el pago de una indemnización ni entregar un solo metro del «antiguo suelo ruso».Entre las Líneas En todo lo demás, la decisión era suya. Witte, que tenía una fina percepción de la «correlación de fuerzas», comprendió que a Rusia no le faltaban cartas ganadoras, ya que la guerra había tensado mucho la cuerda de la economía de su enemigo y hacía que este ansiara igualmente llegar a un acuerdo (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Durante su estancia en Estados Unidos explotó los sentimientos antijaponeses de los norteamericanos y se hizo popular entre la opinión pública con gestos democráticos como estrechar la mano de maquinistas ferroviarios y posar para señoras con cámaras Kodak, actitudes que, según admitiría, no le resultaban fáciles dado que no estaba acostumbrado a actuar.
En Rusia, la noticia de Tsushima elevó aún más la tensión política. El 23 de mayo, el Consejo Municipal de San Petersburgo votó a favor de las reformas políticas, y un día después hizo lo propio el Consejo Municipal de Moscú. Estos hechos eran significativos, porque hasta ese momento las instituciones de autogobierno urbano tenían más limitaciones que los zemstvos y se mantenían apartadas del Movimiento de Liberación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Entre el 24 y el 25 de mayo, los zemtsi celebraron una reunión en Moscú con su propia gente y con representantes de la nobleza y los consejos municipales. La resolución emanada del encuentro instaba a convocar un cuerpo representativo nacional elegido en una votación secreta, equitativa, universal y directa; entre los signatarios estaban los presidentes de veinte consejos municipales. La reunión eligió una delegación para entrevistarse con el zar, que la recibió el 6 de junio.Entre las Líneas En nombre del grupo, el príncipe Serguéi Trubetskoi, rector de la Universidad de Moscú, urgió a Nicolás a permitir que los representantes públicos entablaran un diálogo directo con él. Señaló que las derrotas militares despertaban en el pueblo el espectro de la «traición» en las altas esferas. Sin aclarar si el cuerpo propuesto debía ser consultivo o legislativo, Trubetskoi pidió que fuera elegido, no por los estamentos, sino mediante el voto democrático. «Usted es el zar de Todas las Rusias», le recordó a Nicolás.Entre las Líneas En su respuesta, este le aseguró a la delegación que estaba decidido a convocar a representantes de la nación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto) (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Dicho encuentro fijó un precedente histórico, toda vez que era la primera ocasión en la que un gobernante ruso se reunía con representantes de la oposición liberal para escuchar exhortaciones a favor de un cambio constitucional. (…)
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Fuente: libro de Richard Pipes
La Alianza Anglo-Japonesa
Las Conversaciones de Paz
Recursos
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- Información sobre guerra ruso-japonesa de la Enciclopedia Encarta
Véase También
Expansionismo Japonés
Imperialismo Japonés
Otra Información en relación a Guerra Ruso-japonesa
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