Economía Agrícola
Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre la economía agrícola. Véase también legislación alimentaria, legislación agraria y asimismo “Sistema de Explotación Agraria“. Y asimismo:
- Derecho Agrario
- Propiedad Rústica
- Estructura Agraria
- Agricultura Sostenible
- Propiedad Rústica del Estado
- Propiedad Publica
- Propiedad del Suelo
- Política de Producción Agrícola
- Política Agrícola Común
- Monte del Estado
- Explotación Agraria
- Economía Agraria
- Derecho Agrario Romano
- Cuota Agraria
- Zona Protegida
- Utilización de las Tierras
- Técnica de Cultivo
- Silvicultura Sostenible
- Regulación de la Producción Agrícola
- Modernización de la Explotación Agraria
Economía Agrícola
La economía agraria es un campo de estudio relacionado con la aplicación de la teoría económica a los problemas y cuestiones que rodean la producción, procesamiento, distribución y consumo de alimentos agrícolas y productos de fibra. La economía agraria se diferencia del estudio de la ciencia de los cultivos o de la ciencia animal principalmente por su relación con el comportamiento humano.
La práctica docente, la teoría y la investigación en este campo se vieron influidas por las universidades estadounidenses (por ejemplo, Cornell, Wisconsin, Minnesota). El contenido de los cursos se centraba originalmente en la producción a nivel de explotación individual. Así pues, la economía agrícola estaba esencialmente orientada a los problemas. Los economistas agrarios también han hecho aportaciones a la teoría económica general. El ejemplo más destacado, el antiguo profesor de Harvard John Kenneth Galbraith, se formó en Guelph como economista agrario y desarrolló la teoría de los “poderes compensatorios”, es decir, que la competencia es menos restrictiva para las empresas que los grupos de interés del lado opuesto del mercado. La economía agraria como campo de estudio se divide en varios subcampos, cada uno de los cuales se ocupa de un área problemática específica importante. Común a todas las actividades del economista agrario es la necesidad de una mejora progresiva del estado de la agricultura y de la vida rural.
Economía de la producción agrícola
Históricamente, la primera gran área problemática abordada fue la economía de la producción agrícola. En este subcampo, las cuestiones significativas se refieren a cómo puede lograrse una mayor renta neta de la explotación; cómo pueden reducirse los costes de producción; qué combinación de insumos agrícolas es la mejor; y qué producto o materia prima debe producirse. Estas preguntas generales pueden traducirse en términos muy prácticos: ¿Debo plantar trigo, maíz o cebada este año? ¿Me convendría alimentar a los terneros hasta el peso de sacrificio o comprar alimentadores pesados?
En el pasado, los economistas agrarios utilizaban 2 perspectivas para responder a las preguntas sobre la producción agrícola: el enfoque de gestión de las explotaciones y un enfoque conceptual basado en modelos teóricos. En el primer enfoque, se utilizaban encuestas en las explotaciones para determinar los costes de producción entre grupos de explotaciones similares y así poder apreciar qué tipo de explotación tenía más éxito. A continuación, se podían hacer recomendaciones a todos los agricultores para que cambiaran sus prácticas y se ajustaran más a las de los agricultores con éxito. El enfoque conceptual se basaba en la aplicación de la teoría económica existente a la agricultura. Los economistas que utilizaban el enfoque conceptual desarrollaron modelos de explotaciones agrícolas que sirvieran como ideales teóricos para compararlos con situaciones reales. La principal crítica a este tipo de análisis es que los resultados son demasiado teóricos y están demasiado alejados de los aspectos prácticos de la agricultura.
