Frente Popular
Para los comunistas y los intelectuales de izquierdas, la lucha contra el fascismo en España fue una causa célebre. Unos cuarenta mil voluntarios de todo el mundo se organizaron en brigadas internacionales. La Unión Soviética envió asesores y armas, pero, recelosa de enemistarse con los gobiernos británico y francés, dio instrucciones a los comunistas de España para que apoyaran a la «república burguesa» y se opusieran a los anarquistas y trotskistas que pretendían convertir la guerra civil en una revolución. Estas divisiones en la izquierda y el fracaso de las democracias occidentales a la hora de apoyar a la República facilitaron el triunfo de las fuerzas de Franco, que fue completo a principios de 1939. Al igual que la Guerra Civil española demostró la ineficacia del Frente Popular, el Pacto de Munich de septiembre de 1938 -en el que Gran Bretaña y Francia consintieron la absorción nazi del territorio checo- demostró el fracaso de la política de seguridad colectiva. Preparó el terreno para un acercamiento entre la Unión Soviética y la Alemania nazi.