Riesgo Soberano
El riesgo soberano se refiere a las circunstancias en las que los gobiernos incumplen los contratos de préstamo con los extranjeros, embargan los activos extranjeros situados dentro de sus fronteras o impiden de otro modo que los titulares nacionales de capital extranjero cumplan con sus obligaciones. Dado que no existe ninguna autoridad supranacional que pueda hacer cumplir los contratos a través de las fronteras, cuando los soberanos deciden no cumplir los contratos con los inversores extranjeros, éstos tienen pocos recursos para recuperar sus pérdidas. En consecuencia, las relaciones entre los inversores extranjeros y los soberanos están dictadas principalmente por la voluntad de pago del soberano, más que por su capacidad de pago. Los gobiernos extranjeros podrían convertirse en mejores riesgos crediticios si renuncian a la inmunidad soberana. Se trata de la incertidumbre implícita en los préstamos realizados a los gobiernos extranjeros o a las agencias gubernamentales.