▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Historia Universal

▷ Lee Gratis Nuestras Revistas

Historia Universal

Este elemento es una profundización de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]

El fragmento: Consideraciones sobre la historia mundial

Hay más de un intento de traer bajo un punto de vista único los
acontecimientos mundiales esparcidos individualmente y en
apariencia casuales y derivarlos unos de otros según un principio de la
necesidad. Kant fue el primero en hacer esto de la manera más
sistemática y abstracta; varios han seguido su ejemplo
posteriormente; todas las denominadas historias «filosóficas» son
intentos de esta clase, y la manía de hacer consideraciones sobre la
historia ha acabado casi con la historia, o al menos con el sentido
histórico.

Pero estos sistemas cometen en su mayor parte además del error de
no poseer carácter histórico, y mucho menos carácter de historia
mundial (es decir, el error de tratar violentamente los acontecimientos
y de pasar por alto partes enteras que no encajan en las partes
conectadas de una manera más visible), el error de considerar al
género humano de una manera excesivamente intelectual, de acuerdo
con su perfeccionamiento individual o social (el cual además con
frecuencia es entendido unilateralmente, como mera cultura), y no
considerarlo suficientemente de acuerdo con su conexión con el suelo
y con el universo, de una manera propia puramente de la historia de la
naturaleza.

Por otra parte, no es posible de ninguna manera rechazar la tarea. La
conexión entre los acontecimientos es demasiado manifiesta como
para no aclarar el más oscuro y no completar el que aparentemente
falta. El poder que las ideas ejercen sobre la humanidad a lo largo de
siglos es demasiado patente como para no atreverse a creer que
todas las transformaciones que suceden con la humanidad están
sometidas a una gran idea directriz y como para no cometer la osadía
de adivinar esta idea.Entre las Líneas En fin, el interés del individuo y de la sociedad
está ligado íntimamente a la contestación de la pregunta: ¿qué
situación futura se desarrollará a partir de la actual, así como ésta se
ha desarrollado a partir de la precedente?

Así pues, para llevar a cabo una investigación tan atractiva y hacer
justicia al conjunto de acontecimientos de la historia mundial (o global)
transmitido a nosotros de una manera fragmentaria, nos proponemos
estudiar a continuación todo con cuidado, tanto del lado de la idea
como del de la experiencia, y presentar fielmente lo que es capaz de
documentar y de exponer el nexo de las transformaciones del género
humano, su presunto progreso en lo infinito o su curso circular que
retorna a sí mismo. Ahora bien, evitando pensar en un fin a alcanzar y
preestablecido, preferiremos dirigir nuestra mirada retrospectivamente
a los comienzos de nuestra especie y a su naturaleza individual y
social, para al menos o bien poner un fundamento seguro de un
edificio reservado a manos futuras y más hábiles o bien mostrar los
lugares donde la excesiva inseguridad del suelo no permite un edificio
sostenible y firme.

Un trabajo como éste se adentra al mismo tiempo en la vida más
grande de la historia, y conduce más allá de sus límites habituales, en
algunas partes incluso más allá de toda experiencia. De ahí que fije la
reflexión alternativamente en la multiplicidad más atractiva y en los
objetos más elevados.Si, Pero: Pero al mismo tiempo, despreciando el limitado
interés del presente, muestra que lo que a menudo se considera
grande es pequeño, y que en conjunto y en lo esencial lo más
pequeño e insignificante frente a los destinos del género humano es el
ansia de dominio y de lucha de las naciones presuntamente
civilizadas, la destrucción y fundación de Estados que descansan
únicamente en la división política, así como todo lo que crea la
arbitrariedad de un individuo sin estar sostenido por la voluntad
autónoma de naciones enteras.

* * *

1. Introducción. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). —Parte filosófica; parte histórica.

2. Introducción. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). —¿Qué cabe esperar?, ¿qué hay que hacer?
¿Cuáles son las fuerzas impulsoras de la historia mundial? ¿En qué
se ha errado hasta ahora al estudiarlas?

3. ¿Qué cabe esperar?, ¿qué hay que hacer? —El género humano es una planta natural, igual que la especie de los leones y la de los elefantes; sus diversos linajes y naciones son productos
naturales, igual que las razas de caballos árabes e islandeses, con la
única diferencia de que en el propio germen de la formación se une a
las únicas fuerzas que en aquellas especies se nos muestran
visiblemente la idea del lenguaje y de la libertad, que se desarrolla
mejor o peor. (N.° 4.)

El ser humano singular es un individuo con relación a su nación solo
de la manera en que una hoja lo es con relación al árbol; la serie de
niveles de la individualidad puede continuar del mismo modo desde la
nación al linaje, de éste a la raza, de ésta al género humano. El
subordinado solo puede avanzar, retroceder o ser diferente dentro de
un círculo determinado. (N.° 5.)

