Costo Perdido
Los individuos cometen la falacia del coste hundido cuando continúan con un comportamiento o esfuerzo como resultado de los recursos invertidos previamente (tiempo, dinero o esfuerzo). Esta falacia, que está relacionada con la aversión a la pérdida y el sesgo del statu quo, también puede considerarse como un sesgo resultante de un compromiso continuo. ¿Cómo de susceptible es usted a la falacia del coste perdido o hundido? Muchos directivos son susceptibles de sufrir el famoso efecto del coste hundido, por el que persisten en invertir en un proyecto que pierde dinero incluso cuando tiene sentido invertir el nuevo dinero en nuevos proyectos alternativos. La herramienta basada en la investigación que se presenta en este texto permite a los directivos medir esa susceptibilidad.