Freudomarxismo

El freudomarxismo es una corriente intelectual que atraviesa toda la historia del pensamiento freudiano entre 1920 y 1975, tanto desde el punto de vista doctrinario (vínculo entre el freudismo y el marxismo) como desde un punto de vista político (relaciones entre el comunismo y el psicoanálisis, en Rusia, Alemania, Hungría, Francia, Brasil, la Argentina, Italia, los Estados Unidos). Los representantes de esta corriente tuvieron enfoques muy diversos.

Formación reactiva

Este texto se ocupa de la «Formación reactiva». Actitud o hábito psicológico de sentido opuesto a un deseo reprimido y que se ha constituido como reacción contra éste (por ejemplo, pudor que se opone a tendencias exhibicionistas). En términos económicos, la formación reactiva es una contracatexis de un elemento consciente, de fuerza igual y dirección opuesta a la catexis inconsciente. Las formaciones reactivas pueden ser muy localizadas y manifestarse por un comportamiento particular, o generalizadas hasta constituir rasgos de carácter más o menos integrados en el conjunto de la personalidad.

Fantasías Originarias

Este texto se ocupa de las «Fantasías originarias». Estructuras fantaseadas típicas (vida intrauterina, escena originaria, castración, seducción) que el psicoanálisis reconoce como organizadoras de la vida de la fantasía, cualesquiera que sean las experiencias personales de los individuos; según Freud, la universalidad de estas fantasías se explica por el hecho de que constituirían un patrimonio transmitido filogenéticamente.

Pulsiones del Yo

Dentro del marco de la primera teoría de las pulsiones (tal como fue formulada por Freud en los años 1910-1915), las pulsiones del yo designan un tipo específico de pulsiones cuya energía se sitúa al servicio del yo en el conflicto defensivo; son asimiladas a las pulsiones de autoconservación y se oponen a las pulsiones sexuales. En la primera teoría freudiana de las pulsiones, que opone pulsiones sexuales y pulsiones de autoconservación, estas últimas reciben todavía el nombre de pulsiones del yo.

Pulsiones de Vida

Este texto se ocupa de las pulsiones de vida. Gran categoría de pulsiones que Freud contrapone, en su última teoría, a las pulsiones de muerte (véase más detalles). Tienden a constituir unidades cada vez mayores y a mantenerlas. Las pulsiones de vida, que se designan también con el término «Eros», abarcan no sólo las pulsiones sexuales propiamente dichas, sino también las pulsiones de autoconservación (véase sobre estas).

Pulsiones de Muerte

El concepto de pulsión de muerte, introducido por Freud en Más allá del principio de placer (Jenseits des Lustprinzips, 1920) y constantemente reafirmada por él hasta el fin de su obra, no ha logrado imponerse a los discípulos y a la posteridad de Freud a igual título que la mayoría de sus aportaciones conceptuales. Sigue siendo una de las nociones más controvertidas. Para captar su sentido, creemos que no basta remitirse a las tesis de Freud acerca de la misma, o encontrar en la clínica las manifestaciones que parecen más aptas para justificar esta hipótesis especulativa; sería necesario, además, relacionarla con la evolución del pensamiento freudiano y descubrir a qué necesidad estructural obedece su introducción dentro de una reforma más general («vuelta» de los años 20 del siglo XX). Sólo una apreciación de este tipo permitiría encontrar, más allá de los enunciados explícitos de Freud e incluso de su sentimiento de innovación radical, la exigencia de la cual este concepto es testimonio, exigencia que, bajo otras formas, ya pudo ocupar un puesto en modelos anteriores.

Pulsiones de Autoconservación

Este texto se ocupa de las «Pulsiones de autoconservación». Término mediante el cual Freud designa el conjunto de las necesidades ligadas a las funciones corporales que se precisan para la conservación de la vida del individuo; su prototipo viene representado por el hambre. Dentro de su primera teoría de las pulsiones, Freud contrapone las pulsiones de autoconservación a las pulsiones sexuales.

Pulsión Parcial

Este texto se ocupa de la pulsión parcial. Se designan con este término los elementos últimos a los que llega el psicoanálisis en el análisis de la sexualidad. Cada uno de estos elementos viene especificado por una fuente (por ejemplo, pulsión oral, pulsión anal) y un fin (por ejemplo, pulsión de ver, pulsión de apoderamiento).