Hay un momento de la generación moral en el que el individuo (la
nación o el ser humano singular) llega a ser lo que ha de ser, y no
gradualmente, sino de repente y de una vez. Entonces comienza a
ser, pues antes era otra cosa. Este comienzo también es su
consumación; a partir de aquí el individuo decae inmediatamente en
un simple desarrollo de lo presente, y sus fuerzas disminuyen.Si, Pero: Pero
entre la auténtica consciencia de la cumbre y el tornarse visible de la
disminución hay una oscilación, y éste es el período más bello.

La naturaleza, tanto en conjunto como en particular, solo genera en un
período de fertilidad determinado al que se puede denominar su
juventud; lo que, sin nueva generación, se limita a seguir
desarrollándose y al formarse se acerca a su ocaso. De ahí que no
quepa esperar el ennoblecimiento del género humano de la formación
gradual en un único individuo (y ni siquiera en un complejo de
individuos), sino solo por medio de intentos siempre nuevos de la
naturaleza que genera con fuerza y sorprende siempre por su
novedad. Ahora bien, en ocasiones de lo que ha desaparecido se
conservan ideas que favorecen la futura generación natural o la
auxilian, aunque solo dan fruto cuando son captadas con fuerza
juvenil o renovada.

Además del ennoblecimiento del género humano, hay una vida del
mismo que se encuentra en relaciones diversas y estrechas con ese
ennoblecimiento, y que al mismo tiempo tiene un valor independiente
por sí misma. Esta vida se encuentra dentro de los límites de la
conservación y el fomento humanos, y es capaz (si no es quebrantada
por el flujo del destino) de mejorar regular y gradualmente.

Pues bien, la historia mundial (o global) está compuesta de ambas cosas: del
desarrollo cuyos niveles es posible seguir y de las nuevas
generaciones y revoluciones; el curso de la historia ha de ser
observado y estudiado en atención a ambas (Esta distinción entre el curso mecánico de la historia y el surgimiento repentino de lo nuevo hace definitivamente imposible la formulación de leyes históricas que pretendía el fragmento “Sobre el desarrollo de las fuerzas humanas“)

Pero hay que dejar por completo de seguir siempre a los individuos
con cierta justicia distributiva, hay que poner la mirada únicamente en
el todo y notar el curso del ennoblecimiento solo en éste. Pues toda la
fuerza de la existencia en la Creación conforma una sola masa, y así
como la individualidad, en tanto que algo (por decirlo así) relativo, es
capaz de una ampliación gradual, también su consciencia es solo la
consciencia de una existencia individual y momentánea, y considerar
perdido aunque solo fuera el nexo de la existencia si las
individualidades confluyeran de otra manera significa juzgar sobre
algo de lo que no es posible ni una intuición sensible ni un concepto.

El ser en el tiempo es un mero generar y perecer, y el mantenimiento
en el mismo estado es solo una apariencia engañosa.Entre las Líneas En
consecuencia, la historia mundial (o global) es, en la existencia terrenal y
dividida, solo la solución visible para nosotros del problema de cómo
(ya sea hasta agotar el concepto, o hasta un objetivo fijado de acuerdo
con leyes desconocidas) accede a la realidad poco a poco la
abundancia y multiplicidad de la fuerza comprendida en la humanidad.
Pero la humanidad solo puede vivir en la naturaleza que, de acuerdo
con su forma de aparecer, se considera completamente corporal, e
incluso porta en sí misma una parte de esta naturaleza. El espíritu que
domina a ésta sobrevive al individuo, de manera que lo más
importante en la historia mundial (o global) es la observación de este espíritu
que persevera, que toma otra figura, pero que a veces también
sucumbe. La naturaleza y este espíritu no están en lucha, sino que él
se sirve de ella y de su fuerza generativa. Presumiblemente, la
diversidad de naturaleza y espíritu está fuera de su esencia, que en
realidad es una sola, y se debe solo a la limitación de nuestra visión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).

Así pues, lo que cabe esperar no es un perfeccionamiento siempre en progreso en el trozo de tiempo, espacio y existencia que abarcamos
con la vista, no el alabado y prometido perfeccionamiento de la
civilización (a la que apenas se puede denominar así, y que siempre
cava su propia tumba en su exceso de formación), un
perfeccionamiento que hasta cierto punto solo depende de nuestra
diligencia; sino que solo cabe confiar en que la fuerza de la naturaleza
y de las ideas permanezca inagotable, en que en ningún lugar se
pueda generar algo nuevo sin que pase a nuestro ser (estrechamente
unido con el todo) y a nuestro disfrute, y en que en el presente y en el
pasado llegado a nosotros se encuentre un inagotable material de
fecunda elaboración incluso para la vida más alargada.

Lo que hay que hacer es conservar siempre la fertilidad para nuevas y
vivas generaciones espirituales, oponerse a todo lo muerto y
mecánico, tratar siempre con orden y seriedad la vida que continúa
desarrollándose de una manera habitual y vivificarla, en tanto que sea
posible, por medio del espíritu y del ánimo.

