Pacto Kellogg-Briand
En una calurosa tarde de verano de 1928, los líderes mundiales se reunieron en París para proscribir la guerra. Al cabo de un año, el tratado firmado ese día, conocido como el Pacto de la Paz, había sido ratificado por casi todos los países del mundo. Por primera vez en la historia, la guerra se había convertido en ilegal a escala mundial. Pero la promesa de aquel día de verano fue efímera. Una década después de su firma, todos los Estados que se habían reunido en París para renunciar a la guerra estaban en guerra. Y en el siglo que siguió, el pacto de paz fue desestimado como un acto de locura y un fracaso innegable. Este libro sostiene que esta opinión es errónea y que el pacto de paz marcó el comienzo de una marcha sostenida hacia la paz que continúa hasta nuestros días.