Pulsión de Apoderamiento

Este texto se ocupa de la pulsión o impulso de apoderamiento. Término utilizado ocasionalmente por Freud, sin que su empleo pueda codificarse con precisión. Entiende por tal una pulsión no sexual, que sólo secundariamente se une a la sexualidad, y cuyo fin consiste en dominar el objeto por la fuerza.
El término Bemächtigungstrieb resulta difícil de traducir (en las traducciones francesas resulta difícil aislar este concepto, por cuanto el mismo término se traduce en formas distintas). Los términos «pulsión de sometimiento» o «instinto de posesión», a los que suele recurrirse, no parecen muy adecuados

Pulsión Agresiva

Este texto se ocupa de la «Pulsión agresiva». Designa, para Freud, las pulsiones de muerte, en tanto que dirigidas hacia el exterior. El fin de la pulsión agresiva es la destrucción del objeto. Alfred Adler introdujo el concepto de una pulsión agresiva en 1908, al mismo tiempo que el de un «entrelazamiento pulsional» (Triebverschränkung).

Psiconeurosis de Defensa

Este texto se ocupa de la «Psiconeurosis de defensa». Término utilizado por Freud durante los años 1894-1896 para designar cierto número de afecciones psiconeuróticas (histeria, fobia, obsesión, ciertas psicosis), poniendo en evidencia en ellas el papel, descubierto en la histeria, del conflicto defensivo. Una vez adquirida la idea de que, en toda psiconeurosis, la defensa desempeña una función esencial, el término «psiconeurosis de defensa», que estaba justificado por su valor heurístico, desaparece a expensas del de psiconeurosis. Freud introdujo el término «psiconerurosis» para designar las neurosis determinadas por los conflictos infantiles y sus modos de defensa específicos (la histeria, la neurosis obsesiva, la fobia) y ciertas psicosis, entre ellas la paranoia, en oposición a las neurosis actuales.

Psicología Colectiva

Este texto se ocupa de la psicología colectiva, o de las masas. Estudio racional de las relaciones sociales en tanto están determinadas por factores psíquicos.
Las relaciones de lo individual y de lo colectivo (de lo «social») constituyen uno de los objetos triviales de la epistemología de las ciencias humanas. Hay que admitir que este tema suscita controversias generalmente bastante estériles, sobre todo cuando se busca hacer valer la preeminencia de un abordaje psicológico o de un abordaje sociológico de los hechos humanos.

Psicoanálisis Salvaje

Este texto se ocupa del «Psicoanálisis salvaje». En sentido amplio, tipo de intervenciones de «analistas» aficionados o Inexpertos, que se basan en conceptos psicoanalíticos a menudo mal comprendidos para interpretar síntomas, sueños, palabras, actos, etc. En sentido más técnico, se califica de salvaje una interpretación que no tiene en cuenta una determinada situación analítica, en su singularidad y en su dinámica actual, en especial revelando directamente el contenido reprimido sin tener en cuenta las resistencias y la transferencia.

Prueba de realidad

Este texto se ocupa de la «Prueba de realidad». Proceso postulado por Freud, que permite al sujeto distinguir los estímulos procedentes del mundo exterior de los estímulos internos, y prevenir la posible confusión entre lo que el sujeto percibe y lo que meramente se representa, confusión que se hallaría en el origen de la alucinación.

Protección contra las Excitaciones

Este texto se ocupa de la protección contra las excitaciones o estímulos. Término utilizado por Freud, dentro del marco de un modelo psicofisiológico, para designar una determinada función y el aparato que le sirve de soporte. La función consiste en proteger (schützen) al organismo contra las excitaciones provenientes del mundo exterior que, por su Intensidad, ofrecerían el peligro de destruirlo. Este aparato se concibe como una capa superficial que envuelve al organismo y filtra pasivamente las excitaciones.

Principio de Inercia Neurónica

Este texto se ocupa del principio de inercia (neurónica). Principio de funcionamiento del sistema neurónico, postulado por Freud en el Proyecto de psicología científica (Entwurf einer Psychologie, 1895): las neuronas tienden a evacuar completamente las cantidades de energía que reciben.