4. Ad n.° 3, p. 39. El género humano surge en la tierra, igual que las
especies animales; se reproduce de la misma manera; se une en
rebaños de la misma manera, se divide en naciones de la misma
manera, solo que con una necesidad de socialidad mayor, se queda o
emigra según necesidades físicas o caprichos de la imaginación, tiene
revoluciones, guerras, etc., debido precisamente a estas necesidades,
unidas a las pasiones; en todo esto no hay que preguntar por
intenciones finales, sino por causas, y con frecuencia éstas son físicas
y animales. El movimiento del género humano que muestra la historia
mundial tiene su origen, como todo movimiento en la naturaleza, en el
ansia de operar y generar, así como en los obstáculos que sufre esta
ansia, y sigue leyes que no siempre son visibles. Debido a que el ser
humano es una naturaleza intelectual, a todo este flujo caótico se
enlaza espíritu e idea, tiene éxito o fracasa, se reproduce en ciertas
formas transmitidas de naciones a naciones, y se transforma,
ampliándose o reduciéndose, ennobleciéndose o empeorando. Pero,
de repente, lo más noble que ha producido el espíritu vuelve a ser
devorado por acontecimientos naturales, o por la barbarie; es evidente
que el destino no respeta lo formado espiritualmente, y en esto
consiste la falta de piedad de la historia mundial. De las revoluciones
surgen nuevas formas, la plenitud de la fuerza hace aparición en
figuras que se encuentran en un cambio y ennoblecimiento
constantes, y tanto la intención final como la esencia de todo lo que
sucede consiste solo en que la fuerza se exprese y llegue a la claridad
desde el flujo caótico. Todo movimiento de la naturaleza, por tosco y
salvaje que sea, está acompañado por la idea que nunca sucumbe.

Donde un cráter se desmorona, donde un volcán se eleva, la belleza o
la sublimidad penden de sus formas; donde irrumpe una nación, en su
lengua vive la forma espiritual y un sonido que conmueve a la fantasía
y al ánimo. Por ello, en todo ocaso hay consuelo, y en todo cambio
hay sustitución. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).

5. Ad n.° 3, pp. 39-40. Vivir significa mantener dominante, como ley,
una forma de pensamiento en una masa de materia por medio de una
fuerza misteriosa.Entre las Líneas En el mundo físico se denomina organización a esta
forma y a esta ley; en el mundo intelectual y moral, carácter. Generar
significa hacer empezar a aquella fuerza misteriosa; dicho con otras
palabras: encender una fuerza que de repente arranca de la masa
cierta cantidad de materia en una forma completamente determinada,
y a partir de ahora opone continuamente esta forma en su peculiaridad
a todas las otras formas. Así pues, la verdadera individualidad surge
desde dentro, de repente y de una vez, y es tan poco producida por
medio de la vida que solo en ésta llega a la consciencia, y con
frecuencia oscurecida o tergiversada.Si, Pero: Pero como el ser humano es un
animal de la socialidad (su carácter distintivo) porque necesita al otro
no como protección, ni como ayuda, ni para la generación, ni para la
vida en costumbres (como algunas especies animales), sino porque
se eleva a la consciencia del yo, y ante su entendimiento y sensación
yo sin tú es absurdo, en su individualidad (en su yo) se desprende al
mismo tiempo la individualidad de su sociedad (de su tú) (Humboldt sigue aquí la teoría de la intersubjetividad de Fichte, tal como está expuesta en el parágrafo 3 del Fundamento del derecho natural de 1796)

En consecuencia, la nación también es un individuo, y el ser humano
singular es un individuo del individuo. Esta individualidad se toma más
firme por medio del nexo inconcebible (pero por ello innegable) de la
organización con el carácter, y son posibles diversos círculos de la
individualidad, en cada uno de los cuales la organización desempeña
una función más importante a medida que aumenta la distancia.

6. ¿Cuáles son las fuerzas impulsoras de la historia mundial? Son las
fuerzas que ponen en movimiento los destinos del género humano, y
(consideradas en conjunto) las fuerzas de la generación, la formación
[Bildung] y la inercia.

Por medio de la primera surgen nuevas naciones, así como nuevos
individuos, o transformaciones de viejos, que equivalen a nuevos
surgimientos. Las revoluciones naturales desempeñan aquí la función
primera y más importante. Las separaciones y conexiones, los
establecimientos y migraciones que formaron y separaron linajes en
los primeros comienzos de nuestra historia (y aun más allá de ellos),
se deben en su mayor parte a causas geográficas, climáticas y físicas.

