La evaluación de las publicaciones académicas es un desafío sin fin. Dicha evaluación es parte integral de los procedimientos internos de contratación, promoción y permanencia, y de las decisiones de financiación externa y las clasificaciones institucionales. La forma adecuada de evaluar las publicaciones académicas ha sido objeto de un feroz debate. El método tradicional para la evaluación académica es la revisión específica de cada publicación, evaluando su originalidad, rigor y significado. Este método, conocido como “revisión por pares u homólogos”, suele ser difícil de realizar y puede ser subjetivo.
Existen diversas fuentes internacionales y nacionales que aportan indicadores de calidad de distinta naturaleza sobre revistas (desde WoS, Scopus, ERIH y CIRC hasta DICE, RESH, In-Recs, MIAR, etc.), pero para los libros, los rankings existentes son pocos, con cierto protagonismo español.