Este texto se ocupa de la criptografía en la ciberseguridad. El uso generalizado de la criptografía plantea una serie de cuestiones importantes. Los gobiernos tienen amplias responsabilidades, varias de las cuales están específicamente implicadas en el uso de la criptografía, incluyendo la protección de los derechos de privacidad de sus ciudadanos; la facilitación de la seguridad de los sistemas de información y comunicaciones; el fomento del bienestar económico mediante, en parte, la promoción del comercio electrónico; el mantenimiento de la seguridad pública; la obtención de ingresos para financiar sus actividades; y la posibilidad de hacer cumplir las leyes y la protección de la seguridad nacional. Aunque existen necesidades y usos gubernamentales, comerciales e individuales legítimos para la criptografía, ésta también puede ser utilizada por individuos o entidades para actividades ilegales, lo que puede afectar a la seguridad pública, la seguridad nacional, el cumplimiento de las leyes, los intereses comerciales, los intereses de los consumidores o la privacidad. Los gobiernos, junto con la industria y el público en general, tienen el reto de desarrollar políticas equilibradas para abordar estas cuestiones.