A ellos siguen las transformaciones que las naciones experimentan
por medio de revoluciones históricas, y por último las que sin grandes
acontecimientos individuales son solo una consecuencia del curso de
los acontecimientos introducido una vez. Es por igual importante y
atractivo investigar qué ha contribuido en especial a la generación de
naciones e individuos notables. Que los ejemplos más brillantes de
naciones que presenta la historia no se han formado paulatinamente,
sino que han surgido de una vez y a partir de la nada, lo demuestran
los griegos y los romanos, tan distintos entre sí. El carácter artístico de
los primeros no tolera el concepto de formación gradual; y en cuanto
Roma existió, estaba dada también en ella la idea de un Estado que
nunca cede y que se extiende cada vez más.

La fuerza de la formación es lo que se esfuerzan por alcanzar las
naciones y los individuos.Entre las Líneas En este ámbito ejercen su poder las ideas, y
aquí surge la importante cuestión de marcar los límites de la
formación, aquello a donde puede conducir. La nación que aquí mejor
puede servir como ejemplo es la francesa, ya que consiste casi
exclusivamente, en la medida en que esto es posible, en formación (En consonancia con esta tesis, Humboldt había caracterizado negativamente a Francia ya en octubre de 1798, en una carta a Jacobi. Cfr (examine más sobre estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Briefe von Willielm von Humboldt an Friedrich Heinrich Jacobi, ed. A. Leitzmann, Niemeyer, Halle, 1892, pp. 59-71.)

Hay cierto ciclo de ideas generales que, más que comunicadas, están
presentes por sí mismas inmediatamente y por doquier en las fuerzas
de pensar y de sentir del ser humano. Son éstas ante todo las ideas
en que descansan la religión, la constitución política, la vida pública,
doméstica y solitaria (así pues, al mismo tiempo las diversiones, el
arte, la filosofía y la ciencia). Estas ideas son en especial las fuerzas
formadoras de las naciones.Si, Pero: Pero similitudes de las naciones en estas
fuerzas no conducen siempre a descendencia ni comunicación, tan
poco como la similitud en las lenguas.

La fuerza de la inercia se muestra en la vida animal, así como en la
vida intelectual y moral de las naciones y de los individuos que por
medio de la costumbre y de la pasión se está convirtiendo en animal.
La uniformidad de los egipcios, indios, mexicanos, etc., es un fruto de
esta fuerza.

A partir de estas diversas fuerzas, que operan individualmente o
juntas, y cuyo efecto a menudo es difícil de conocer, surgen los
destinos del género humano, y en el caso de cada figura notable que
hace aparición en la humanidad (sea la figura de una nación o de un
individuo) solo se puede, aparte de describirla y valorarla, preguntar
cómo ha surgido, cómo ha llegado a ser lo que vemos en ella.

7. Ad n.° 3, pp. 41-42. Por el todo en el que se ha de poner la mirada
no se entiende aquí la humanidad que vive ahora o en un momento
dado, sino el concepto del género humano. Este se expone
parcialmente en cada nación singular y en cada ser humano singular,
al menos debido al nexo posible de todos los individuos que viven al
mismo tiempo en cada época, pero como un todo solo sé expone en la
nunca alcanzable totalidad de todas las individualidades que acceden
poco a poco a la realidad. Es imposible en el tiempo que se amplíe
realmente alguna vez el concepto de la humanidad, ni siquiera por
medio de esta totalidad, así como que se trastoquen los viejos
mojones de la Creación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). (…) Pero es posible
y necesario que llegue paulatinamente a la claridad de la consciencia
la esencia de la humanidad, la profundidad dentro de sus límites, así
como que el espíritu por medio de la aspiración a ello y del éxito
parcial acoja en sí mismo de una manera pura y fecunda la idea de la
humanidad y (como la de un tú dado por medio del yo) la de la
divinidad, es decir, la idea de la fuerza y de la legalidad en sí misma.

Si bien esto es el provecho de la historia mundial, no es el fin de los
destinos humanos. Tales fines, da igual como se los denomine, no
existen; los destinos del género humano siguen rodando, como los
ríos fluyen de las montañas hacia el mar, como en el campo brota la
hierba, como los insectos se encierran en un capullo y se convierten
en mariposas, como los pueblos se aprietan y se dejan apretar,
aniquilan y son exterminados. La fuerza del universo, considerada desde el punto de vista del tiempo, que es en el que nos encontramos, es un avanzar incontenible; y en consecuencia lo que hay que conocer
en la historia mundial (o global) no son unas intenciones inventadas a partir de
unos pocos milenios y atribuidas a un ser extraño, sentido
defectuosamente y conocido de una manera más defectuosa todavía,
sino la fuerza de la naturaleza y de la humanidad.Si, Pero: Pero como el todo
sólo es cognoscible en lo singular, hay que estudiar las naciones y los
individuos.

8. Los errores en la visión actual de la historia mundial (o global) son:

— que prácticamente solo se tiene en cuenta la cultura y la
civilización, no se tiene en la cabeza otra cosa que un
perfeccionamiento progresivo, por lo que se forman niveles arbitrarios
de este perfeccionamiento y por el contrario se pasan por alto los
gérmenes más importantes a partir de los cuales surge lo grande, del
mismo modo que de gérmenes similares se ha desarrollado lo grande;

— que se considera a los linajes humanos demasiado como seres
de razón y entendimiento, y demasiado poco como productos
naturales;

— que se busca la consumación del género humano en alcanzar
una perfección general, pensada abstractamente, y no en el desarrollo
de una riqueza de grandes formas individuales.

