Derecho Uniforme
Las leyes modelo, como la Ley Modelo de la CNUDMI sobre Arbitraje Comercial Internacional de 1985, son fuentes de derecho uniforme internacional mucho más flexibles que los acuerdos internacionales; son textos legislativos que se recomiendan a los Estados para que los adopten como parte de su derecho nacional (sin obligación alguna de promulgación). La flexibilidad que caracteriza a las leyes modelo (y de la que carecen los acuerdos internacionales) permite a los Estados adaptar su legislación nacional a las necesidades internas específicas y, de este modo, evitar las preocupaciones que puede suscitar una unificación del derecho basada en el principio de todo o nada antes mencionado. Esta adaptabilidad, que también permite a los Estados modificar unilateralmente las normas promulgadas, fomenta la voluntad de los Estados de participar en los esfuerzos de unificación. Sin embargo, conlleva un riesgo: las normas jurídicas destinadas a crear uniformidad pueden evolucionar de forma diferente en los distintos Estados debido a su adaptación a las distintas necesidades y situaciones.