Economía del bienestar de las explotaciones
La economía del bienestar agrícola se ocupa tanto de las necesidades de los agricultores como de las de la sociedad en la medida en que se ven influidas por la evolución de la agricultura o por las decisiones de los agricultores individuales. En una época, los agricultores en buena parte del mundo eran en gran medida autosuficientes, producían alimentos y fibras para sus propias familias con escasos excedentes para la venta. A medida que crecían las oportunidades educativas, muchos hijos de granjeros obtuvieron una educación y abandonaron la granja por las zonas urbanas. Al mismo tiempo, se fueron adoptando nuevas tecnologías, por ejemplo, el uso de semillas de alto rendimiento, resistentes a las enfermedades y de rápido crecimiento, y de tractores en lugar de caballos, lo que permitió a un agricultor trabajar una superficie mucho mayor. También se produjo una especialización, ya que algunos agricultores se convirtieron en expertos en la producción de cereales, mientras que otros criaban aves de corral o cerdos. Estos cambios no fueron accidentales; los agricultores los llevaron a cabo en un esfuerzo por reducir costes y aumentar las ventas y los ingresos brutos. El éxito o el fracaso dependieron de la capacidad de gestión, así como de las diferencias en los recursos básicos de las explotaciones (por ejemplo, la productividad del suelo). De ahí que algunas zonas, incluso dentro de los países desarrollados, no hayan progresado tanto como otras y que a las explotaciones más pequeñas les haya resultado cada vez más difícil conseguir ingresos por encima del umbral de la pobreza.
Los economistas agrarios han intentado comprender las razones de esta evolución y desarrollar políticas y programas alternativos que faciliten la adaptación de quienes abandonan la agricultura y refuercen la capacidad agrícola de las zonas rurales (véase Sociedad rural).
El Banco Mundial cuenta con un detallado proceso de análisis de programas que especifica de antemano los beneficios globales para la economía nacional de un país y los beneficios financieros para los agricultores y otros participantes que cabe esperar de un programa de desarrollo agrícola y rural.
Política agrícola
El sector agrícola experimenta cambios constantes como consecuencia de las nuevas tecnologías, las demandas cambiantes, los acuerdos y desacuerdos internacionales y los grupos de presión cambiantes. Estas condiciones cambiantes hacen necesaria la reevaluación periódica de las políticas agrícolas. La tarea de analizar objetivamente las políticas alternativas requiere con frecuencia la pericia de los economistas agrarios. Estas políticas y programas han adoptado muchas formas, desde las subvenciones directas a los productos básicos hasta el control de la producción y los precios. Los economistas agrarios han ejercido una gran influencia a la hora de prescribir el funcionamiento de cada plan, así como en la gestión continua de los sistemas establecidos.
Comercialización agrícola
Gran parte de la teoría económica se basa en el concepto del libre mercado; sin embargo, los agricultores se han encontrado normalmente compitiendo para vender sus productos básicos a uno o, en el mejor de los casos, a unos pocos compradores. Los estudios de economía agraria se han centrado en los medios por los que se puede juzgar que los mercados y los participantes realizan las tareas de comercialización de forma eficiente. Dicha información, combinada con la percepción de los agricultores de que su poder de negociación es débil frente a industrias como las empresas cerealeras y los envasadores de carne, ha fomentado el desarrollo de cooperativas, juntas y asociaciones de agricultores para corregir los supuestos fallos en el proceso de comercialización (véase Movimiento cooperativo). Los economistas agrarios también han desempeñado un papel en la definición de los grados estándar de los productos (véase Inspección y clasificación de productos básicos).
Uno de los supuestos básicos del funcionamiento de un mercado libre es la disponibilidad de información. Muchos productos agrícolas se comercializan fuera de un proceso rígidamente controlado; por ello, es importante el suministro de información de mercado para productos como el maíz, el trigo, los cerdos, el ganado vacuno y las semillas oleaginosas. Se ha desarrollado un área de especialización dentro de la economía agrícola para proporcionar perspectivas y análisis de mercado. Dichos especialistas estudian las tendencias cíclicas pasadas, el comportamiento meteorológico actual en los principales países productores, las condiciones generales de la demanda y las políticas gubernamentales con el fin de hacer proyecciones sobre los precios en los próximos meses.