9. De acuerdo con el punto de vista indicado aquí, en la historia
mundial hay que prestar atención a lo siguiente:

— a las naciones e individuos singulares, de quienes hay que
realizar (por decirlo así) una serie de monografías, ordenadas (hasta
donde sea posible) de acuerdo con el origen;

— a la influencia que naciones e individuos han ejercido unos
sobre otros y sobre su formación;

— a la relación que naciones e individuos guardan individualmente
y en conjunto con el concepto de la humanidad y con cada una de las
ideas generales dadas por medio de él, así como a la relación que
guardan entre sí en referencia a ello;

— a la influencia que las naciones e individuos que existen al
mismo tiempo en cada momento ejercen sobre toda la masa y sobre
toda la duración del género humano;

— al surgimiento de nuevos fenómenos interesantes en la historia
humana, y a la permanencia de los pueblos singulares en la vía en
que se han adentrado.

Con este método se persiguen al mismo tiempo todos los hilos del
nexo de los acontecimientos humanos desde sus comienzos hasta su
final, e incluso allí donde este nexo no está presente o no es visible se
examina minuciosamente toda la multiplicidad de las figuras humanas,
en tanto que pueda ser atractiva o instructiva. Se considera la historia
mundial desde un punto de vista triple:

— como una de las partes más importantes de la actividad de la
fuerza del universo;

— como una maraña de hilos en ocasiones interrumpidos pronto, en
ocasiones enlazados largamente, a desenredar por medio del estudio
y la agudeza;

— como un patrón de la felicidad y perfección esperables para el
género humano y como una teoría para conservar y elevar ambas.

Pero para poder hacer estas consideraciones en la historia real, tienen
que preceder muchas investigaciones filosóficas que examinen en
general la posibilidad de los fenómenos y de su nexo, y que valoren
correctamente el valor intrínseco de los mismos y la influencia que
ejercen en su alrededor. Es mejor realizar este examen y esta
valoración siempre al mismo tiempo de la mano de la experiencia, y
asumir en ellos tanto como sea necesario de la historia, pues aquí
siempre se está hablando al mismo tiempo de objetos de experiencia.
A lo, de acuerdo con este método, ya expuesto históricamente en la
parte raciocinante puede referirse entonces solo brevemente la parte
histórica.

Consideraciones sobre las causas motrices en la historia mundial: Fragmento

Las presentes consideraciones son diferentes de todas las elaboraciones anteriores de la historia mundial.

Su intención no es explicar el nexo de los acontecimientos entre sí,
buscar en los acontecimientos las causas de los destinos del género
humano y formar a partir de los hechos individuales un tejido tan
enlazado como lo permita la sucesión de los mismos.

Estas consideraciones tampoco están destinadas, como suele
suceder en las denominadas historias de la humanidad y de su
cultura, a perseguir el nexo interior de los fines y a mostrar cómo el
género humano ha prosperado desde unos comienzos toscos y
deformes en dirección a una perfección siempre creciente.

Si se denomina a esto, con razón, la filosofía de la historia mundial, lo
que aquí hacemos es, si la expresión no es demasiado atrevida, la
física de la misma. No seguiremos la huella de las causas finales, sino
la de las causas motrices; no enumeraremos acontecimientos
precedentes de los cuales han surgido acontecimientos posteriores;
sino que habrá que indicar las propias fuerzas a las que ambos deben
su origen. Por ello, de lo que se trata aquí es de una descomposición
de la historia mundial, de una disolución del tejido a que ha dado lugar
la elaboración de la misma antes mencionada; ahora bien, una
disolución en nuevos componentes, no contenidos en aquélla.Si, Pero: Pero el
presente trabajo conduce de nuevo a las causas finales, pues las
primeras causas motrices solo pueden encontrarse en un ámbito en el
que fuerza e intención se tocan y reclaman mutuamente.

Por lo demás, apenas hace falta anotar que aquí solo se deja de lado
el concepto de una providencia que dirige los acontecimientos
mundiales porque de aceptarlo como fundamento de explicación
amputa toda investigación ulterior. Las causas motrices cognoscibles
para nosotros solo pueden ser encontradas en la naturaleza y
constitución de lo creado por aquella causa primera y suprema.

Las causas de los acontecimientos mundiales se pueden reducir a uno
de los tres objetos siguientes:

— la naturaleza de las cosas,

— la libertad del ser humano y

— la disposición del azar.

