Este texto se ocupa de la forma silenciosa en que los anunciantes rastrean su navegación. Las cookies están en vías de desaparición, pero no se hace lo suficiente con respecto a las huellas digitales del navegador. ¿De qué se trata? En los últimos años, los principales navegadores, como Safari y Firefox, han restringido esta práctica. Incluso Chrome se ha dado cuenta de que las cookies son una pesadilla para la privacidad. Pero suprimirlas sólo pone fin a un tipo de rastreo en línea: otros son posiblemente peores. La huella digital, que implica la recopilación de información detallada sobre la configuración del navegador o del teléfono, entra en esta categoría. El método de rastreo está en gran medida oculto, no hay mucho que se pueda hacer para detenerlo, y los reguladores han hecho poco para limitar la forma en que las empresas lo utilizan para seguirle en Internet.