Habitabilidad
El valor de uso de las estructuras mejoradas de los ocupantes ilegales queda claro en la forma en que la ampliación y subdivisión de los edificios y lotes ha permitido a muchos de los hijos de los propietarios originales establecer hogares independientes que pueden seguir compartiendo muchos recursos. En la Ciudad de México, donde las familias nucleares han sido la norma durante mucho tiempo, una investigación publicada en 2007 encontró que el 61 por ciento de los lotes con múltiples hogares contenían una mezcla de padres e hijos adultos, y otro 30 por ciento eran hermanos adultos que compartían o los padres con otros parientes. Estas cifras sugieren el valor de uso continuo de estas viviendas, que parecen tener una idoneidad considerable no sólo para los pioneros, sino también para sus hijos y otros parientes. Las flexibilidades del control de los habitantes crean posibilidades de ampliación y adición de hijos adultos que a menudo estarían prohibidas en las viviendas públicas.