La naturaleza de las cosas está determinada o por completo o dentro
de ciertos límites, y es la misma; en ella hay que incluir muy en
especial también la naturaleza moral del ser humano, ya que también
el ser humano (sobre todo si se considera cómo actúa en conjunto y
como masa) se mantiene en una vía uniforme, recibe de los mismos
objetos aproximadamente las mismas impresiones, y reacciona a ellos
aproximadamente de la misma manera. Considerada desde este lado,
toda la historia mundial (o global) en el pasado y en el presente se podría
calcular matemáticamente hasta cierto punto, y la perfección del
cálculo dependería únicamente del alcance de nuestro conocimiento
de las causas operantes. Es innegable que esto es verdadero hasta
cierto punto.Entre las Líneas En el crecimiento y hundimiento de la mayor parte de los
pueblos se puede percibir un curso casi por completo uniforme; si se
considera el estado del mundo inmediatamente después del final de la
segunda guerra púnica y el carácter de los romanos, se puede derivar
paso a paso el dominio mundial (o global) de los romanos con una necesidad
casi perfecta; ciertas regiones, como en Italia Lombardía, en Alemania
del norte el centro de Sajonia y en Francia la Champaña, están en
cierto sentido destinadas por la naturaleza a ser escenarios de
guerras y campos de batalla; en la política hay puntos que, como en la
historia antigua Sicilia y en la moderna Brabante, son durante siglos el
objetivo de pasiones e intenciones en litigio; se encuentran épocas
(como la que se extiende entre la batalla de Salamina y el final de la
guerra del Peloponeso, cuando el poder rivalizante de Atenas y de
Esparta no permitía un poderío único en Grecia, que era el único
punto del que por entonces podría haber surgido un poderío tal; o la
época inmediatamente posterior a la muerte de Carlos V, cuando la
grandeza de su imperio ahora dividido no dejó surgir ningún otro; o la
época entre la muerte de Luis XIV y la Revolución francesa, cuando el
poder de los Estados se había convertido en cierto sentido en una
especie de mecanismo que paulatinamente se comunicaba a todos,
con lo cual todos se vieron transportados a un cierto equilibrio) en las
que casi se puede demostrar la imposibilidad de que ni siquiera un
hombre extraordinario hubiera podido ejercer una especie de poderío
mundial.

▷ Lo último (en 2026)
▷ Si te gustó este texto o correo, considera compartirlo con tus amigos. Si te lo reenviaron por correo, considera suscribirte a nuestras publicaciones por email de Derecho empresarialEmprenderDineroMarketing digital y SEO, Ensayos, PolíticasEcologíaCarrerasLiderazgoInversiones y startups, Ciencias socialesDerecho globalHumanidades, Startups, y Sectores económicos, para recibir ediciones futuras.

Incluso los acontecimientos más casuales a primera vista,
como los matrimonios, las defunciones, los nacimientos
extramatrimoniales y los crímenes, muestran en una serie de años
una regularidad asombrosa, solo explicable por el hecho de que
también las acciones arbitrarias de los seres humanos toman el
carácter de la naturaleza, que siempre sigue un curso que retorna a sí
mismo de acuerdo con leyes uniformes. El estudio de esta manera de
explicación mecánica y (ya que nada ejerce una influencia tan
importante sobre los acontecimientos humanos como la fuerza de las
afinidades electivas morales) química de la historia mundial (o global) es
importante en un grado supremo, y lo es en especial cuando se dirige
este estudio al conocimiento exacto de las leyes de acuerdo con las
cuales operan y reciben reacciones los componentes individuales de
la historia, las fuerzas y reactores. Así, por ejemplo, se puede
demostrar a partir de la naturaleza interior de las lenguas y del
ejemplo de muchas de ellas, como el griego, el latín, el italiano y el
francés, que la vida de una lengua, y por tanto su belleza y la
conservación de su fuerza, depende de lo que se podría llamar su
material, esto es, la abundancia y vivacidad de la manera de sentir de
las naciones por cuyo pecho y labios ha pasado la lengua, pero en
ningún caso de la cultura de estas naciones; que por tanto no puede
prosperar una lengua hablada por una masa de seres humanos
demasiado pequeña; que solo las lenguas cuyos pueblos (tal como se
puede conocer habitualmente y más allá de toda historia conocida por
medio de su figura léxica y ante todo gramatical) han luchado por ellas
durante siglos a través de destinos prodigiosos alcanzan una
extensión tal que por decirlo así se forma en ellas mismas un mundo
propio; por último, que toda lengua se detiene tan pronto como su
nación deja de llevar una animada vida interior como masa, como
nación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). La propia vida de las naciones tiene también su organización,
sus niveles y sus transformaciones, igual que la vida de los individuos.

