Psicoanálisis en la Filosofía
Este texto se ocupa del psicoanálisis en la filosofía. Un diálogo nutrido entre el psicoanálisis y la filosofía implica y se basa en la consideración de lo común de sus preocupaciones principales. Las preocupaciones declaradas de ambas disciplinas definen el espacio y el alcance del diálogo. Los límites del alcance del diálogo son flexibles en sus preocupaciones sobre la centralidad de los seres humanos individuales y la humanidad en su conjunto. Una de las cosas que el psicoanálisis y la filosofía pueden hacer juntos y cada uno a su manera es fomentar un objetivo que disminuya los dolores inherentes a la existencia tanto para los individuos como para la sociedad en su conjunto. Al hacerlo, el psicoanalista y el filósofo se relacionan entre sí como coequipos que reconocen no sólo lo que los divide sino también lo que los une en un esfuerzo humanista común forjado en el horno de la ilustración y continuado en el futuro posmoderno y más allá de él. Las difíciles relaciones entre la filosofía y el psicoanálisis surgen principalmente del hecho de que ambos investigan el mismo campo, la experiencia humana (incluyendo la sexualidad, la vida, la muerte, el sufrimiento, las relaciones con el mundo en la cultura y el trabajo) pero operan dentro de este campo según principios opuestos, la conciencia en el caso de la filosofía y el inconsciente en el caso del psicoanálisis. El inconsciente se expresa en la vida cotidiana pero está especialmente presente durante el análisis, donde se producen la transferencia y la resistencia.