Comité Internacional de la Cruz Roja
Clara Barton no dedicó su tiempo a tareas administrativas. Era una mujer de acción y visitaba los lugares de catástrofes y guerras para ayudar a las víctimas sobre el terreno. Ayudó en inundaciones, tornados, epidemias de fiebre amarilla y tifus en EE.UU., una hambruna en Rusia, la guerra armenio-turca, la guerra de Cuba, la guerra ruso-japonesa y otros lugares. Barton fue una de las primeras en combinar la ayuda humanitaria con los programas de reconstrucción. Esperaba que las víctimas de las catástrofes a las que atendía utilizaran el dinero donado no sólo para comprar alimentos, sino también tantas semillas y herramientas como fuera posible para que pudieran volver a llevar una vida independiente lo antes posible. Hoy en día, esta “ayuda para la autoayuda” también forma parte integrante de los programas de ayuda del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.