Riesgo Político es la incertidumbre en torno de los pagos provenientes del extranjero o de los activos que se mantienen en el extranjero y que resulta de ciertos eventos políticos. Nadie puede prever con precisión cómo se desarrollará la historia. Pero administrar el riesgo político no tiene que ser pura conjetura. No tiene que saber exactamente de dónde vendrá el riesgo para estar preparado para ello. Así como los atletas de clase mundial (o global) utilizan el entrenamiento y el acondicionamiento para aumentar su fuerza, esperamos que los ejecutivos puedan usar estrategias para desarrollar sus músculos de gestión de riesgos políticos.
Al final, las organizaciones más efectivas en este ámbito tienen tres grandes cosas en común: toman el riesgo político con seriedad, lo abordan de manera sistemática y con humildad, y lideran desde arriba. Aquí hay una mirada más cercana a lo que está sucediendo y cómo las empresas pueden responder.