Preedípico

Este texto se ocupa del concepto del período denominado «Preedípico». Se dice del estadio de la relación del hijo con su madre, anterior a su entrada en el Edipo. La presencia desde el principio de la vida de la instancia paterna obliga a relativizar esta noción.

Placer de Órgano

Este texto se ocupa del llamado «Placer de órgano». Modalidad de placer que caracteriza la satisfacción autoerótica de las pulsiones parciales: la excitación de una zona erógena se apacigua en el lugar mismo en que se produce, independientemente de la satisfacción de las otras zonas y sin relación directa con la realización de una función. El término «placer de órgano» es utilizado por Freud en varias ocasiones; no parece constituir una innovación terminológica por su parte; el término sugiere una oposición con aquel otro, más corriente, de placer de función o placer funcional, que designa la satisfacción ligada a la realización de una función vital (por ejemplo, placer de la alimentación).

Par Antitético

Este texto se ocupa del «par antitético». Término frecuentemente utilizado por Freud para designar algunas grandes oposiciones básicas, ora al nivel de las manifestaciones psicológicas o psicopatológicas (por ejemplo: sadismo-masoquismo, voyeurismo-exhibicionismo), ora al nivel metapsicológico (por ejemplo: pulsiones de vida – pulsiones de muerte).

Introyección

Este texto se ocupa de la introyección. Proceso puesto en evidencia por la investigación analítica: el sujeto hace pasar, en forma fantaseada, del «afuera» al «adentro» objetos y cualidades Inherentes a estos objetos. La introyección está próxima a la «incorporación» (en psicoanálisis), que constituye el prototipo corporal de aquélla, pero no implica necesariamente una referencia al límite corporal (introyección en el yo, en el Ideal del yo, cte.). Guarda íntima relación con la identificación.

Interpretación Anagógica

Este texto se ocupa de la interpretación anagógica. Término utilizado por Silberer: modo de interpretación de las formaciones simbólicas (mitos, sueños, etc.), que explicitaría su significación moral universal. Por consiguiente, dado que orienta el símbolo hacia «ideales elevados», se opondría a la interpretación analítica, que reduciría los símbolos a su contenido particular. El concepto de interpretación anagógica (del griego «conducir hacia lo alto») pertenece al lenguaje teológico, donde designa la interpretación «que se eleva del sentido literal a un sentido espiritual»

Imago de los Padres Acoplados

Este texto se ocupa del imago de los padres acoplados. Se trataría de fantasías muy arcaicas e intensamente ansiógenas. La noción de «imago de los padres acoplados» es inseparable de la concepción kleiniana del complejo de Edipo. Imago es un término [latino] introducido por C. G. Jung (1911) para designar una representación como la del padre (imago paterna) o la madre (imago materna), que se fija en el inconciente del sujeto y orienta ulteriormente su conducta y su modo de aprehensión de los otros. La imago es elaborada en una relación intersubjetiva y puede ser deformada respecto de la realidad. Así, la imago de un padre fuerte puede sustituir a un padre inconsistente en la realidad.

Identificación proyectiva

Este texto se ocupa de la identificación proyectiva. Concepto introducido en 1946 por Melanle Klein para designar un modo específico de proyección e identiricación que consiste en introducir la propia persona en el objeto, para hacerle daño. Melame Klein planteó la noción de identificación proyectiva en una comunicación de 1946 presentada ante la British Psychoanalytical Society (BPS), con el título de «Notas sobre algunos mecanismos esquizoides». Allí relacionó este mecanismo con el sadismo infantil: el niño no quiere simplemente destruir a la madre, sino tomar posesión de ella. «Esto lleva a una forma de identificación que establece el prototipo de la relación de objeto agresiva. Para este proceso propongo el nombre de «identificación proyectiva».» La identificación proyectiva es una de las modalidades de la proyección en el sentido freudiano, pero es también un mecanismo de naturaleza psicótica que se encuentra en todos los sujetos.

