Teatro
Esta entrada sobre el Teatro describe la estructura y otros procesos organizacionales como teatro. La teoría institucional, una adición bastante reciente a la literatura de administración, se basa en ideas de teorías dramatúrgicas anteriores. La teoría institucional ha sido criticada por centrarse más en por qué las organizaciones no cambian que en cómo lo hacen y por atender a por qué las organizaciones son irracionales en lugar de cómo podrían llegar a ser más eficaces. Pero las ideas proporcionan un contrapeso a los puntos de vista tradicionales de las organizaciones como sistemas cerrados y racionales. En tales puntos de vista, las demandas funcionales dan forma a la arquitectura social. Las actividades de las personas en las organizaciones sirven como guiones y marcas escénicas para las oportunidades de autoexpresión, la improvisación para airear las quejas y los anfiteatros para negociar nuevos entendimientos. La entrada sobre el teatro como modelo y ejemplo de cambio organizativo en las organizaciones ilustra además cómo estas formas figurativas alteran el contexto de las reuniones, la planificación, las evaluaciones de la actuación profesional, la negociación colectiva, el ejercicio del poder y la gestión simbólica. A principios del siglo XXI, el dinero privado compensó la disminución de las subvenciones públicas tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña. El patrocinio de las empresas se hizo cada vez más importante a la hora de suscribir compañías de teatro y espectáculos específicos. Este tipo de financiación solía favorecer a los teatros de gran presupuesto y a las compañías consolidadas (en particular la ópera, el ballet y los teatros regionales) con fuertes vínculos con las comunidades filantrópicas y empresariales locales. Las compañías de nueva creación o más pequeñas tenían menos probabilidades de sostenerse gracias al patrocinio empresarial; esta financiación también solía ser considerada un anatema por las compañías comprometidas con la crítica política.