Convenio del Hotel Plaza
Acuerdo tornado en 1985 entre los líderes de los siete grandes en el Hotel Plaza de Nueva York que aceptaba la necesidad de intervenir en mercados de divisas. La balanza por cuenta corriente de Estados Unidos mejoró durante los años siguientes y volvió al equilibrio en 1991. Aunque varios factores, incluida una recesión en Estados Unidos, fueron responsables de esta mejora, los ajustes ordenados de los tipos de cambio tras el Acuerdo del Plaza también fueron factores importantes. En la primera década del siglo XXI, cuando los déficits comerciales de Estados Unidos como porcentaje del PIB han alcanzado niveles dos veces mayores que los desequilibrios de los años ochenta, se ha pedido un nuevo Acuerdo del Plaza.