Empresario
Este elemento es un complemento de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs]
Definición de EMPRESARIO en Derecho español
Persona que por concesión o por contrata ejecuta una obra o explota un servicio público. | Titular propietario o directivo de una industria, negocio o empresa.
Noción de Empresario
En materia de empleo y relaciones laborales en la Unión Europea y/o España, se ha ofrecido [1], respecto de empresario, la siguiente definición: En sentido estricto, propietario o titular de una empresa.Entre las Líneas En el terreno laboral este término se usa en España como sinónimo de empleador.
Noción de Empresario en el Contexto del Mercado de Trabajo
En relación a las relaciones laborales españolas, empresario ha sido definido [Artículo 1.2 del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por R.D. Legislativo 1/1995, de 24 de marzo (B.O.E. 29-03-1995)] de la siguiente forma: Todas las personas, físicas o jurídicas, o comunidades de bienes que reciban la prestación de servicios de las personas referidas en el apartado anterior (art. 1.1. del Estatuto de los Trabajadores “trabajadores que voluntariamente prestan sus servicios a cambio de una retribución”) así como de las personas contratadas para ser cedidas a empresas usuarias por empresas de trabajo temporal legalmente constituidas.
Empresario en el Derecho Social
1. El empresario es uno de los sujetos básicos del Derecho del Trabajo. Ser empresario en sentido jurídico-laboral significa ocupar una pluralidad de posiciones jurídicas: ante todo y básicamente, la posición de sujeto de un contrato de trabajo; pero además el empresario puede ser considerado como sujeto de relaciones jurídicas de Seguridad Social, como titular de derechos colectivos (v. gr.: del derecho al cierre patronal), como asociado (véase qué es, su concepto jurídico; y también su definición como “associate” en derecho anglo-sajón, en inglés) a una organización empresarial o como parte de un proceso o de un procedimiento laborales.
El carácter definitorio del empresario laboral es, pues, su condición de sujeto de un contrato de trabajo; es decir, su condición de contratante o “empleador” de uno o más trabajadores asalariados, a quienes ha de remunerar a cambio de recibir la utilidad patrimonial de su trabajo.
Empresario: Desarrollo de la idea
2. Esta cualidad básica del empresario —ser sujeto o parte de un contrato de trabajo— presupone con frecuencia la titularidad económica (dominical o de otro tipo: por arrendamiento, usufructo, etc.) de una unidad productiva de bienes o servicios. Este es, sin embargo, un presupuesto habitual pero no necesario; existen empresarios en sentido jurídico-Iaboral que no son titulares de una verdadera organización empresarial, como ocurre señaladamente con los “dueños de hogar” o “amos de casa” en aquellos ordenamientos en que la relación de servicio doméstico se halla incluida en el ámbito del Derecho del Trabajo.
Detalles
Tampoco es requisito indispensable que el empresario laboral sea al mismo tiempo empresario en sentido jurídico-mercantil. Carecen, evidentemente, de este carácter los acreedores de trabajo que no desenvuelven una actividad comercial o industrial, dotada normalmente de fin lucrativo; tal es el caso de las entidades benéficas, instituciones públicas, los citados dueños de hogar, etc.
Se puede también ser empresario laboral sin necesidad de ser empresario civil (artesano, profesional liberal) o de carácter jurídico-público (titulares de empresas públicas).
Otros Aspectos
3.
Más Información
Los ordenamientos jurídicos coinciden sustancialmente al trazar la tipología de los empresarios laborales. Una distinción generalizada diferencia entre empresarios individuales (personas físicas o naturales) y empresarios constituidos como persona jurídica o moral. Empresarios de carácter societario son las sociedades mercantiles (colectivas, por acciones, etc.) y civiles, las sociedades cooperativas y las modernas “sociedades anónimas laborales” que existen en algunos países y que se caracterizan porque la mayoría del capital social pertenece a los propios trabajadores de la empresa.
