La ley del precio único (Law of One Price o LOP, por sus siglas en inglés) establece que los precios de bienes idénticos procedentes de distintos lugares son los mismos una vez ajustados los tipos de cambio. El arbitraje internacional es el principal argumento de la ley de precio único. La diferencia entre la ley de precio único y la paridad del poder adquisitivo es que el primer concepto se refiere al nivel de precios real de los bienes, mientras que el segundo se refiere a un índice de precios de diferentes bienes. La ley de precio único es uno de los principales componentes de la paridad del poder adquisitivo. La mayoría de los estudios que evalúan la condición de la ley de precio único concluyen que, en general, la condición no se cumple y las desviaciones de la ley de precio único varían sustancialmente entre los distintos tipos de productos. Sin embargo, estos estudios suelen emplear subíndices de precios, como el precio de los productos químicos, por lo que examinan su evolución en lugar de la ley de precio único absoluta. Los estudios que utilizan precios individuales reales son mucho menos comunes. La convergencia de precios documentada en el mercado europeo del automóvil durante el proceso de integración es una de las pocas pruebas que están a favor de la ley de precio único.