Ello
Instancia psíquica, en la segunda teoría del aparato psíquico enunciada por S. Freud, que es la más antigua, la más importante y la más inaccesible de las tres. El uso que hace Freud del término en la presentación de su segunda tópica (ello, yo, superyó) se aclarará no obstante con algunas precisiones concernientes a su origen, al contexto de este préstamo y al interés que le atribuye Groddeck: «Más allá de Nietzsche, es en efecto de Kant de quien deriva la reconstrucción de la función del ello, en oposición al yo consciente. En el capítulo primero del Libro Segundo de la Dialéctica Trascendental leemos que existen cuatro paralogismos de la psicología trascendental, que se toma de modo erróneo por una ciencia de la razón pura concerniente a la naturaleza de nuestro ser pensante. No podemos darle otro fundamento que esa simple representación, vacía en sí misma de todo contenido, yo (ich), que incluso no podría denominarse concepto, que no es más que una pura conciencia que acompaña a todos los conceptos. Por medio de ese yo, o ese él, o ese ello -la cosa- que piensa, no se representa nada más que un sujeto trascendental de los pensamientos = x; este sujeto sólo puede ser conocido por los pensamientos, que son sus predicados, y fuera de ellos no tenemos de él el menor concepto».