Más Detalles
Un tercer género está formado por los empresarios constituidos como titulares colectivos carentes de personalidad jurídica unitaria. Tal es el caso de los copropietarios de ciertos bienes inmobiliarios urbanos rústicos, así como de las sociedades civiles sin personalidad y de las agrupaciones de empresas desprovistas igualmente de personalidad jurídica.
La recepción por el Derecho de este peculiar tipo de empresario laboral se encuentra motivada por el deseo de asegurar la existencia del contrato de trabajo (y los trabajadores) aun careciendo de personalidad jurídica el acreedor de trabajo.
Más
Los empresarios laborales, por último, pueden tener naturaleza privada o pública. Pueden así contratar trabajadores por su cuenta y bajo su dependencia, tanto un individuo o ente social privado como el Estado o cualquier institución o corporación de derecho público.Entre las Líneas En algunos sistemas, la peculiar entidad del Estado determina que las relaciones con su personal laboral se rijan también por un régimen estatutario o público; en otros ordenamientos, por el contrario, el Estado (y cualquier otro ente público) han de observar las normas de contratación laboral generales, siendo sus relaciones laborales de naturaleza jurídico-privada. [2]
Empresario en el Derecho Social (Continuación)
4. La calidad de empresario laboral la adquiere quien contrata a un trabajador para que preste, en su utilidad y bajo su dependencia, un servicio dependiente y remunerado.
El empresario persona individual puede celebrar contratos de trabajo cuando posee la genérica capacidad de obrar prevista por lo regular en los Códigos Civiles y, en ocasiones, en los de comercio, los cuales fijan los requisitos de mayoría de edad, de emancipación, así como las normas sobre representación por padre o tutor de menores no emancipados, o de asistencia de incapacitados por curadores, etc. Un principio cada vez más expandido es el de suprimir las restricciones contractuales por razón de sexo o de otras circunstancias que impliquen discriminación.
La capacidad de las personas jurídicas para celebrar como empresarios contratos de trabajo se supedita, lógicamente, a su válida constitución, y se instrumenta a través de mecanismos representativos, de acuerdo con lo que dispongan los estatutos sociales y el contrato de sociedad, o, en el caso de los entes públicos, las normas reguladoras de éstos.
Empresario: Desarrollo de la idea
5. La posición contractual del empresario se integra por un conjunto de derechos y deberes respecto del trabajador. Derecho básico del empresario es recibir la prestación laboral, o, más exactamente, la utilidad patrimonial de ella derivada. Asimismo, el empresario tiene derecho a que esa prestación se ejecute diligentemente y de acuerdo con las reglas de la buena fe.
Característicos de la posición jurídica del empresario son los poderes directivo y disciplinario.Entre las Líneas En virtud del primero, el empresario ordena las prestaciones de los concretos trabajadores y organiza el trabajo en la empresa. El ejercicio de tal poder —que no debe suponer menoscabo de los derechos de los trabajadores, ni, en general, injerencia en la esfera de su vida privada— genera en el trabajador el deber de obediencia a las órdenes legítimas.
Detalles
Mediante su poder disciplinario, el empresario está legitimado para imponer sanciones de naturaleza privada a los trabajadores a su servicio que incurran en incumplimientos o faltas, tipificados por lo general en normas estatales o en convenios colectivos. La diversa gravedad de dichas sanciones es congruente con la distinta entidad de las faltas castigadas; las más graves de éstas llegan a penarse con el despido.
El ejercicio de los poderes empresariales, que en el caso de empresarios individuales suele asumirse por éstos personalmente, en el supuesto de empresarios societarios es delegado en directores profesionales.
Junto a su posición activa (derechos y poderes) el empresario ocupa una posición pasiva (deberes u obligaciones). El empresario está así obligado a retribuir al trabajador, a dispensarle un trato digno y no discriminatorio, e igualmente a cumplir sus deberes de seguridad social y seguridad e higiene en el trabajo.
