Fumar
La situación de la regulación del tabaco empezó a cambiar a principios de los años sesenta, cuando el Real Colegio de Médicos del Reino Unido (en 1962) y el cirujano general de Estados Unidos (en 1964) concluyeron que fumar cigarrillos causaba cáncer de pulmón y otras enfermedades. Estudios detallados han demostrado que, en muchos países, el aumento de los precios hace que muchos fumadores dejen de fumar y que otros reduzcan su consumo. Se ha demostrado que las prácticas de fumar de los jóvenes son especialmente sensibles al precio. La dependencia es una de las razones por las que los individuos -y las sociedades en su conjunto- son conscientes de que fumar es perjudicial y, sin embargo, siguen fumando por los placeres individuales y comunitarios que les proporciona. Fumar puede representar la locura y la temeridad, pero sus cualidades intangibles siguen animando a millones de personas a fumar.