Economía de los recursos de la tierra
La naturaleza aplicada de la economía agraria no es más evidente en ninguna parte que en el subcampo de la economía de la tierra, un área especializada de la economía de la producción que se centra en la tierra, el principal factor de la producción agrícola. En la mayoría de los casos, la tierra agrícola no puede generar un rendimiento suficiente que justifique el precio pagado, porque el precio de mercado de la tierra suele ser superior a su valor productivo. Esta discrepancia es el resultado de las expectativas sobre el futuro aumento de su valor. El equilibrio entre los derechos personales y públicos sobre la propiedad es objeto de debate desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, ¿tiene la Corona derecho a expropiar tierras agrícolas para construir aeropuertos, para la expansión urbana o con fines recreativos y, en caso afirmativo, qué precio debe pagarse? Entremezcladas en estas cuestiones están las preocupaciones públicas sobre el uso de la tierra, por ejemplo, la zonificación de las tierras agrícolas para la producción de alimentos y las leyes relativas al control de las malas hierbas o las prácticas de conservación del suelo. Muchos agricultores creen que los granjeros son custodios de la tierra, que la guardan para las generaciones futuras. Por desgracia, los elevados tipos de interés y los bajos precios de los productos agrícolas han llevado a algunos agricultores a explotar al máximo sus tierras para sobrevivir. Esta explotación ha dado lugar a acusaciones de que están extrayendo los nutrientes del suelo en detrimento de los recursos de la tierra. El impacto de la economía y de las medidas fiscales públicas sobre estos problemas son temas frecuentes de estudio por parte de los economistas agrarios.
Los economistas agrarios también han estudiado las necesidades, a veces contrapuestas, de los agricultores, las especies silvestres, los silvicultores y los aficionados a las actividades recreativas al aire libre. Un factor que complica la resolución de los problemas relacionados con el uso de la tierra es la falta de definición sobre la propiedad de los recursos naturales. La fauna silvestre come heno y otros cultivos que pertenecen a los agricultores, pero la fauna silvestre puede pertenecer a la Corona o a la sociedad en general. La tierra puede ser de propiedad privada, pero los cazadores pueden perseguir a la fauna salvaje en temporada. La gestión de los conflictos y de los recursos naturales de uso común es otro ámbito del quehacer agroeconómico. El análisis beneficio-coste se ha desarrollado a partir de la economía de los recursos naturales y de la necesidad de cuantificar las decisiones. Esta herramienta metodológica ha desempeñado un papel importante en el análisis de las cuestiones del sector público y en la clasificación de los proyectos en los que pueden invertir los gobiernos.
Revisor de hechos: Mix
Ejemplo: Economía Agrícola en Canadá
En Canadá, la disciplina tuvo probablemente su origen en la aplicación del pensamiento económico a los problemas de la agricultura física en los cursos impartidos en las facultades de agricultura. Los cursos de gestión y comercialización de granjas fueron de los primeros cursos impartidos que se relacionaban estrictamente con la economía agrícola. En 1926 se creó un Departamento de Economía Agrícola, dirigido por J.E. Lattimer, en el Macdonald College de la Universidad McGill. El Ontario Agricultural College de Guelph ofrecía cursos de licenciatura en la disciplina; los programas de postgrado se ofrecían con la ayuda del Departamento de Economía Política de la Universidad de Toronto, que había nombrado a su primer profesor de Economía Rural, T. Jackman, en 1921.
A nivel federal, la creación en 1929 de la Rama de Economía del entonces Departamento de Agricultura fue una respuesta a la necesidad de investigar los acuciantes problemas agrícolas, problemas que se agravaron con la Gran Depresión. Aunque entonces no existía un departamento de economía agrícola en la UBC, ya en 1920 se impartían cursos en este campo. La Universidad de Manitoba creó un Departamento de Gestión Agrícola y Marketing Cooperativo en 1915; el Departamento de Economía Agrícola de la Universidad de Manitoba contaba con un programa de cuatro años en economía agrícola y otorgó el primer máster en la materia en 1932. Se ofrecen títulos en economía agrícola a nivel de licenciatura en el Colegio Agrícola de Nueva Escocia, y a nivel de licenciatura y posgrado en Laval, McGill, Guelph, Manitoba, Saskatchewan, Alberta y Columbia Británica. Varios colegios agrícolas ofrecen también cursos de formación en economía agrícola.
Programas y explotaciones
Los economistas agrarios han participado en el diseño y la evaluación de programas para fomentar la transformación ulterior de los productos agrícolas y establecer sistemas agrícolas y alimentarios distintivos en las zonas rurales. Por ejemplo, el Programa de Procesamiento Nutritivo de Canadá/Alberta proporciona subvenciones especiales a las empresas que establecen operaciones de procesamiento de alimentos en la provincia. Provincias como PEI y Terranova han intentado producir más alimentos a nivel local, reduciendo así el flujo de fondos fuera de sus provincias. Muchos programas se dedican a construir las infraestructuras necesarias, como mejores carreteras, instalaciones de almacenamiento, clínicas veterinarias, etc. En Ontario, se ha hecho hincapié en la mejora del drenaje de las explotaciones para aumentar la productividad del suelo.