Otros Aspectos
6. Preocupación común de los distintos sistemas jurídicos es la de evitar la existencia de empresarios ficticios constituidos para defraudar los derechos laborales y de seguridad social de los trabajadores.
Con el propósito de impedir tales maquinaciones, las legislaciones prohíben la figura del pseudo-empresario que, sin entidad efectiva, contrata para ceder los trabajadores a empresarios reales (que permanecen ocultos) y la del mediador que opera como ilegal agente de colocación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Particularmente delicados son los problemas de ocultación del empresario real que plantean los grupos de empresas, tanto nacionales como multinacionales.
Más Detalles
7. Mientras que el trabajador es contratado intuitu personae, lo que motiva que su muerte, incapacidad o jubilación extingan el contrato, si tales contingencias son sufridas por el empresario el contrato solo se extingue si no existe sucesor que continúe la actividad o negocio. Del mismo modo, si el empresario es una persona jurídica, la mera disolución de ésta no supone la conclusión de los contratos de trabajo; es preciso además que la empresa no sea transmitida a tercero. Habiendo transmisión (sea inter vivos o mortis causa, y cualquiera que fuere su título jurídico) se producirá la subrogación del empresario cesionario en los derechos y deberes del cedente. [3]
En la Economía
[rtbs name=”home-economia”]La revista “Libros de Economía y Empresa” publicó una reseña del libro “La figura empresarial en el pensamiento económico. Una aproximación histórica” (2007) en este ámbito:“El pensamiento económico debería tener más importancia en el ámbito académico y en el ámbito editorial. Muchos serían los errores de método, de cálculo y de política económica que no se volverían a cometer si se publicara y leyera más historia de las doctrinas económicas. Clara Pérez Vila ha publicado una obra dentro de esta difícil línea editorial, y por ello deberíamos alegrarnos. La figura del empresario en economía es lo más parecido al big-bang de los astrónomos; si supiéramos cómo funciona, tendríamos resueltos muchos interrogantes. Al igual que la gran explosión que dio origen el universo, el empresario es básico en el sistema económico, es más, sin su audacia y su poca aversión al riesgo difícilmente seríamos tan ricos como somos, pero sabemos que no los podemos crear, aparecen solos; tampoco sabemos cómo funcionan, la mente racional y cauta no procesa la información de la misma manera. No en vano el empresario ve dinero dónde los demás vemos problemas. Y, por último, son tan adaptables que es imposible delimitar un entorno en el que se sientan más cómodos.Entre las Líneas En resumen, son seres no reproducibles.
Como la profesora Pérez Vila nos cuenta en su libro, el empresario inquieta a los economistas desde el siglo XIV, y Richard Cantillon será el primer economista en definir su papel en la economía a principios del siglo XVIII. Desde entonces, los economistas no hemos parado de intentar entenderlo. La obra que nos ocupa es un repaso sencillo y cómodo de leer, cual apuntes de clase, y destinado a aquellos lectores que tengan inquietudes acerca de cómo hemos entendido los economistas a los empresarios. Este libro no hace ninguna aportación nueva a la teoría del empresario. Las citas directas de autores relevantes son escasas y abundan las citas de publicaciones de especialistas en la materia. No me cabe la menor duda de que los lectores encontrarán las primeras claves para resolver sus dudas, pero deberán ir a las fuentes originales para recabar información más precisa. Recurrir a fuentes secundarias de información, donde el problema ha recibido ya un primer análisis profundo es una excelente estrategia si queremos dar al lector una información fácil de entender, clara y con buen criterio. Si el interés del lector supera al de un alumno con intención de aprobar, se quedará con la miel en los labios.