Ideal del Yo

Este texto se ocupa del «ideal del yo». Término utilizado por Freud en su segunda teoría del aparato psíquico: instancia de la personalidad que resulta de la convergencia del narcisismo (idealización del yo) y de las identificaciones con los padres, con sus substitutos y con los ideales colectivos. Como instancia
diferenciada, el Ideal del yo constituye un modelo al que el sujeto Intenta adecuarse. En Freud resulta difícil delimitar un sentido unívoco del término «ideal. del yo». Las variaciones de este concepto obedecen a que se halla íntimamente ligado a la elaboración progresiva de la noción de superyó y, de un modo más general, de la segunda teoría del aparato psíquico.

Superyó

Superyó Alemán: Über-Ich. Francés: Surmoi (o Sur-moi). Inglés: Super-ego. Italiano: super-io. Portugués: superego. Superyó Una de las Instancias de la personalidad, descrita por Freud en su segunda teoría del aparato psíquico: su función es comparable a la de un juez o censor con respecto al yo (se puede examinar algunos de estos temas en la … Leer más

Serie Complementaria

Este texto se ocupa de la serie complementaria. Término utilizado por Freud para explicar la etiología de la neurosis y superar la alternativa que obligaría a elegir entre factores exógenos o endógenos: estos factores son, en realidad, complementarios, pudiendo cada uno de ellos ser tanto más débil cuanto más fuerte es el otro, de tal forma que el conjunto de los casos puede ser ordenado dentro de una escala en la que los dos tipos de factores varían en sentido inverso; sólo en los dos extremos de la serie se encontraría un solo factor.

Señal de Angustia

Este texto se ocupa de la señal de angustia. Término introducido por Freud en la reestructuración de su teoría de la angustia (1926) para designar un dispositivo puesto en acción por el yo, ante una situación de peligro, con vistas a evitar el ser desbordado por el aflujo de excitaciones. La señal de angustia reproduce en forma atenuada la reacción de angustia vivida primitivamente en una situación traumática, lo que permite poner en marcha operaciones defensivas.

Cumplimiento de Deseos

Cumplimiento de Deseos Cumplimiento (o realización) de deseo Al.: Wunscherfüllung. Fr.: accomplissement de désir. Ing.: wishfulfilment. It.: appagamento di desiderio. Por.: realização de desejo. Formación psíquica que permite en un sujeto la realización del deseo en el modo imaginario, bajo una forma más o menos indirecta. En La interpretación de los sueños (1900), S (se … Leer más

Contenido Latente

Este texto se ocupa del contenido latente. Conjunto de significaciones a las que conduce el análisis de una producción del inconsciente, especialmente el sueño. Una vez descifrado, el sueño no aparece ya como una narración formada por imágenes, sino como una organización de pensamientos, un discurso, expresando uno o varios deseos. La expresión «contenido latente» puede entenderse en un sentido amplio, como el conjunto de lo que el análisis devela sucesivamente (asociaciones del analizado, interpretaciones del analista); el contenido latente de un sueño estaría constituido entonces por restos diurnos, recuerdos de la infancia, impresiones corporales, alusiones a la situación transferencial, etc. En un sentido más estricto, el contenido latente designaría, en contraposición con el contenido manifiesto (lacunar y engañoso), la traducción íntegra y verídica de la palabra del que sueña, la expresión adecuada de su deseo.

Compulsión a la Repetición

Este texto se ocupa de la compulsión a la repetición. A nivel de la psicopatología concreta, proceso incoercible y de origen inconsciente, en virtud del cual el sujeto se sitúa activamente en situaciones penosas, repitiendo así experiencias antiguas, sin recordar el prototipo de ellas, sino al contrario, con la Impresión. muy viva de que se trata de algo plenamente motivado en lo actual. Tiene otro significado: En la elaboración teórica que Freud da de ella, la compulsión a la repetición se considera como un factor autónomo, irreductible, en último análisis, a una dinámica conflictual en la que sólo intervendría la Interacción del principio del placer y el principio de realidad. Se atribuye fundamentalmente a la característica más general de las pulsiones: su carácter conservador.

