Hécate (Hekate) es una diosa de la mitología griega capaz de hacer tanto el bien como el mal. Se la asociaba especialmente con la brujería, la magia, la Luna, los portales y las criaturas de la noche, como los perros del infierno y los fantasmas. A menudo se la representa portando una antorcha para recordar su conexión con la noche y en esculturas con tres caras, representando su papel de guardiana de las encrucijadas. También ayudó a la diosa Deméter en la búsqueda de su hija Perséfone, cuando ésta fue secuestrada por Hades, dios del inframundo; después de que se decidiera que Perséfone pasaría un tercio del año en el inframundo y el resto en la tierra, Hécate se convirtió en la compañera de Perséfone de ida y vuelta al inframundo cada año.