El tema es tan interesante que merece la pena llevarse a casa un par de buenos libros, digamos Teoría del desarrollo económico y Riesgo, incertidumbre y beneficio, y leerlos hasta el final. Joseph Schumpeter publicó el primer libro en 1911.Entre las Líneas En esta obra, después de demostrar una cultura amplísima acerca del tema al que se refiere, nos da las claves del comportamiento y la personalidad del empresario coetáneo del autor. Frank Knight escribió el segundo libro en 1921, y aún hoy da para una larga discusión establecer quién asume el riesgo y quién reduce la incertidumbre en una empresa, a quién retribuye el beneficio pasa a un segundo plano, no porque pierda importancia, sino porque es la consecuencia de la discusión original.Entre las Líneas En nuestros días, la discusión sería: si el gerente de una gran empresa, el que tiene que reducir los imprevistos, puede o no tomar decisiones de riesgo como lanzar un nuevo producto al mercado. Mientras que en una pequeña empresa, el riesgo y la incertidumbre son afrontados por la misma persona.
No deberíamos olvidar que los economistas somos hijos de nuestro tiempo y no podemos pedir a Adam Smith (1723-1790, importante filósofo social y economista) que visionara un empresario que fuera un CEO (Chief Executive Office), es decir, el gerente y no el dueño de la empresa. Al igual que él, los economistas clásicos trataron al empresario como un hombre adinerado que, al tratar de conseguir más beneficios, invertía su dinero en empresas agrícolas, industriales o comerciales, dependiendo de las expectativas. Profundizando en este razonamiento, cada economista le otorgó un matiz en aras de definirlo mejor. Adam Smith (1723-1790, importante filósofo social y economista) nos dijo que era un organizador de trabajo, sabía hacer mejor que nadie los alfileres y por ello sabía también cómo dividir el trabajo de hacer un alfiler. John Stuart Mill amplia las tareas del empresario a contable, tesorero, jefe de selección de personal, y funciones de los mandos intermedios. Para el último de los clásicos, Karl Marx, el empresario hacía lo mismo que dijeron sus predecesores, pero eso le convertía en un parásito que explotaba a sus trabajadores.
Los economistas neoclásicos son los primeros en tratar de entender las decisiones que tomaba un empresario con la intención de explicarlas con una ecuación mecanicista heredada de la física. Una meritoria tarea que plantó la semilla para que muchos otros persiguieran el mismo objetivo; a día de hoy, tenemos excelentes ecuaciones que explican la aversión al riesgo y por tanto hemos captado la esencia de la empresarialidad, horrible palabra fruto de la traducción del ingles, pero útil no obstante. Todavía ninguna ecuación ha sido capaz de explicar cómo funciona la mente de Amancio Ortega cuando ha decidido que abrirá una nueva tienda en Londres en la presente primavera.
Es comprensible que la Escuela austriaca tenga más fans cuando explica al empresario, entre los que se encuentra la autora. Manteniendo en mente que Carl Menger lo definió por sus “funciones o atribuciones” y que lo hizo en una nota a pie de página en sus Principios de Economía Política, el resto de los austriacos lo ven como el motor del cambio en la economía. El empresario, tal y como lo define Schumpeter, pasa a ser un personaje inquieto capaz de cambiar un modo de producir por otro, una materia prima por otra, e incluso una demanda por otra. Ciertamente, la función del empresario se aproxima mucho a esto, él ve nuevos métodos de producción, nuevas posibilidades de venta, nuevas “cuñas de exportación” permítaseme la licencia. El conflicto con la teoría económica de Alfred Marshall y Leon Walras reside en que, al definir el empresario como promotor del cambio, obliga a replantear la teoría del equilibrio en los mercados y, por tanto, la premisa de que las empresas maximizan beneficios, aunque éstos desaparezcan en el largo plazo. Esta idea es loable porque aproxima la ciencia económica a la realidad. Por otra parte, los austriacos suponen también que existe libertad económica cuando plantean sus teorías. Ambas suposiciones merecen una reflexión. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Para desgracia de los consumidores, las empresas en general no compiten, colaboran para repartirse el mercado, a menos que no tengan elección, los zapateros o comerciantes no pueden ponerse de acuerdo en el precio del producto ni en el barrio en el que venden, pero si pudieran ganar dinero con menos esfuerzo, por ejemplo si nadie me quita mis clientes, seguro que lo harían. También para desdicha del sufrido consumidor la información no es gratuita, es muy cara; no tenemos más remedio que pagar el mejor precio, que podamos conseguir con el tiempo que podemos ocupar en recopilar información, para cualquier producto o servicio que deseemos adquirir. De la misma manera las empresas en cualquier sector económico tratan de impedir la entrada de nuevos competidores, no se comportan como rivales a no ser que esa sea la mejor estrategia (porque corren el riesgo de ser multados); y por la misma razón las empresas pagan la información a precio de oro, no necesariamente la información privilegiada, ¿o se llama espionaje? La teoría economía le debe muchas cosas a la Escuela Austriaca, pero una de sus grandes virtudes fue cuestionar las reglas científicas establecidas, y ese sí que es un ejemplo a seguir.”
