Esta entrada sobre el control del crimen organizado, junto con otras en esta referencia, discute los tipos de políticas y enfoques de aplicación de la norma (generalmente por los organismos y autoridades públicas, incluido las fuerzas y cuerpos de seguridad y orden público) destinados a abordar el crimen organizado como un problema. Estados Unidos se convirtió en el primer país en desarrollar una respuesta integral y de amplio alcance al fenómeno de la “delincuencia organizada”. La legislación introducida a finales del decenio de 1960 dio a los fiscales un nuevo modelo basado en patrones de actividad delictiva más que en delitos específicos. Además de los nuevos instrumentos para procesar a los grupos delictivos, aumentó la severidad de las sanciones contra ellos. El enfoque estadounidense se convirtió en el modelo para otros países. Dado que la delincuencia organizada se considera una cuestión internacional, nuevas organizaciones han aparecido para abordarla. Pero, ¿puede prevenirse alguna vez el crimen organizado?