Derecho Internacional Humanitario

Derecho Internacional Humanitario

Este elemento es un complemento de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]
«Conjunto de normas, de origen convencional o consuetudinario, aplicable en conflictos armados, internacionales o no, por lo que es denominado también “derecho de los conflictos armados” o “derecho de la guerra”. Tiene por objeto el alivio del sufrimiento de las víctimas, y la protección de éstas y de los bienes esenciales para su supervivencia, limitando para ello la libertad de los contendientes a la hora de elegir sus métodos y medios de guerra.

El Derecho Internacional Humanitario (DIH) nació en el siglo XIX, a raíz de la batalla de Solferino, de 1859. El empresario suizo Henry Dunant, conmovido por el alto número de víctimas, formuló en su obra Un recuerdo de Solferino (1862) dos propuestas que tendrían un fértil desarrollo: a) que cada país constituyera una sociedad voluntaria de socorro y b) que los Estados ratificaran “un principio internacional convencional” garantizando una protección jurídica a los hospitales militares y al personal sanitario. Como consecuencia, poco después, en 1864, se adoptaba la primera Convención para mejorar la suerte de los militares heridos en campaña, con la que nacía el DIH escrito (ver acción humanitaria fundamentos jurídicos; cruz roja).

Las normas que constituyen el (DIH) vienen recogidas en los siguientes instrumentos:

  • Las diversas declaraciones y Convenciones de La Haya (de 1899, 1907, 1954, 1957, 1970 y 1973).
  • Los cuatro Convenios de Ginebra de 1949: I Convenio de Ginebra para aliviar la suerte que corren los heridos y los enfermos de las fuerzas armadas en campaña; II Convenio de Ginebra para aliviar la suerte que corren los heridos, los enfermos y los náufragos de las fuerzas armadas en el mar; III Convenio de Ginebra relativo al trato debido a los prisioneros de guerra en el mar; y IV Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra.
  • Los dos Protocolos Adicionales a los Convenios de Ginebra, de 1977: Protocolo Adicional I relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales; y Protocolo Adicional II relativo a la protección de las víctimas de los conflictos sin carácter internacional.» (1)

Contenidos fundamentales

«En cuanto a las reglas que establece el DIH, habría que destacar lo siguiente:

  • Los cuatro Convenios de Ginebra tienen un carácter universal, puesto que son parte de los mismos (esto es, firmantes) la gran mayoría de los Estados de la comunidad internacional.
  • El DIH se aplica no solo en caso de guerra declarada, sino también incluso cuando el estado de guerra no ha sido reconocido por alguna de las partes.
  • El DIH se concibió para los conflictos armados internacionales. Para los que no lo son, sin embargo, rigen las disposiciones fundamentales de carácter mínimo recogidas en el artículo 3 común a los cuatro Convenios.
  • Se establece el compromiso fundamental de respetar y hacer respetar el DIH en todas las circunstancias.Entre las Líneas En consecuencia, se abandona el criterio de reciprocidad en la aplicación del derecho; es decir, un Estado no puede alegar como causa para justificar su incumplimiento el que otro Estado no sea parte de los instrumentos jurídicos señalados o no los cumpla.
  • Será respetado el derecho a la vida y a la integridad física y moral de las personas fuera de combate y de las que no participan directamente en las hostilidades.
    Pormenores

    Los heridos y los enfermos serán recogidos y cuidados por la parte en conflicto que les tenga en su poder.

  • Como veremos más abajo, está prevista la posibilidad de que intervengan las Potencias Protectoras que, encargadas de salvaguardar los intereses de las partes contendientes, cooperan en el cumplimiento de los Convenios.

Por otra parte, es de destacar que el IV Convenio supuso un gran progreso en la protección de la población civil, ya que hasta 1949 no se había aprobado ningún tratado relativo a la misma en tiempo de guerra. Dicho Convenio distingue entre civiles y combatientes, es decir, entre quienes participan y quienes no participan en las hostilidades. Estos últimos, conforme al DIH, no pueden ser objetivo de guerra y han de ser tratados con humanidad. Asimismo, los bienes esenciales para la supervivencia de la población civil no pueden ser destruidos.