A continuación se examinará el significado.
¿Cómo se define? Concepto de Empresario en Economía
[rtbs name=”home-economia”]Significado de empresario: Es el titular de la empresa, es quien gestiona, dirige y administra una empresa en muchas ocasiones es incluso el creador de la misma. Puede ser una persona física o jurídica normalmente en este último caso una sociedad mercantil.(1)Empresario en el Ámbito Económico-Empresarial
En el Contexto de: Empresas, Empresarios
Véase una definición de empresario en el diccionario y también más información relativa a empresario. [rtbs name=”empresas”]
Significado de Empresa/empresario
Se ha definido empresa/empresario, en el contexto de los conceptos económicos básicos, de la siguiente forma: En economía emprender es combinar organizada y racionalmente a los factores de producción (tierra, capital, trabajo, tecnología, conocimientos) que entran en el proceso de crear y poner en el mercado un bien o servicio. Dado que los factores de producción no se combinan espontánea ni mecánicamente, es necesario que una mente humana los ponga a trabajar de una manera organizada y sistemática para que sean realmente productivos. Eso es emprender y eso es lo que hace el emprendedor o empresario, arriesgando su capital. Si la actividad del emprendedor no es ocasional sino que tiene alguna continuidad en el tiempo, entonces decimos que el emprendedor ha creado y tiene una empresa.
Detalles
Las empresas —privadas o públicas— son necesarias para producir la inmensa mayoría de las cosas necesarias y convenientes para la vida. Sólo en el caso improbable de que una unidad de consumo se pudiera autoabastecer de todo lo necesario no habría necesidad de empresas. De ahí se deduce que la razón de ser de las empresas es el beneficio de la comunidad. Eso les da legitimidad y respetabilidad.Si, Pero: Pero si las empresas dañaran a la sociedad, por ejemplo, si perjudicaran al medio ambiente, vendieran productos en mal estado, cobraran precios excesivos, etcétera, tendrían que ser obligadas a cumplir los fines sociales que justifican su existencia y las ganancias que obtienen por su servicio a la sociedad. Obviamente, la ausencia de emprendedores y empresas en una comunidad es una causa y un efecto de subdesarrollo.[1]
Visualización Jerárquica de Empresario
Empresa y Competencia > Organización de la empresa > Estructura de la empresa
Empresa y Competencia > Organización de la empresa > Vida de la empresa > Emprendimiento
Empresario
A continuación se examinará el significado.
¿Cómo se define? Concepto de Empresario
Véase la definición de Empresario en el diccionario.