Chiste

El Chiste s. m. (fr. mot d’esprit [«palabra de espíritu», asociable con «trait d’esprit»: «rasgo de espíritu», lo que permite acentuar la actividad del «espíritu o ingenio», la fineza del chiste en contraposición con la burla, la farsa, el chasco, etc., en coincidencia con el Witz freudiano]; inglJoke; al. Witz). Enunciado sorprendente que usa la … Leer más

Catexis

Este texto se ocupa de la catexis. Concepto económico, la catexis hace que cierta energía psíquica se halle unida a una representación o grupo de representaciones, una parte del cuerpo, un objeto, etcétera. En francés se admite la traducción Besetzung por catexis (algunas veces se encuentra como ocupación). En castellano, traduciremos catexis; a este respecto haremos una observación: el verbo alemán besetzen tiene muchos sentidos, entre ellos el de ocupar (por ejemplo, ocupar un lugar o, militarmente, una ciudad, un país); en francés, investissement evoca especialmente, por una parte, en el lenguaje militar, el hecho de sitiar una plaza (y no de ocuparla), y por otra, en el lenguaje financiero, la colocación de capital en una empresa (sin duda este último sentido es el que prevalece actualmente para la conciencia lingüística común). Así, pues, los términos alemán y francés no son exactamente superponibles, y el término francés parece inducir de un modo más espontáneo a comparar la «economía» que consideraba Freud a aquella de la que trata la ciencia económica. El término Besetzung es de empleo constante en la obra freudiana; su extensión, su alcance, han podido variar, pero se halla presente en todas las etapas del pensamiento de Freud.

Canibalístico

Este texto se ocupa de «canibalístico». Sea cual fuere el valor de los puntos de vista antropológicos de Freud, el término «canibalístico» ha adquirido en la psicología psicoanalítica una significación precisa.

Retorno de lo Reprimido

Este texto se ocupa del retorno de lo reprimido. Proceso por el cual los elementos inconcientes reprimidos tienden a reaparecer. Proceso, otras palabras, en virtud del cual los elementos reprimidos (por ejemplo, incluyendo la represión originaria), al no ser nunca aniquilados por la represión, tienden a reaparecer y lo hacen de un modo deformado, en forma de transacción. Los contenidos inconcientes, que, siguiendo a Freud, podemos representar como indestructibles, tienden incesantemente a retornar por caminos más o menos desviados (retoños del inconciente).

Represión Originaria

Este texto se ocupa de la represión originaria. Proceso hipotético descrito por Freud como primer tiempo de la operación de la represión. Tiene por efecto la formación de cierto número de representaciones inconscientes o «reprimido originario». Los núcleos Inconscientes así constituidos contribuyen seguidamente a la represión propiamente dicha, por la atracción que ejercen sobre los contenidos a reprimir, junto con la repulsión proveniente de las instancias superiores.

Representancia

Este texto se ocupa de la representancia en psicoanálisis. La representancia es el término que Freud utiliza, en 1915, para dar cuenta del trabajo de la pulsión (véase más detalles en relación a la repetición, por ejemplo), trabajo impuesto a lo psíquico en razón de su ligazón con lo corporal: la pulsión aparece como «la representancia psíquica» o como «representante psíquico» (Pulsiones y destinos de pulsión) de las excitaciones surgidas del interior del cuerpo. Freud explica esta representancia psíquica en los textos de Trabajos sobre metapsicología «La represión» y «Lo inconciente».

Compulsión de Repetición

¿Por qué nos vemos forzados a la repetición? Freud no cesó ni un solo instante de plantearse esta cuestión. Lo que él llamaba la Wiederholungszwang (compulsión de repetición) funcionó como motor de sus reflexiones más audaces. Éstas provocaron vuelcos radicales en la teoría psicoanalítica, como se puede verificar sobre todo en sus textos «Lo ominoso», de 1919, y «Más allá del principio de placer», de 1920. Lacan reconoce la importancia singular de este concepto, puesto que dice que la repetición es la novedad freudiana.

Relación de Objeto

Este texto se ocupa de la relación de objeto (u objetal). Relación del sujeto con su entorno, que sería paralela al desarrollo pulsional y cuya consideración permitiría superar el abordaje centrado únicamente en el individuo. Aunque la expresión relación de objeto se encuentre en Freud, nunca propuso una teoría explícita sobre esto. Fueron algunos de sus discípulos, directos o indirectos, los que sistematizaron su empleo; en particular, la escuela húngara

Recuerdo Encubridor

Este texto se ocupa del recuerdo encubridor o pantalla. Esta palabra compuesta fue empleada por Sigmund Freud en un artículo autobiográfico de 1899, y después en Psicopatología de la vida cotidiana, para designar un recuerdo infantil no significativo que, por desplazamiento, enmascara otro recuerdo reprimido o no retenido.