Algunas veces se distingue entre el “Derecho de La Haya” y el “Derecho de Ginebra”. El primero sería el derecho de la guerra o ius in bello, por cuanto establece normas de conducta de los beligerantes durante las hostilidades. El segundo consta de las normas relativas a la protección de las víctimas en tiempo de guerra, a saber, los cuatro Convenios de Ginebra mencionados. Ahora bien, los también citados Protocolos Adicionales de 1977 recogen normas relativas tanto al derecho de La Haya como al de Ginebra, razón por la que, como señala La Pradelle (1978:30), se haya reducido esta dicotomía entre ambos “derechos” y deba ser subrayada la unidad del Derecho de los conflictos armados.» (2)

Ámbito de aplicación

«El DIH se concibió para ser aplicado en los conflictos armados internacionales, es decir, entre Estados reconocidos. Sólo una parte del DIH se destina a los conflictos armados internos, en concreto, el artículo 3 común a los cuatro Convenios y el Protocolo II. El artículo 3 común alude simplemente a “los conflictos armados que no sean de índole internacional” y prohíbe los atentados a la vida y a la dignidad, la toma de rehenes y las condenas dictadas y las ejecuciones efectuadas sin juicio previo”. Por su parte, el ámbito de aplicación del Protocolo II es más limitado, ya que se refiere a los conflictos armados internos que reúnan determinadas características, a saber, que se desarrollen en el territorio de un Estado entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes o grupos armados organizados que, bajo la dirección de un mando responsable, ejerzan sobre una parte de dicho territorio un control tal que les permita realizar operaciones militares sostenidas y concertadas.

En cuanto a las situaciones de disturbios y tensiones interiores, es decir, aquellos casos en los que no existe el grado de violencia suficiente para considerarlos conflictos armados, el propio Protocolo II declara expresamente que no será de aplicación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto).

Puntualización

Sin embargo, sí que es aplicable el citado artículo 3 común y los derechos humanos inderogables conforme al derecho internacional de los derechos humanos (como veremos más adelante al hablar de la relación entre éste y el DIH).» (3)

Mecanismos de aplicación

«Tanto el artículo 1 común a los cuatro Convenios de Ginebra de 1949 como el artículo 1 del Protocolo Adicional I de 1977, establecen el compromiso fundamental en virtud del cual “las Altas Partes contratantes se comprometen a respetar y a hacer respetar” sus respectivas disposiciones “en todas las circunstancias”.

Ahora bien, en lo relativo al cumplimiento del DIH hay que distinguir entre las normas de aplicación internas de los Estados y los mecanismos internacionales.

Respecto a las normas internas, el Protocolo I de 1977 establece que las partes en conflicto deberán adoptar sin demora las medidas necesarias para cumplir las obligaciones que les incumben y deberán comunicar las leyes y reglamentos que adopten para garantizar su aplicación.

Por lo que se refiere a los mecanismos internacionales, los Convenios de Ginebra y el Protocolo I recogen el sistema de las Potencias Protectoras. Se trata de Estados que no están implicados en determinado conflicto armado y que desempeñan tres tipos de funciones: constituyen un medio de comunicación entre las partes en conflicto en lo relativo a la aplicación de los Convenios; realizan actividades de auxilio y ayuda a las víctimas, y controlan el cumplimiento de las obligaciones derivadas de los Convenios.

La Potencia Protectora es nombrada tras el acuerdo de los dos Estados en conflicto. Ahora bien, no existe una obligación, por parte de los Estados beligerantes, de designar una Potencia Protectora con el propósito de hacer aplicar los Convenios de Ginebra.Entre las Líneas En consecuencia, aunque dichas potencias estuvieron presentes, entre otros, en el conflicto de Suez (1956) y en el de Pakistán con India (1971), apenas se han utilizado.Entre las Líneas En gran medida, se debe a que la mayoría de los conflictos armados son no internacionales, en los que no cabe la aplicación del sistema de las potencias protectoras.