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

Pues es innegable que para el ser humano hay, aparte de la
individualidad real o numérica, otros niveles y ampliaciones de la
misma, en la familia, en la nación a través de los diversos círculos de
linajes menores y mayores, y en todo el género humano.Entre las Líneas En cada uno
de estos diversos círculos no sucede simplemente que seres humanos
organizados de una manera similar están conectados por vínculos
amplios y estrechos; sino que hay relaciones en que realmente todos
son, como los miembros de un solo cuerpo, un mismo ser.Entre las Líneas En el caso
de las naciones, hasta ahora siempre se ha prestado atención casi
exclusivamente a las causas exteriores que influyen sobre ellas, y en
especial a la religión y a la constitución política, pero demasiado poco
a sus diferencias interiores, como por ejemplo la más notable de
todas: que algunas (al igual que ciertas especies animales que viven
en sociedad) viven separadas en castas, otras en individuos, o a la
diferencia que surge de la más o menos adecuada división de la
nación en linajes menores y de la colaboración entre éstos. De una
manera similar, una investigación exacta y completa extrae de muchos
otros objetos el conocimiento miento de su manera de actuar
determinada, y la primera tarea de una descomposición de la historia
mundial como la presente es proseguir estas investigaciones tan lejos
como sea posible y compararlas pararlas con la masa de los
acontecimientos mundiales.

Ahora bien, sería eternamente en vano pretender buscar aquí la
explicación de los acontecimientos. Su nexo es mecánico solo en
parte, solo en tanto que operan fuerzas muertas, o fuerzas vivas de
una manera similar en cierto sentido a ellas; por el contrario, donde el
nexo toca el ámbito de la libertad acaba todo cálculo; lo nuevo y nunca
experimentado puede surgir de repente a partir de un gran espíritu o
de una voluntad poderosa que solo puede ser juzgada dentro de unos
límites muy amplios y solo de acuerdo con un patrón completamente
distinto. Esta es propiamente la parte hermosa y entusiasmante de la
historia mundial, ya que está dominada por la fuerza creativa del
carácter humano. Tan pronto como un espíritu poderoso, consciente o
inconsciente de sí mismo, dominado por grandes ideas, empolla sobre
un material capaz de recibir una forma, surge algo emparentado con
aquellas ideas, y en consecuencia ajeno al curso habitual de la
naturaleza.

Aviso

No obstante, como siempre pertenece a éste, se
encuentra en una conexión exterior con todo lo que le ha precedido,
pero no es posible explicar su fuerza interior a partir de nada de todo
esto, y en ningún caso mecánicamente. Sea cual fuere el material y el
género de las producciones de que se hable, vale lo mismo, y el
fenómeno es por completo el mismo en el caso del pensador, del
poeta, del artista, del soldado y del estadista, de los dos últimos de los
cuales dependen en especial los acontecimientos mundiales. Todos
siguen una fuerza superior y, donde su empeño tiene éxito, producen
algo de lo que anteriormente solo tenían un oscuro presentimiento; su
actuación pertenece a un orden de las cosas del que solo sabemos
que se encuentra en un nexo completamente opuesto al que nos
rodea. La pasión interviene en el curso de los acontecimientos
mundiales de una manera similar a como aquí el genio. La pasión
verdadera, profunda, que realmente merece este nombre (que a
menudo se derrocha en el apetito momentáneamente virulento) se
parece a la idea de la razón en que busca algo infinito e inalcanzable,
pero como apetito, con medios finitos y sensibles y en objetos finitos
en tanto que tales.

En consecuencia, es una completa confusión de
las esferas, y trae siempre consigo, más o menos, una destrucción de
las propias fuerzas corporales. Cuando la pasión es realmente una
mera confusión de las esferas y su propio objetivo es infinito, como en
la exaltación religiosa y en el amor puro, se la puede denominar como
máximo un error, y solo puede ser el error de un alma noble cuya
existencia finita se podría denominar un error de la naturaleza. El
anhelo de lo divino consume entonces la fuerza terrenal. Ahora bien,
en la mayor parte de los casos la pasión es infinita solo en la forma de
su afán, y depende de la naturaleza de su objeto limitado y en sí
mismo insignificante que esta forma sea capaz de ennoblecerla o la
haga odiosa y despreciable.

Aviso

No obstante, solo unas pocas pasiones
tienen importancia para la historia mundial (o global) de la manera mencionada
aquí. Pues donde una pasión simplemente habitual ocasiona grandes
transformaciones por medio de la conexión de las circunstancias,
como en el caso de la muerte de Virginia y en innumerables ejemplos
más de este tipo, en justicia esto solo se puede poner en la serie de
los acontecimientos casuales. Que la actividad del genio y de la
pasión profunda pertenece a un orden de las cosas diferente del curso
mecánico de la naturaleza es innegable; ahora bien, en rigor esto
sucede con todas las emanaciones de la individualidad humana. Pues
lo que subyace a ésta es algo en sí mismo inescrutable, autónomo,
que da comienzo a su propia actividad y que no puede ser explicado a
partir de ninguna de las influencias que experimenta (ya que más bien
determina todas esas influencias por medio de la reacción). Incluso
aunque la materia de la acción fuera la misma, se tornará diversa por
medio de la forma individual, la fuerza apenas suficiente o excesiva, la
ligereza o el esfuerzo, y todas las pequeñas e innombrables
determinaciones que constituyen la impronta de la individualidad y que
notamos en cada instante, de la vida diaria. Justamente éstas, como
caracteres de naciones y épocas, adquieren importancia para la
historia mundial, y la consideración de la historia de, por ejemplo, los
griegos, los alemanes, los franceses y los ingleses muestra
claramente qué decisiva influencia ha ejercido simplemente la
diversidad de la longitud y constancia en el curso de su pensamiento y
sensación sobre sus propios destinos y los destinos del mundo.

📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras:

Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.

Así pues, dos sedes de cosas diferentes por su esencia e incluso
aparentemente opuestas son las causas motrices en la historia
mundial que saltan a la vista: la necesidad natural, de la que tampoco
el ser humano se puede librar por completo, y la libertad, que tal vez
opere también, solo que de una manera desconocida para nosotros,
en las transformaciones de la naturaleza no humana. Ambas se
limitan mutuamente siempre, pero con la notable diferencia de que es
mucho más fácil determinar lo que la necesidad natural nunca
permitirá realizar a la libertad que lo que ésta comenzará a emprender
en aquélla. El estudio de ambas nos conduce de nuevo al ser
humano; ahora bien, la libertad aparece más en el individuo, la
necesidad natural más en las masas y en la especie, y para medir en
cierta manera el reino de la primera hay que desarrollar ante todo el
concepto de la individualidad, y a continuación hay que dirigirse a las
ideas que, como su tipo dado en la infinitud, sirven de origen a la
individualidad, y a su vez son imitadas por ésta en su alrededor. Pues
la individualidad es en cada género de la vida solo una masa del
material dominada por una fuerza indivisible de acuerdo con un tipo
uniforme (pues aquí se entiende por idea solo esto, y no algo
realmente pensado); y cada una de las dos, la idea y la configuración
sensible de algún género de individuos, puede conducir (aquélla como
causa formadora, ésta como símbolo) a encontrar la otra. La disputa
entre la libertad y la necesidad natural no puede ser conocida como
resuelta de una manera satisfactoria ni en la experiencia ni en el
entendimiento.

Fuente: Wilhelm von Humboldt (1767-1835), notas de J. Navarro.

Visualización Jerárquica de Historia universal

Ciencia > Humanidades > Ciencias sociales > Historia
Geografía > Geografía política > Mundo

Historia universal

A continuación se examinará el significado.

¿Cómo se define? Concepto de Historia universal

Véase la definición de Historia universal en el diccionario.

Características de Historia universal

[rtbs name=”ciencia”]

También de interés para Historia Universal:
▷ Geografía y Historia Universal

Geografía y Historia Universal

Nuestros recursos de Geografía muestran lo mejor de la revisión de la investigación de vanguardia de toda la disciplina y del campo afín de los estudios urbanos. Nuestros elementos y textos abarcan temas tan diversos como la ecología política, los peligros y las catástrofes, la regeneración urbana, Historia Universal, el desarrollo local y regional y la ecología urbana. Periódicamente se añaden nuevos temas a medida que los autores responden a los acontecimientos y temas de actualidad de esta dinámica disciplina. Entre los recursos se incluyen:

  • Desarrollo local y regional
  • Diseño urbano
  • Peligros y reducción del riesgo de catástrofes
  • Los estudios del paisaje
  • Regeneración urbana
  • Ciudades del Sur Global
  • Género y desarrollo
  • Geografía de los medios de comunicación
  • Geopolítica crítica
  • Patrimonio e identidad
  • Geografías del género
  • Estudios fronterizos
  • Urbanización y cambio medioambiental global
  • Geografía del neoliberalismo
  • Cartografía
  • Espacios de política urbana
  • Alimentación y medio ambiente
  • Justicia medioambiental.

Recursos

Traducción de Historia universal

Inglés: World history
Francés: Histoire universelle
Alemán: Weltgeschichte
Italiano: Storia universale
Portugués: História universal
Polaco: Historia świata

Tesauro de Historia universal

Ciencia > Humanidades > Ciencias sociales > Historia > Historia universal
Geografía > Geografía política > Mundo > Historia universal

Véase También

▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
▷ Lee Gratis Nuestras Publicaciones
,Si este contenido te interesa, considera recibir gratis nuestras publicaciones por email de Derecho empresarial, Emprender, Dinero, Políticas, Ecología, Carreras, Liderazgo, Ciencias sociales, Derecho global, Marketing digital y SEO, Inversiones y startups, Ensayos, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack.

1 comentario en «Historia Universal»

Foro de la Comunidad: ¿Estás satisfecho con tu experiencia? Por favor, sugiere ideas para ampliar o mejorar el contenido, o cómo ha sido tu experiencia:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.

Descubre más desde Plataforma de Derecho y Ciencias Sociales

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo