Con la adopción del Reglamento General de protección de datos (GDPR), la Unión Europea (UE) asignó un papel prominente al consentimiento de los padres para proteger los datos personales de los menores en línea. Por primera vez, el GDPR requiere el consentimiento de los padres antes de que los proveedores de servicios de la sociedad de la información puedan procesar los datos personales de niños menores de 16 años de edad. Esta disposición es nueva para Europa y enfrenta muchos desafíos de interpretación e implementación, pero no para Estados Unidos, que aprobó reglas detalladas para los operadores que recolectan información personal de niños bajo la ley de protección de la privacidad en línea de los niños (COPPA) hace casi dos décadas.