De modo que el balance en cuanto al respeto al DIH es desalentador. Los mecanismos aplicables a los conflictos armados internacionales presentan un funcionamiento insuficiente. Pero, aún peor, éste resulta casi inexistente en el caso de conflictos civiles, que sin embargo constituyen la inmensa mayoría de los conflictos actuales.Entre las Líneas En éstos, algunos de los actos prohibidos por el DIH forman parte de las estrategias habituales, como los ataques directos a la población civil, la utilización de prisioneros o civiles como escudos humanos, el genocidio, la limpieza étnica o la utilización del hambre como arma de guerra. Por otra parte, en muchos de los conflictos internos actuales resulta difícil diferenciar en la práctica entre los combatientes y los civiles, en contraste con la diferenciación establecida por el DIH.

Por otro lado, aunque se trate de mecanismos de sanción y no de aplicación del DIH, cabe destacar el gran avance que supuso la creación de los tribunales ad hoc para la ex yugoslavia y ruanda, ya que ambos tienen competencias para juzgar las violaciones del DIH.» (4)

DIH y derechos humanos

«El derecho internacional de los derechos humanos y el DIH tienen orígenes diferentes, pues éste surgió en el siglo XIX, mientras aquél lo hizo en el XX. Del mismo modo, también difieren en sus objetivos, pues el primero tiende a la consecución de los derechos humanos en tiempo de paz, mientras que el segundo pretende proteger a las víctimas de los conflictos armados.

Puntualización

Sin embargo, ambos tienen el objetivo común y general de proteger a la persona humana.

Una cuestión conceptual importante es saber si el derecho internacional de los derechos humanos, aplicable en principio en tiempo de paz, rige también en tiempo de guerra. Entendiendo que su base filosófica es que los seres humanos los poseen siempre por el hecho de serlo, los derechos humanos serían aplicables en cualquier circunstancia. Ahora bien, la mayoría de los tratados de derechos humanos permite que los países deroguen la mayor parte de sus disposiciones en tiempo de guerra, excepto las que se refieren al comúnmente denominado “núcleo duro” de esos derechos, que son inderogables. Se trata, básicamente, del derecho a la vida, la prohibición de la tortura y otros tratos inhumanos, la prohibición de la esclavitud y las condenas sin juicio previo.

Por consiguiente, existe un espacio en el que convergen el derecho internacional humanitario y el derecho internacional de los derechos humanos. Ambos derechos son distintos (los instrumentos jurídicos de los que derivan son diferentes y sus campos de aplicación también), pero complementarios.» (5)

DIH y Naciones Unidas

«El hecho de que la propia Carta de las naciones unidas prohibiera el uso de la fuerza armada y tendiera hacia la consecución de la paz y la seguridad internacional, influyó en el inicial desinterés de la ONU por el DIH, por cuanto éste se orienta precisamente a regular las guerras que se pretendían suprimir.

Por esta razón fue el Gobierno suizo quien, en 1949, convocó una Conferencia Internacional con el fin de desarrollar el derecho internacional humanitario. Sobre la base de una serie de proyectos elaborados por el Comité Internacional de la cruz roja (CICR) –razón por la cual el derecho internacional humanitario se ha identificado más con dicho Comité que con las Naciones Unidas–, se adoptaron los cuatro Convenios de Ginebra de 1949, a las que se adhirieron numerosos Estados. Esto pone de relieve que los Estados, más pragmáticos que las Naciones Unidas, constataron que los fines de la paz y la seguridad internacionales recogidos en la Carta no se harían realidad durante la época de la Guerra Fría, y que más valía adoptar ciertas normas esenciales que rigieran en tiempo de guerra.

En 1949, cuando se adoptaron los Convenios de Ginebra, no se hizo mención a la cuestión de la aplicabilidad de las mismas por las Naciones Unidas. Si bien los Estados son partes de los Convenios, las obligaciones que puede asumir un Estado son distintas a las obligaciones que puede asumir una organización internacional.

