Acción Humanitaria de Posguerra
En 1941 el Consejo Nacional Católico de Bienestar creó el Servicio de Socorro Católico, que comenzó a funcionar en 1943. Aunque varios factores ayudan a explicar cómo tuvo éxito donde las empresas anteriores habían fracasado, una variable crítica había cambiado: el apoyo directo del gobierno de los Estados Unidos. La decisión de los obispos católicos de los Estados Unidos de crear otro organismo se debió en parte al deseo de la Casa Blanca de fomentar una posible asociación entre el Consejo Nacional Católico de Bienestar y el Vaticano para apoyar a los aliados. Y el gobierno respaldó su apoyo con dinero. Uno de los primeros proyectos de CRS fue ayudar a miles de católicos polacos que soportaban una extraordinaria y peligrosa travesía en busca de seguridad; se habían visto obligados a trasladarse de Polonia a Asia Central e Irán, de allí a África oriental y, finalmente, al norte de México, donde esperaban ser admitidos en los Estados Unidos. Creada en 1945, la Cooperativa de las Remesas Americanas a Europa, más conocida como CARE, representó en muchos aspectos el cambio del viejo al nuevo estilo de humanitarismo. Fue fundada originalmente, con su pasado anclado en la primera guerra mundial, en el patrón familiar de entregar ayuda basada en la identidad y no en la necesidad.