Los economistas agrarios también han participado en labores de desarrollo internacional, especialmente a través de la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional (ACDI) y el Banco Mundial (véase más arriba). Por ejemplo, uno de los programas de ayuda exterior más importantes, en el marco del Banco Mundial, es el programa canadiense del trigo, que introdujo la agricultura mecanizada de cereales a gran escala en Tanzania, en África oriental.
Sobre estándares, los sistemas canadienses de clasificación de ganado porcino y vacuno sirven como modelos reconocidos en todo el mundo.
Revisor de hechos: Mox
Economía Agrícola en Relación a Economía de Finales del Siglo XX
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] La agricultura es el sector de la economía denominado primario por cuanto fue la actividad sistemática desarrollada inicialmente por el ser humano para hacer frente a sus necesidades con recursos limitados. Su posición primigenia en el curso histórico de los tiempos está perfectamente justificada dentro del cuadro típico de motivaciones humanas, ya que el hombre, después de la obtención del abrigo natural que le preservase del frío y de la práctica de la caza (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) y la pesca (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) para alimentarse rudimentariamente, tuvo que volcar su atención sobre los recursos que le ofrecía la tierra para conseguir un sustento duradero que cubriese sus necesidades más inmediatas. Sólo cuando éstas se vieron satisfechas de una forma más o menos racionalizada, el ser humano, en el transcurso de las diferentes etapas de su largo proceso de civilización, concretó su esfuerzo en la organización compleja de la industria (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) y los servicios (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), los otros dos grandes sectores de la economía.
Características económicas
La agricultura, como parte integrante del quehacer de las diferentes colectividades, posee unas características económicas bien definidas:
- La explotación de la tierra presenta, como ninguna otra, un elevado grado de limitaciones extrínsecas, dado por las condiciones climáticas, la naturaleza del suelo, los factores pluviométricos, etc., que, sin duda, ocupan una parte notablemente importante en las específicas trayectorias de su desarrollo.
- A pesar de todo ello, las constantes conquistas del hombre en el terreno técnico, en el organizativo y en el del profundo conocimiento de la naturaleza, sus causas y sus efectos, han conseguido reducir los márgenes limitativos de la agricultura y aumentar las posibilidades de abastecimiento de la colectividad, cuando no modificar las circunstancias inherentes que rodeaban negativamente al sector primario de la economía.
- La agricultura, que en las primeras edades de la civilización humana contuvo prácticamente toda la población activa existente, ha ido trasvasando a las restantes actividades económicas un enorme potencial humano constitutivo de las fuerzas laborales de la industria y el comercio. Este proceso ha caracterizado el trasfondo de gran parte de la Edad Moderna y Contemporánea, cuando como consecuencia de los mejores rendimientos físicos de los cultivos y el nacimiento de las ciudades y urbes industriales, la presión demográfica campesina desbordaba las condiciones óptimas del medio ambiente agrícola.
- Sin embargo, la mejor disposición relativa de la industria a incrementos espectaculares de productividad, los procesos industriales de fabricación, oferta y demanda más flexibles, el mayor atractivo social de la vida urbana, las más elevadas concentraciones financieras y de poder político que se producen en torno a factorías y fábricas y otras múltiples causas, motivan que la agricultura como actividad económica específica se encuentre en la mayor parte de los países del mundo en una situación relativa de inferioridad respecto a otros sectores.
Agricultura y trabajo
La intervención de la población agrícola en los procesos económicos globales es muy diversa y pone de manifiesto los diferentes estados de desarrollo por los que atraviesan las colectividades nacionales o el grado de especialización sectorial de cada país. Habiéndose elegido estratégicamente los máximos y mínimos de población relativa agrícola en cada continente, el panorama mundial (o global) reciente a este respecto va evolucionando, especialmente desde el siglo XX. Existe una correlación cierta, dentro de cada grupo, entre los menores porcentajes de población agrícola relativa y los niveles altos de desarrollo. El grado de trasvase de los núcleos campesinos a otros sectores productivos nacionales, distintos a la agricultura, se acelera.
