Seguros
Los primeros contratos de seguro se remontan a la antigua Roma. Pero fue en Italia, en 1424, donde se fundó la primera compañía de seguros marítimos, y fue sobre todo en Inglaterra donde se desarrollaron las cámaras de seguros, círculos o clubes de particulares cuya profesión era el seguro, que estuvieron en el origen de la mayoría de las innovaciones en materia de seguros, hasta la formación definitiva de las grandes compañías en el siglo XIX. En Francia, desde la posguerra hasta finales de los años 90, el Estado presidió en gran medida el destino del sector, como accionista de los principales grupos aseguradores. La voluntad política de liberalización y la integración europea provocaron entonces importantes cambios en la estructura de capital del sector, obligándolo a experimentar profundas transformaciones.