La Conferencia Internacional de Derechos Humanos de las Naciones Unidas celebrada en Teherán en 1968, en la que se reconoció la necesidad de proteger los derechos humanos en todas las circunstancias, marcó el inicio de un mayor uso del DIH por dicha organización. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Desde entonces, las Naciones Unidas ejercieron la función de codificación y promoción del DIH con el impulso de los Protocolos de 1977 y la Convención de Ginebra de 1980 sobre Prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados.Entre las Líneas En este sentido, el Protocolo I prevé que, en los casos de violaciones graves de las Convenios o del Protocolo, las Partes contratantes se comprometan a actuar, en cooperación con las Naciones Unidas y de conformidad con la Carta.

La función fiscalizadora de la ONU respecto al DIH se ha llevado a cabo a través de la inclusión en sus operaciones de paz de mandatos de supervisión de dicho derecho. Así mismo, aunque las Naciones Unidas no son Parte de los Convenios de Ginebra, por cuanto no son un Estado, las actuaciones en defensa propia por parte de sus tropas, los cascos azules, está limitada por otro principio general del derecho internacional, como es el de proporcionalidad en el uso de la fuerza.

Otra muestra de la preocupación de la ONU por la observancia del DIH está en la aproximación habida entre el concepto de paz y seguridad internacionales, y el de cumplimiento del DIH.Entre las Líneas En este sentido, numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad adoptadas en la última década del siglo XIX exigen la observancia del DIH en aras a la consecución y mantenimiento de la paz y seguridad internacionales.Entre las Líneas En este orden de cosas, el Consejo de Seguridad constituyó los tribunales ad hoc para exyugoslavia y para ruanda, con objeto de juzgar a las personas responsables de violaciones graves del DIH.

Por último, caben destacarse algunos factores que han contribuido al crecimiento del interés por esta rama del derecho desde principios de los años 90: a) la adhesión de la gran mayoría de los Estados de la comunidad internacional a las Convenios de Ginebra; b) la estimación de que el DIH desempeñó un papel positivo en la Guerra del Golfo de 1991; c) el aumento de la información sobre conflictos, que ha fomentado el conocimiento público y generalizado de su violación; d) la sensibilización sobre el problema de las minas antipersona; e) el establecimiento por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de los Tribunales para la ex Yugoslavia (1993) y para Ruanda (1994); y f) la aprobación del Estatuto de la corte penal internacional en 1998.» (6)

Historia

como se vio, la Segunda Guerra Mundial rompió el principio de que las personas civiles y las personas que no participan en los combates no han de ser, en ningún caso, objeto de ataques, sino que deben ser respetadas y protegidas en todo tiempo.

Esta devastadora experiencia, generó que la comunidad internacional revisara la normativa existente, y en el año 1949 es actualizada al publicarse los cuatro Convenios de Ginebra – considerados como la piedra angular del DIH- y que en esencia protegen a todas aquellas personas que no participan en las hostilidades (civiles, personal sanitario, miembros de organizaciones humanitarias) y a los que ya no pueden seguir participando en las hostilidades (heridos, enfermos, náufragos, prisioneros de guerra).

Los Estados Partes en los Convenios de Ginebra de 1949 – entre estos Costa Rica- confiaron al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), mediante los Estatutos del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, «trabajar por la comprensión y la difusión del derecho internacional humanitario aplicable en los conflictos armados y preparar el eventual desarrollo del mismo», y es aquí como veremos, donde la CCDIH juega un rol fundamental.

Comisión Costarricense de Derecho Internacional Humanitario

El 21 de mayo del año 2004, mediante el Decreto Ejecutivo Nº 32077-RE, publicado en el Diario Oficial La Gaceta, Nº 216 del jueves 4 de noviembre del 2004, se crea en el país la Comisión Costarricense de Derecho Internacional Humanitario (CCDIH), ente interinstitucional asesor del Poder Ejecutivo en materia de adopción, aplicación y difusión del Derecho Internacional Humanitario (DIH). El 12 de diciembre del mismo año, entra en funcionamiento con su instalación oficial a través de un acto presidido por el Ministro de Relaciones Exteriores y Culto.

La Comisión Costarricense es permanente y se reúne una vez al mes. Se encuentra integrada por dieciséis instituciones, ocho de gobierno, tres estatales, tres de universidades públicas, y dos no estatales de interés público. Su rectoría está a cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. De manera gradual, la Comisión se ha consolidado como un centro de referencia nacional con respecto a muchas cuestiones relativas al DIH.

La Comisión está conformada por representantes de las siguientes instituciones:

Asociación Cruz Roja Costarricense.
Colegio de Abogados de Costa Rica.
Consejo Nacional de Rectores.
Defensoría de los Habitantes de la Republica de Costa Rica.
Ministerio de Cultura y Juventud.
Ministerio de Educación Pública.
Ministerio de Justicia y Paz.
Ministerio de la Presidencia.
Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.
Ministerio de Salud.
Ministerio de Seguridad Pública.
Poder Judicial.
Poder Legislativo.
Procuraduría General de la República.
Universidad de Costa Rica.
Universidad Nacional.

Dentro de las principales funciones asignadas a la Comisión se pueden citar:

Asesorar y proponer al Poder Ejecutivo medidas para hacer efectivas las obligaciones en DIH.
Coordinar con otros órganos del Estado para la adopción y aplicación del DIH;
Promover y colaborar con las autoridades académicas en la incorporación del DIH en los planes de estudio.
Promover, fomentar y apoyar la difusión del DIH en las instituciones del Estado y la sociedad en general.
Representar al Estado en Reuniones, Seminarios y Conferencias Internacionales de DIH.
Sugerir y presentar al Poder Ejecutivo proyectos de ley y reglamentos en la materia.

Derecho Internacional Humanitario en la Protección de la Infancia y los Derechos del Niño

Artículo de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño donde se recoge este tema

Art. 22 (1); Art. 38 (1 >(4)

Derecho Internacional Humanitario y los Derechos del Niño y el Adolescente

Los Estados Parte deben respetar y asegurar el respeto por las reglas del Derecho Internacional Humanitario que le sean aplicables en un conflicto armado que sea relevante para el niño. Adicionalmente, los Estados Parte deben tomar todas las medidas factibles para asegurar la protección y el cuidado de los niños que estén afectados por un conflicto armado, de conformidad con sus obligaciones bajo el Derecho Humanitario Internacional de proteger a la población civil en conflictos armados. Las obligaciones de los Estados según el Derecho Internacional Humanitario se pueden encontrar en los Tratados de Derechos Humanos y en los siguientes tratados humanitarios: Convención de Ginebra No 1. para el Mejoramiento de las Condiciones de los Heridos y Enfermos en las Fuerzas Armadas en el Campo (1949): Convención de Ginebra No. 2 para el Mejoramiento de las Condiciones de los Heridos, Enfermos y Náufragos Miembros de Fuer/.as Armadas en el Mar (1949); Convención de Ginebra No. 3 relativa al Trato de los Prisioneros de Guerra: Convención de Ginebra No. 4 relativa a la Protección de Personas Civiles en Tiempos de Guerra (1949): Protocolo No. 1 Adicional a la Convención de Ginebra del 12 de agosto de 1949 y relacionado a la Protección de Víctimas de Conflictos Armados Internacionales (1977); y Protocolo No. 2 Adicional a la Convención de Ginebra del 12 de agosto de 1949 y relacionado a la Protección de Víctimas de Conflictos Armados No-Internacionales (1977). Las disposiciones de tratados humanitarios que son de relevancia particular para los niños incluyen: Artículos 14, 17, 23, 24. 25. 26, 38, 49, 50, 51, 68, 76, 81, 82, 89, 94 y 132 de la Convención de Ginebra No. 4 relativa a la Protección de Personas Civiles en Tiempos de Guerra (1949); Artículos 8, 70, 74, 75 (5), 76 (2-3), 77 y 78 Protocolo No.

1 Adicional a la Convención de Ginebra del 12 de agosto de 1949 y relacionado a la Protección de Víctimas de Conflictos Armados Internacionales (1977); y artículos 4(3)y 6(4) del Protocolo No. 2 Adicional a la Convención de Ginebra del 12 de agosto de 1949 y relacionado a la Protección de Víctimas de Conflictos Armados No-Internacionales (1977).

