Baudrillard deja atrás su antiguo y más conocido concepto de “simulacro” y aborda el nuevo problema de la adquisición de organicidad por parte de la tecnología digital. En “El éxtasis de la comunicación”, que se comenta en esta entrada, se marca una importante evolución en el pensamiento de Jean Baudrillard al dejar atrás su antiguo y más conocido concepto de “simulacro” y abordar el nuevo problema de la adquisición de organicidad por la tecnología digital. El mundo resultante de la comunicación fría y su indiferente alteridad, seducción, metamorfosis, metástasis y transparencia requiere una nueva forma de respuesta. Escribiendo a la sombra de Marshall McLuhan, Baudrillard insiste en que el contenido de la comunicación carece totalmente de sentido: lo único que se comunica es la comunicación misma. Ve a las masas retorciéndose en un éxtasis orgiástico de las comunicaciones.