Reacción Terapéutica Negativa

Este texto se ocupa de la reacción terapéutica negativa. Fenómeno observado en algunas curas psicoanalíticas y que constituye un tipo de resistencia a la curación singularmente difícil de vencer: cada vez que cabría esperar, del progreso del análisis, una mejoría, tiene lugar una agravación, como si ciertos individuos prefirieran el sufrimiento a la curación. Freud atribuye este fenómeno a un sentimiento de culpabilidad inconsciente inherente a ciertas estructuras masoquistas.

Transferencia de las Predominancias Estructurales

Este texto se ocupa de las transferencia de las predominancias estructurales en psicoanálisis. Entendemos que la pareja transfiere en el análisis aquellos procesos que, constituyendo ejes centrales, son preponderantes en su estructura. En el Psicoanálisis de Pareja nos interesamos por la transferencia en sentido amplio y en sentido restringido. En sentido amplio, como parte constituyente del vínculo: fueron movimientos transferenciales los que lo fundaron y dieron lugar al armado de una estructura vincular. Ahora bien: dicha estructura vincular no es fija, en tanto lo producido por su intercambio con el medio (estructura vincular, estructura abierta) no es reversible, esto es, no puede volver al mismo estado previo a que el intercambio ocurriera. La idea de estructura vincular sujeta al impacto de los nuevos acontecimientos, nos llevó a hablar de «predominancias estructurales». Las mismas se pondrían en juego en la transferencia en sentido restringido, esto es, la puesta en escena con el analista y para él.

Tópica

En psicoanálisis, se denomina «tópica» al modo teórico de representación del funcionamiento psíquico como un aparato con una disposición espacial. La representación «tópica» presentada en el capítulo VII de «La interpretación de los sueños» determina el orden de coexistencia de las diferentes regiones del aparato psíquico entre las cuales se despliegan los procesos, desde su extremo sensorial hasta su extremo motor. Ante la necesidad de representar el psiquismo como una interacción dinámica de instancias, a menudo fuertemente conflictiva, S. Freud propone representarlas por medio de un aparato psíquico repartido en el espacio. En 1900 introduce una primera tópica, en la que las instancias son el inconciente, la percepción-conciencía, el preconciente. En 1920, en una segunda tópica, Freud corrige la precedente, agregándole el ello, el superyó y el yo. Estas dos tópicas no se superponen.

Otro

Este texto se ocupa del concepto de «otro» en el psicoanálisis. La elaboración de las instancias intrapsíquicas se acompaña necesariamente, para el psicoanálisis, de la atención a la relación del sujeto con el otro, o con el Otro. De entrada, por supuesto, el acento recae sobre el lugar y la función de aquellos en relación con los cuales se forma el deseo del niño: madre, padre, e inclusive, en una dimensión de rivalidad, hermanos y hermanas. Pero, aun en este nivel obvio, hay que distinguir registros que no son equivalentes. En el marco del relevo lógico de sus propios conceptos, Lacan tenderá a dar un contenido cada vez más algebraico a su teoría del Otro, utilizando grafos. En 1960, en «Subversión del sujeto y dialéctica del deseo», comenzó a traducir las fórmulas «el deseo del hombre es el deseo del Otro» y «no hay Otro del Otro», haciendo pivotear las funciones S (sujeto que puede estar o no «tachado»), s (significante), a y A. Progresivamente, este álgebra fue apareciendo, a menudo utilizada de manera dogmática, en las obras de los diferentes grupos lacanianos.

Estado Hipnoide

El valor patógeno del estado hipnoide estribaría en que las representaciones que aparecen durante el mismo quedan excluidas de la «circulación asociativa» y, por consiguiente, de toda «elaboración asociativa». Forman así un «grupo psíquico separado», cargado de afecto, que, si bien no entra en conexión con el conjunto de los contenidos de conciencia, es capaz de unirse a otros grupos formados en estados análogos. Así se constituye una escisión dentro de la vida mental, singularmente manifiesta en los casos de desdoblamiento de la personalidad, que ilustran la disociación del psiquismo en consciente e inconsciente.