Cínicos
Los cínicos sostenían que la civilización, con todas sus complicaciones, era artificial y contraria a la naturaleza, y por tanto, merecía desdén. Abogaban por un regreso a la vida natural, equiparando esta a una existencia sencilla, y sostenían que la verdadera felicidad se alcanza mediante la autosuficiencia, ya que la independencia es el auténtico bien, no la riqueza o el placer. De esto se infiere que los cínicos eran ascetas que veían en la vida de renuncia una verdadera liberación.