Características de Empresario
[rtbs name=”empresa-y-competencia”]Empresario en Relación a Economía de Finales del Siglo XX
En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] Persona física y jurídica que realiza las funciones de promoción, creación y gobierno de la empresa, siendo responsable del logro de los objetivos de la misma tanto en el plano privado como desde el punto de vista social y de la economía en general. Como quiera que estas funciones y cometidos genéricos se descomponen en fases parciales muy diversas, rara vez todas ellas son realizadas por un mismo sujeto en una misma empresa (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general). Otra causa de diversidad es la variedad de formas, dimensión, régimen jurídico, etc., de las diferentes empresas. De este modo el concepto de empresario es, en último término, una abstracción; aun cuando se llegue a identificar a determinadas personas como «un empresario».
Promoción y creación de la empresa. Evidentemente la primera actividad que cabe esperar de un empresario es que cree una empresa. Ello implica dar lugar a la aparición de una entidad nueva que no constituya simplemente la actividad laboral independiente de un individuo (profesional, artesanal, comercial o de negocios) por racional que la misma sea. La empresa surge cuando existe una asociación de carácter consciente encaminada al logro de unos objetivos de producción y distribución de bienes o servicios económicos.
Aceptación del riesgo de las actividades de la empresa.Entre las Líneas En la empresa se lleva a cabo una integración de factores de producción obteniéndose un producto o servicio. Dos factores están siempre presentes: trabajo (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) y capital (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general), pudiendo los restantes ser obtenidos por medios de compras en el mercado. Surge adicionalmente un nuevo factor productivo, la acción empresarial, que organiza y asegura la ejecución del proceso de producción (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general).Entre las Líneas En pura mentalidad capitalista este factor nuevo asegura a los restantes unos ciertos resultados, los cuales anticipa en forma de salarios o intereses devengados con anterioridad a la terminación del proceso productivo. Como los resultados de este último son inciertos y sólo observables al concluir el mismo, sucede en virtud de este seguro anticipado que el factor acción empresarial viene a formar como suyos, en exclusiva, los riesgos del proceso productivo y de distribución de la empresa. La contrapartida de esta aceptación de riesgos es la asignación del beneficio (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general).
Gobierno de la empresa. Este cometido es realizado por el empresario, bien mediante gestiones personales en las que actúa como apoderado general del negocio, bien «haciendo hacer» a los demás miembros de la entidad a través de la función administrativa, tal y como la doctrina de la empresa, a partir de Fayol, ha venido precisando.Entre las Líneas En ambos casos, esta acción de gobierno es principalmente desarrollada por el empresario mediante la adopción de decisiones, posteriormente traducidas en gestiones realizadas por él en persona, o en órdenes a los demás miembros de la organización. Las decisiones son de múltiple naturaleza: normas (o planes de uso múltiple, en la terminología, ya clásica, de W. H. Newman); políticas y orientaciones a largo plazo y de gran amplitud; programas, o previsiones de un curso de acción futuro, a corto o medio plazo; o bien simples elecciones de un tipo de acción entre varios posibles, con reducida repercusión.
Cuando una empresa es pequeña, todas las decisiones de gobierno son adoptadas normalmente por el jefe propietario.Si, Pero: Pero tan pronto como el negocio aumenta y el número de subordinados crece, el jefe-propietario debe prolongar su personalidad por medio de un cierto número de colaboradores en quienes delega autoridad con la consiguiente facultad de adoptar decisiones de las que responden ante su superior. El mando ya no es unipersonal: existe un grupo directivo. El responsable es uno solo, pues la responsabilidad no se delega con la autoridad, pero son varios los que adoptan decisiones. De otra parte, la empresa se inicia muchas veces con un contrato de sociedad (véase, si se desea, más sobre este último termino en la plataforma general) o compañía. Las formas jurídicas son diversas, pero en el caso más frecuente (la sociedad de responsabilidad limitada a la anónima) hay diversos órganos de gobierno: junta de accionistas, que delega en un consejo de administración, que a su vez delega en un consejero delegado, etc. Todos éstos son órganos de decisión.