La estructura económica, a fines del siglo XX, estaba todavía fundamentalmente constituida por el sector agrícola en Honduras, Bolivia, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, República Dominicana y Ecuador, en lo que se refiere a Iberoamérica. Por grandes grupas, África (75°,b), Asia (65%) y América Central (52%) tenían, entonces, una intervención principalísima de la agricultura en sus actividades económicas totales.
Agricultura e industria
Los esfuerzos que la mayor parte de los países del mundo hacen para desarrollar las actividades del sector secundario de la economía (industrias en general), desembocan en numerosos programas de transformación fabril de las materias primas agrícolas, sustituyendo sus exportaciones tradicionales de productos estrictamente naturales por elaboraciones industriales de los mismos, con diversos grados de tecnificación. Ello procura a los países esencialmente agrícolas una mayor dotación de valor añadido, y, por tanto, una superior aportación de los factores trabajo y capital al producto nacional (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) bruto, una utilización más completa de los recursos naturales y una base más amplia de creación de economías externas, además de elevar sus ingresos en divisas. Es aleccionador a este respecto la variación del valor de las exportaciones de los países no desarrollados de determinados productos agrícolas en la década 195-363.
Sin embargo, la rápida evolución del sector industrial en las diversas economías a un ritmo mucho más elevado que el de la agricultura, contribuye a ampliar las diferencias de desarrollo entre los sectores económicos. Así, p. ej., y en general, las industrias que utilizan materias primas agrícolas contribuyen de forma decreciente a la formación del valor total agregado en la industria manufacturera mundial.
A pesar de los mayores ingresos por ventas de semillas para aceite en estado natural y trozos de madera (véase más detalles sobre su comercio) y fibras duras, han existido espectaculares aumentos de exportaciones de productos elaborados de cacao, manufacturas de algodón, yute, sisal, abacá, etc., de caucho y de maderas transformadas en forma de paneles y pasta de papel. Todo ello da muestras del propósito cada vez más acendrado de las distintas políticas económicas por conectar su propia agricultura con los crecientes procesos de industrialización.
Por otra parte, la agricultura utiliza elementos industriales en diferente proporción de acuerdo con el desarrollo concreto de cada país, cumpliéndose que, en general, esa conexión es mayor en las naciones de más elevado nivel de proceso. Tal se demuestra por las cifras que siguen, para determinados países a principios de la década actual: [rbts name=”economía-agricola”]
Agricultura y tierra
El grado de aprovechamiento integral de das tierras en las diferentes latitudes es muy diverso como consecuencia de las variadas condiciones geográficas (orografía, régimen fluvial, etc.), del distinto grado de fertilidad natural del suelo, del enfoque múltiple de las correspondientes políticas económicas, de la mayor o menor importancia que la estructura económica y social de cada país otorga a las actividades agrarias, y de otros factores de difícil sintetización.
Muchos países se encuentran en zonas de escasa pluviosidad o de condiciones atmosféricas desfavorables, lo cual influye de manera decisiva en las posibilidades agrícolas nacionales. Con el propósito de superar estos graves inconvenientes de carácter natural, el esfuerzo humano ha utilizado y utiliza las modernas técnicas de irrigación. Las tierras de regadíos ocupan en España más de 2 millones de Ha.; en Bulgaria existe un millón de Ha. irrigadas y en Grecia más de medio millón.Entre las Líneas En URSS las notables ventajas de estos sistemas alcanzan a 10 millones de Ha., y más de 11 en Estados Unidos. Asia es un continente donde los regadíos ocupan una superficie muy notable.Entre las Líneas En India 26 millones; en Irak 4; en Japón 3; 2 en Thailandia, y más de 1 millón en Corea, Turquía y Filipinas. A principios de la década 60, China contaba con 74 millones de Ha. irrigadas, Pakistán 10, Indonesia 5 é Irán 4. Igualmente importantes son las obras de regadío en la RAU (cerca de 3 millones de Ha.) y Australia (1 millón).
Además de las tierras estrictamente de cultivo, el sector primario de la economía también explota las riquezas forestales y las que proceden de los pastizales.
