Revolución de Mayo de 1810
En mayo de 1810, llegó a Buenos Aires la noticia de que el Rey de España, Fernando VII, había sido depuesto por Napoleón Bonaparte. En lugar de servir al nuevo Rey, José Bonaparte (hermano de Napoleón), la ciudad formó su propio consejo de gobierno, declarándose esencialmente independiente hasta que Fernando pudiera reclamar el trono. Aunque inicialmente fue un acto de lealtad a la corona española, la “Revolución de Mayo”, como llegó a conocerse, fue finalmente un precursor de la independencia. La famosa Plaza de Mayo en Buenos Aires es nombrada en honor a estas acciones.