Esta panorámica viene a dejar muy en la sombra, al menos en teoría, la personalidad de quienes realmente gobiernan la empresa. Por otra parte y aun sin admitir la posición de H. A. Simon (según la cual las decisiones en la empresa son resultado de un proceso casi mecánico y de rutina en el que intervienen muchos individuos aportando porciones de decisión, por así decirlo, de forma que las decisiones se impersonalizan), debe reconocerse la importancia de la interacción entre directivos a la hora de las decisiones. Modernamente, la decisión de grupo (comités de decisión a nivel de ejecutivos) gana terreno como consecuencia de la mayor complejidad de las decisiones.
Función social del empresario. Las decisiones del empresario en orden al gobierno de la empresa tienen un poderoso impacto en la evolución del sistema macroeconómico en una economía libre. El empresario decide su nivel de actividad en función de sus expectativas de beneficio, e influye con ello en aspectos tales como la tasa de ocupación, el nivel de salarios, el volumen de importaciones y exportaciones, el ritmo de inversiones, etc. De esta forma, las expectativas de los empresario tienen evidente importancia en la evolución de la coyuntura, y buena parte de la política económica consiste en influir sobre tales expectativas, corrigiendo los desequilibrios a que pudieran dar lugar excesos de pesimismo u optimismo. La acción del empresariado en cuanto a políticas a largo plazo tiene gran influencia en el desarrollo económico como consecuencia del carácter cada día más creativo de tal acción. Todas estas circunstancias hacen que la existencia o no en un país de una clase empresarial eficaz sea un factor decisivo para el desenvolvimiento socioeconómico del mismo.
Personalización del empresario. Ser empresario no es una profesión definida como la de médico o abogado. Es realizar las funciones de empresario y éstas son llevadas a cabo por personas muy diversas: pequeños comerciantes, ejecutivos de grandes empresas, propietarios, promotores de nuevas concepciones comercialmente útiles, gentes del mundo de las finanzas o funcionarios que de facto manejan las empresas públicas. Ser empresario es un hacer personal, y cada empresario logra realizar su cometido aprovechando las oportunidades que encuentra en las estructuras sociales que le rodean. El empresario es, finalmente, el hombre creativo capaz de asegurar la transformación de los factores de producción en bienes y servicios para satisfacer las necesidades humanas.
El empresario ¿nace o se hace? Este individuo creativo debe poseer ciertas condiciones personales, si bien no hay acuerdo entre los autores sobre cuáles deben ser en concreto tales cualidades. Pueden ser, no obstante, enumeradas algunas de ellas a título orientativo: amplio nivel cultural; equilibrio psicológico, autodominio y discreción, calma y prudencia; firmeza negociadora, habilidad, rapidez de ingenio; inteligencia profunda y de síntesis; imaginación; autoridad con los subordinados; audacia y desenvoltura comercial y espíritu de aceptación del riesgo, etc. Difícil es que nadie nazca con todas estas (y varias más) cualidades. Frente a una postura estrictamente temperamentalista parece oportuno contraponer otra voluntarista, según la cual un hombre con una base de cualidades logrará hacerse empresario si se empeña en desarrollarlas y completarlas.
Empresario individual, colegiado y de equipo. La dificultad de encontrar hombres suficientemente completos y cualificados ha promovido en parte la tendencia a la gerencia colegiada. Otra circunstancia que favorece esta fórmula es el temor al autoritarismo. Modernamente se considera que para los aspectos que pudieran denominarse legislativos y judiciales de la gestión empresarial resulta correcto el uso del sistema colegiado o de comités. Para los aspectos de ejecución se hace preferible la acción personal; o, como Ducker ha preconizado, la de equipo, en la que un mando superior actúa con un grupo de colaboradores en quienes no delega funciones específicas, sino que les hace participar en las propias tareas en calidad de adjuntos. Tendencias modernas aceptan, cuando menos un cierto paralelismo entre la acción empresarial y la política; y recomiendan una división de poderes en la empresa al objeto de asegurar una mayor democratización de la misma. Los consejos de administración pasan a ser «consejos de vigilancia»; y la Dirección o «poder ejecutivo» de la empresa, se profesionaliza y se separa de aquellos consejos ante los que se responsabiliza. Existen fuertes obstáculos en cuanto a los intereses en juego para que se acepte y generalice una tal concepción.