Entre las Líneas En Iberoamérica, son destacadas las inversiones realizadas con este fin en México, Argentina, Chile y Perú.
Agricultura y política agraria
Los procesos planificadores con los que los Gobiernos de los distintos países intentan propulsar sus respectivas economías, contienen, en parte más o menos importante, medidas de fomento e inversión de la agricultura teniendo en cuenta el carácter estratégico que ésta puede tener en el desarrollo de las posibilidades económicas de cada país.
He aquí algunas de estas políticas:
- La evolución crecientemente favorable del sector industrial en todos los países en general e incluso el distinto signo que las agricultura nacionales daban a su porvenir, abonó el terreno de los procesos de asociación con el propósito de estimular o defender al sector primario de la economía bien específicamente o bien dentro de programas de acción económica colectiva de naturaleza integral.Entre las Líneas
- En mayo de 1927 la Sociedad de Naciones acoge a las políticas de propulsión de la agricultura en los organismos económicos de carácter mundial.Entre las Líneas En la reunión de Quebec de 1945 la FAO (Food and Agriculture Organization) considera las cuestiones agrarias como el objetivo de su futura actividad. Semejantes propósitos formaban parte del cuadro de actuaciones de la FIPA (Federation Intemational des Producteurs Agricoles), bajo cuyos auspicios franceses y alemanes firmaron, el 7 jun. 1950, en Saltjobaden (Estocolmo), una declaración en la que se preconizaba la creación de un mercado común agrícola entre ambas naciones.
- Casi al mismo tiempo, el Consejo de Europa, recogiendo ciertas proposiciones de la OECE (hoy OCDE, Organización Europea para la Cooperación y Desarrollo Económico), recomendó la preparación de una conferencia para tratar el asunto de la instauración de unas organizaciones europeas especializadas en la agricultura.
- Con el informe favorable de numerosos países, del 25 al 28 mar. 1952 se reunieron, con el interés de discutir las posibilidades de una formalización mercadológica de los productos agrícolas europeos, los representantes de los miembros integrantes de la OECE excepto Islandia más España. El 14 en. 1955 se creó el Comité Interministerial de la Agricultura y la Alimentación en la escalada general por un esfuerzo cooperativo en este campo. Todos estos intentos desembocaron en la conocida formación de la CEE (Comunidad Económica Europea), que mediante los art. 38 a 47 del tít. II del Tratado de Roma, definía una política agrícola común. Con fines menos ambiciosos apareció también en Europa la EFTA (Asociación Europea de Libre Comercio).
- Por otra parte, la extraordinaria importancia que la actividad agraria tiene en los países iberoamericanos, en sus dos vertientes de consumo interno y conformación de la balanza de pagos (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), ha impelido la proliferación de organismos e instituciones de variada índole, conectadas de alguna forma con la problemática de la agricultura.
- En este orden de ideas, en España existe el Instituto de Estudios Políticos para América Latina (IEPAL); en Estados Unidos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID), la Organización de Estados Americanos (OEA); en Brasil, el Comité Interamericano de Desarrollo Agrícola (CIDA); en Colombia, el Centro Interamericano de Reforma Agraria (LIRA), el Instituto Latino Americano de Mercados Agrícolas (ILMA); en Costa Rica, el Instituto Latino Americano de Ciencias Agrícolas (ILCA); en Chile, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL); en Perú, el Centro de Capacitación de Reforma Agraria. Todos ellos, entre otros, además del tratamiento concreto que la agricultura puede tener en mecanismos iberoamericanos de integración y cooperación como la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) y el Mercado Común Centroamericano (MOCA).
Agricultura y comercio internacional
La intervención de la agricultura en el comercio internacional (véase en esta plataforma: COMERCIO) ha sido progresiva, en una visión global de las transacciones agrarias, desde el final de la II Guerra mundial (o global) hasta nuestros días, a excepción de un ligero decremento que se observó en 1958 y 1959.Entre las Líneas En este sentido, las políticas de comercio exterior de las principales potencias, en una proyección liberal o proteccionista, influyen notoriamente sobre la evolución general del comercio de los productos agropecuarios.
Las conquistas liberalizadoras llevadas a cabo por diferentes organismos (OCDE, FMI, etc.), en todos los terrenos, han beneficiado indudablemente la extensión de las operaciones internacionales y, en el caso concreto de la agricultura, han facilitado, en mayor o menor grado, las ventas de productos naturales de los países insuficientemente desarrollados, que son aquellos cuyas economías dependen más agudamente de la evolución del comercio internacional agrario.Entre las Líneas En números índices, la dirección que ha tomado en los últimos años el valor de las exportaciones mundiales agropecuarias ha sido ésta: [rbts name=”agricultura”]
Objeto y Evolución de la Economía Agrícola
La economía agrícola incluye las finanzas agrícolas, la política, el marketing, la gestión de explotaciones agrícolas y agronegocios, la sociología rural y el derecho agrícola. La idea de que las explotaciones agrícolas individuales forman una unidad, influenciada por la ubicación, las técnicas de producción y los factores de mercado, se originó en el siglo XIX. Más tarde se complementó con la teoría del uso óptimo de los factores de producción mediante la selección de líneas de producción. La aplicación de métodos contables modernos ha supuesto un mayor perfeccionamiento. La investigación sobre la gestión agrícola y agroindustrial condujo a sistemas matemáticos de planificación y al cálculo estadístico de datos agrícolas y empresariales, y se despertó el interés por el estudio del comportamiento de los gestores agrícolas en la toma de decisiones.
La política agrícola se ocupa de las relaciones entre la agricultura, la economía y la sociedad. La propiedad de la tierra y la estructura de las explotaciones agrícolas se han considerado tradicionalmente problemas principalmente sociales. Sin embargo, el crecimiento de la producción agrícola en el siglo XX, acompañado de una disminución de la población rural, dio impulso a la investigación sobre política agrícola.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
En los países capitalistas, esta política se ha centrado en la influencia de los precios y los mecanismos de mercado; en los países de planificación centralizada, se ha hecho hincapié en las estructuras de mercado creadas artificialmente.
La investigación en marketing agrícola se limitó en un principio al problema de la oferta y la demanda, pero las crisis de la Gran Depresión en la década de 1930 trajeron consigo nuevos estudios analíticos. En Europa, el crecimiento del movimiento cooperativo, que comenzó en Alemania en el siglo XIX como respuesta a la escasez de capital y al endeudamiento de las explotaciones agrícolas, proporcionó soluciones satisfactorias a los problemas de distribución de productos desde el agricultor hasta el procesador. Como resultado, hubo poco interés en la investigación de mercados en Europa hasta mediados del siglo XX. Hoy en día, los estudios de marketing agrícola se centran en cálculos estadísticos de tendencias pasadas del mercado para proporcionar datos para la previsión.
El derecho agrario se centra en cuestiones jurídicas de importancia teórica y práctica para la agricultura, como la propiedad de la tierra, el arrendamiento, la mano de obra agrícola, la gestión de las explotaciones y la fiscalidad. Desde sus inicios en la Universidad de Illinois en la década de 1940, el derecho agrario moderno se ha convertido en un campo diferenciado de la práctica y la erudición jurídicas.
La sociología rural, una disciplina joven, incorpora una variedad de métodos de investigación, incluida la investigación conductual, que ha evolucionado a partir de estudios sobre la toma de decisiones en la gestión de las explotaciones agrícolas.
Revisor de hechos: Brite Mox
Economía Forestal
Los cursos de economía forestal propiamente dichos se centran en la evaluación del recurso forestal, en los principios de GESTIÓN EMPRESARIAL aplicados a la regeneración y la gestión forestal y a las industrias de productos forestales, y en la relación del recurso forestal y su explotación con las políticas económicas y sociales nacionales. Así, los cursos abordan los factores que afectan a la viabilidad financiera de una explotación determinada, a la industria en general y a los objetivos de la sociedad en su conjunto. Véase también más sobre economía forestal.
Entre los factores fiscales que afectan al éxito de una operación concreta se incluyen los ingresos y los costes que conlleva la concesión de licencias de terrenos madereros públicos; la FISCALIDAD; la legislación y la reglamentación industrial; los costes de los insumos y los precios de los productos básicos; la distribución geográfica de los clientes (en la medida en que afecta a los costes de transporte); las limitaciones de la comercialización; los MERCADOS LABORALES; y diversas políticas federales y provinciales. El economista forestal también debe estar familiarizado con los aspectos técnicos de la gestión forestal y la producción industrial, y debe tener al menos conocimientos de ecología forestal, transformación de productos madereros, innovación tecnológica y GESTIÓN DE LA FAUNA SILVESTRE.
