Este campo se ocupa principalmente de la investigación empírica pertinente a las evaluaciones realizadas en el amplio campo de la psicología clínica. Con el creciente énfasis en la práctica basada en pruebas, la evaluación se aferrará sin duda también a una definición más amplia, conceptuando la práctica basada en la evidencia como la consideración de la evidencia de la investigación, la experiencia del clínico, los valores del cliente, además de las variables contextuales en la toma de decisiones clínicas. Añadir variables contextuales a la ecuación de evaluación da una imagen más clara de la situación del cliente, llevándo a los profesionales de vuelta a sus raíces.