V. t.: PRODUCCIÓN I; EMPRESA I. [rbts name=”economia”]
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Empresario en Economía
En inglés: Entrepreneur in economics. Véase también acerca de un concepto similar a Empresario en economía.
Introducción a: Empresario en este contexto
Existen varias teorías sobre el empresario, pero muy pocos modelos matemáticos que analicen formalmente el comportamiento empresarial dentro de un sistema económico cerrado. De hecho, a menudo se afirma que, por su propia naturaleza, el comportamiento empresarial no puede predecirse mediante modelos deterministas. Se afirma que el espíritu empresarial es esencialmente un fenómeno espontáneo y evolutivo. Este texto tratará de equilibrar importantes preocupaciones teóricas con debates empíricos clave para ofrecer una visión general de este importante tema sobre: Empresario. Para tener una panorámica de la investigación contemporánea, puede interesar asimismo los textos sobre economía conductual, economía experimental, teoría de juegos, microeconometría, crecimiento económico, macroeconometría, y economía monetaria.
Datos verificados por: Sam.
[rtbs name=”economia-fundamental”] [rtbs name=”macroeconomia”] [rtbs name=”microeconomia”] [rtbs name=”economia-internacional”] [rtbs name=”finanzas-personales”] [rtbs name=”ciencia-economica”] [rtbs name=”pensamiento-economico”] [rtbs name=”principios-de-economia”] [rtbs name=”mercados-financieros”] [rtbs name=”historia-economica”] [rtbs name=”sistemas-economicos”] [rtbs name=”politicas-economicas”]📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras: Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.Recursos
Notas y Referencias
- Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre empresario en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid
Véase También
Recursos
Traducción de Empresario
Inglés: Entrepreneur
Francés: Entrepreneur
Alemán: Unternehmer
Italiano: Imprenditore
Portugués: Empresário
Polaco: Przedsiębiorca
Tesauro de Empresario
Empresa y Competencia > Organización de la empresa > Estructura de la empresa > Empresario
Empresa y Competencia > Organización de la empresa > Vida de la empresa > Emprendimiento > Empresario
Véase También
- Industrial
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas y Referencias
- Concepto de empresa/empresario, procedente de Luis de Sebastián, Breve Antología de Términos Económicos, Cristianisme i Justícia (Fundació Lluís Espinal), Barcelona, España
Véase También
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas
- Basado en una definición de empresario de Cambó
Véase También
Bibliografía
- Información acerca de “Empresario” en el Diccionario de Economía y Empresa, Manuel Ahijado Quintillan y otros, Ediciones Pirámide, Madrid, España
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas y Referencias
- Concepto sobre empresario originariamente publicado por la Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas y S&M, Ltd,; adaptado luego por Antonio Martín V. et al. para FEMCVT, Irlanda
- Eduardo Giorlandini y Rodolfo Capon Filas, Diccionario de derecho social: derecho del trabajo y la seguridad social: relaciones colectivas profesionales, voz “Empresario”, (autor de la voz: A. M. M.), Rubinzal-Culzoni Editores, Argentina, 1991
- Eduardo Giorlandini y Rodolfo Capon Filas, Diccionario de derecho social: derecho del trabajo y la seguridad social: relaciones colectivas profesionales, voz “Empresario”, (autor de la voz: A. M. M.), Rubinzal-Culzoni Editores, Argentina, 1991
Véase También
- Asociaciones empresariales
- Patrono
▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
3 comentarios en «Empresario»