Revisor de hechos: Can
Economía Agrícola en Economía
En inglés: Agricultural Economics in economics. Véase también acerca de un concepto similar a Economía Agrícola en economía.
Introducción a: Economía Agrícola en este contexto
La economía agraria surgió a finales del siglo XIX, combinó la teoría de la empresa con la teoría del marketing y la organización, y se desarrolló a lo largo del siglo XX en gran medida como una rama empírica de la economía general. Este tema puede ser de interés para los economistas profesionales. La disciplina estuvo estrechamente vinculada a las aplicaciones empíricas de la estadística matemática y realizó tempranas e importantes contribuciones a los métodos econométricos. A partir de la década de 1960, cuando los sectores agrícolas de los países de la OCDE se contrajeron, los economistas agrarios se sintieron atraídos por los problemas de desarrollo de los países pobres, por las implicaciones de la política comercial y macroeconómica de la agricultura en los países más ricos, y por una serie de cuestiones de economía de la producción, el consumo, el medio ambiente y los recursos. Este texto tratará de equilibrar importantes preocupaciones teóricas con debates empíricos clave para ofrecer una visión general de este importante tema sobre: Economía Agrícola. Para tener una panorámica de la investigación contemporánea, puede interesar asimismo los textos sobre economía conductual, economía experimental, teoría de juegos, microeconometría, crecimiento económico, macroeconometría, y economía monetaria.
Datos verificados por: Sam.
[rtbs name=”economia-fundamental”] [rtbs name=”macroeconomia”] [rtbs name=”microeconomia”] [rtbs name=”economia-internacional”] [rtbs name=”finanzas-personales”] [rtbs name=”ciencia-economica”] [rtbs name=”pensamiento-economico”] [rtbs name=”principios-de-economia”] [rtbs name=”mercados-financieros”] [rtbs name=”historia-economica”] [rtbs name=”sistemas-economicos”] [rtbs name=”politicas-economicas”]Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente, y con muchas variaciones, en el concepto y descripción sobre economía agrícola en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Ediciones Rialp, 1991, Madrid, España
Véase También
Agricultura, Economía Agraria, Economía Forestal, Financiación, Legislación, Monte, Política Agraria, Política Agrícola, Propiedad Forestal, Silvicultura, Silvicultura Sostenible, Silvicultura, Pesca
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B. OURY, L’agriculture au seuil du Marché Commun, París 1959; D. G. BARTER, Agricultural planníng course, Roma 1964; P (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). FROMONT, Economía agrícola, Madrid 1961; J. M. MÉNDEZ, Agricultura y desarrollo económico, Madrid 1963; U. N. EcoNOMIC COMMISSION FOR AFRIcA, Report of the ECA mission on economic cooperation in Central Africa, Addis Abeba 1966; UNITED NATIONS, ECAFE, Economic surcey of Asia and the Far East, Bangkok 1965; F. HERRERA, El desarrollo de América latina y su financiamiento, Madrid 1967; J (se puede repasar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). F. KARcz, Sotiet and east european agriculture, Los ángeles 1967.Revistas: «Land Economcs», Wisconsin; «México Agrícola», México; «A.I.A.», Montevideo; «Rev. de Investigaciones AgrícolaSD, Buenos Aires; «Bol. de Agricultura», Belo Horizonte; aRev. Nacional de Agricultura», Bogotá; «Agricultura y Ganadería», Santiago de Chile; «Rev. de Estudios Agrosociales», Madrid; OCDE, «Documentation dans 1’agriculture et 1’alimentation», París; FAO, «Ceres», Roma; JUNTA NACIONAL DE PLANEAMIENTO, «Planeamiento», La Paz; aRev. de Agricultura», San José de Costa Rica; CCAM, aRev. de Comercio de Centros Agrícolas de Manabí», Ecuador; MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERÍA, «Agricultura en El Salvador», San Salvador; «Almanaque agropecuario del Perú», Lima; «Rev. de Agricultura de Puerto Rico», San Juan de Puerto Rico.
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