Visualización Jerárquica de Derecho internacional humanitario

Relaciones Internacionales > Seguridad internacional > Conflicto internacional

Derecho internacional humanitario

A continuación se examinará el significado.

¿Cómo se define? Concepto de Derecho internacional humanitario

Véase la definición de Derecho internacional humanitario en el diccionario.

Características de Derecho internacional humanitario

Las relaciones internacionales es el estudio de las relaciones de los Estados entre sí y con las organizaciones internacionales y ciertas entidades subnacionales (por ejemplo, burocracias, partidos políticos y grupos de interés). Está relacionada con otras disciplinas académicas, como la ciencia política, la geografía, la historia, la economía, el derecho, la sociología, la psicología y la filosofía. Este recurso incluye lo siguiente: política internacional, política de cooperación, seguridad internacional y defensa.

Política exterior y sistemas internacionales
La influencia del conductismo contribuyó a organizar las diversas teorías de las relaciones internacionales y la disciplina en dos partes principales o perspectivas: la perspectiva de la política exterior y la perspectiva del análisis de los sistemas internacionales. Dentro de cada una de estas perspectivas se desarrollaron diversas teorías. La perspectiva de la política exterior, por ejemplo, abarca las teorías sobre el comportamiento de los Estados individuales o de categorías de Estados como las democracias o las dictaduras totalitarias, y la perspectiva del análisis del sistema internacional abarca las teorías sobre las interacciones entre los Estados y cómo el número de Estados y sus respectivas capacidades afectan a sus relaciones mutuas. La perspectiva de la política exterior también incluye estudios de los rasgos, estructuras o procesos dentro de una sociedad o política nacional que determinan o influyen en la forma en que dicha sociedad o política participa en las relaciones internacionales. Uno de estos estudios, conocido como el enfoque de la toma de decisiones, analiza la información que utilizan los responsables de la toma de decisiones, sus percepciones y motivaciones, la influencia en su comportamiento de la opinión pública, los entornos organizativos en los que operan y sus antecedentes intelectuales, culturales y sociales. Los estudios que analizan las relaciones entre la riqueza, el poder o el nivel tecnológico de un Estado y su estatus y papel internacional proporcionan otros ejemplos de la perspectiva de la política exterior.

El análisis comparativo de la política exterior apareció por primera vez a mediados de la década de 1960. Mediante la comparación de las fuentes internas de la conducta exterior en diferentes países, utilizando criterios estándar de selección y análisis de datos, este enfoque trata de desarrollar cuentas generalizadas de la actuación de la política exterior, incluyendo teorías que exploran la relación entre el tipo de vínculo interno-externo que muestra un país y su sistema político y económico y nivel de desarrollo social. Algunas investigaciones también han estudiado hasta qué punto ciertas pautas de comportamiento, como las manifestaciones o protestas violentas, pueden extenderse de un Estado a otro.

Mientras que el análisis de la política exterior se centra en las unidades del sistema internacional, el análisis del sistema internacional se ocupa de la estructura del sistema, las interacciones entre sus unidades y las implicaciones para la paz y la guerra, o la cooperación y el conflicto, de la existencia de diferentes tipos de Estados. El término interacciones sugiere desafío y respuesta, dar y recibir, movimiento y contramovimiento, o entradas y salidas. Las historias diplomáticas presentan relatos de acción y respuesta en situaciones internacionales e intentan interpretar los significados de los intercambios. La teoría del equilibrio de poder, que afirma que los Estados actúan para protegerse formando alianzas contra Estados poderosos o coaliciones de Estados, es otro ejemplo de la perspectiva del sistema internacional. Otros ejemplos son las explicaciones y descripciones de los regateos en las negociaciones internacionales y los estudios de las carreras armamentísticas y otros procesos de escalada de acción-reacción.

En nuestro mundo contemporáneo, la circulación transfronteriza de personas, bienes, dinero e información evoluciona continuamente. Con esta profundización de la dependencia mutua, los gobiernos locales o nacionales no pueden hacer frente por sí solos a diversos retos en materia de políticas públicas. A la hora de formular y aplicar las políticas públicas nacionales, los Estados suelen considerar necesario consultar a diversas organizaciones internacionales y a otros Estados miembros que se enfrentan a retos similares.

La cooperación internacional es la interacción de personas o grupos de personas que representan a varias naciones en la búsqueda de un objetivo o interés común.

En los últimos dos siglos, el rápido aumento de la población, la industrialización/urbanización y el uso excesivo de combustibles fósiles han provocado problemas medioambientales como el cambio climático, la escasez de energía, la contaminación y los residuos. Las repercusiones de estos problemas amenazan el futuro de la sociedad humana.

La cooperación entre países puede ser una herramienta eficaz para, por ejemplo, reforzar, compartir y acelerar el desarrollo sanitario dentro de los países y entre regiones. Implica crear, adaptar, transferir y compartir conocimientos y experiencias para mejorar la salud, aprovechando al mismo tiempo los recursos y capacidades existentes.

Recursos

Traducción de Derecho internacional humanitario

Inglés: International humanitarian law
Francés: Droit international humanitaire
Alemán: Humanitäres Völkerrecht
Italiano: Diritto internazionale umanitario
Portugués: Direito internacional humanitário
Polaco: Międzynarodowe prawo humanitarne

Tesauro de Derecho internacional humanitario

Relaciones Internacionales > Seguridad internacional > Conflicto internacional > Derecho internacional humanitario

Véase También

  • DIH
  • Ius in bello

Recursos

Véase También

  • Niños en conflictos armados
  • Asistencia humanitaria
  • Protección de refugiados. Derechos civiles y políticos

    Derecho Internacional Humanitario y los Derechos del Niño y el Adolescente

    Los niños usualmente no son considerados como poseedores de derechos políticos debido a su status (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma digital de ciencias sociales y humanidades). Referente a esos derechos de la CDN que pueden ser considerados derechos civiles, vea el índice temático particularmente bajo «derechos civiles y libertades». Considere también el Acuerdo Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos (1966).

    Recursos

    Véase También

    • Implementación doméstica
    • Derechos económicos, sociales y culturales.

    Recursos

    Notas

    1. Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo (Joana Abrisketa)
    2. Id.
    3. Id.
    4. Id.
    5. Id.
    6. Id.

    Véase También

    • Acción humanitaria
    • Derechos humanos
    • Emergencias complejas
    • Historia del Derecho Humanitario Bélico
    • Derecho Humanitario Bélico
    • Derecho Humanitario
    • Instituto de Derecho Internacional
    • Derecho Aeronáutico Internacional
    • Derecho Penal Internacional
    • Conflicto Armado No Internacional
    • Derecho Internacional
    • Instituto de Derecho Internacional Público

    Bibliografía

    Bouchet-Saulnier, F., (1998), Dictionnaire pratique de droit humanitaire, Découverte, París.
    Bourlayannis, C. (1992), «The Security Council of the United Nations and the Implementation of International Humanitarian Law», Denver Journal of International Law, vol. 20, nº 2, pp. 335 y ss.
    Condorelli, L., A. la Rosa y S. Scherrer (1996), The United Nations and International Humanitarian Law, Pedone, París.
    Fischer, H. y J. Oraá (2000), Derecho internacional y ayuda humanitaria, Universidad de Deusto, Bilbao.
    Sassoli, M. (1987), «Mise en ouvre du droit international humanitaire et des droits de l’homme: une comparaison», Annuaire suisse du droit international, vol. XLIII, Ginebra, pp. 24 y ss.
    Schindler, D. (1984), «United Nations forces and international humanitarian law», en AA.VV., Études et essais sur le droit international humanitaire et sur les principes de la Croix Rouge, en l’honneur de Jean Pictet, Nijhoff, Ginebra.

    Derecho Internacional de los Derechos Humanos en el Derecho Constitucional

    Concepto de Derecho Internacional de los Derechos Humanos publicado por Víctor Manuel Alfaro Jimenez, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM): cuerpo de Declaraciones, Convenios, Tratados y Protocolos que conforman la legislación internacional en materia de derechos humanos.